Contextos

Hamás se prepara para una nueva guerra contra Israel

Por Eli Cohen 

Terroristas de Hamás.
"El incremento del contrabando de material bélico es señal inequívoca de que Hamás se está rearmando. De acuerdo con el Shin Bet (Inteligencia) y la Cogat (unidad militar que administra territorios palestinos), Israel ha frustrado más de cien actos de contrabando en lo que va de año""Hamás volverá a atacar a ciudades israelíes indiscriminadamente para provocar una operación israelí en la que mueran civiles gazatíes. Dados los perjuicios que sus constantes ofensivas han generado para los habitantes de Gaza, cabe preguntar por qué Hamas insiste en la misma estrategia"

Se ha cumplido un año de la guerra más duradera que Hamás e Israel hayan mantenido hasta ahora. La operación Margen Protector duró 52 días y dejó unas cifras desoladoras, principalmente en Gaza. Sin embargo, parece que Hamás se prepara para una nueva confrontación, en su anhelo constante de continuar la lucha contra Israel a toda costa.

Y es que, según el Ejército de Israel, Hamás continúa con la construcción de túneles; la manufacturación de cohetes de corto alcance, más difíciles de interceptar por el sistema Iron Dome –también recurren a ellos debido a que el contrabando a través de la frontera con Egipto ha sido frenado por las fuerzas de Al Sisi (el Ejército egipcio ha demolido más de 1.000 casas palestinas para frenar el tráfico ilegal) y no consiguen hacerse con cohetes de largo alcance como los que emplearon el año pasado–, y el adiestramiento terrorista –ha inaugurado otros 18 campos de entrenamiento–. Asimismo, está vigilando los movimientos del Ejército israelí en la frontera y adquiriendo material de alta tecnología con fines bélicos.

El líder del brazo militar de Hamás, Fathi Hammad, declaró:

Nuestras manos están en el gatillo y las fábricas de Izedín al Qasam [el brazo armado de Hamas] están operando día y noche. El día llegará e Israel pagará un alto precio.

Las palabras de Mahmud al Zahar, miembro del Comité Político de la organización islamista, son aún más certeras:

Los palestinos deben desarrollar su armamento para que puedan atacar cada pulgada de Palestina. Ésta es nuestra misión, y si no somos capaces de llevarla a cabo, estaremos traicionando al pueblo palestino (…) cada año, hasta que Palestina sea liberada, miles se alistarán en los campos de entrenamiento [de Hamas].

Tal como revela un informe de Memri, desde enero unos 17.000 jóvenes gazatíes de entre 15 y 21 años han recibido entrenamiento militar en los campos de Hamás. Como ya recordamos, la organización islamista viola así tanto los Protocolos facultativos de la Convención de los Derechos del Niño como los Principios de París de 2007 sobre la participación de niños en conflictos armados: ambos textos recogen la prohibición de reclutar, armar o utilizar a menores de 18 años en conflictos armados.

Ron Gilran, del Levantine Group, ha advertido de que la próxima guerra es inminente. A raíz de la interceptación de material de alta tecnología que Hamás intentaba introducir en la Franja escondido en los camiones israelíes que llevan suministros diariamente a Gaza, Gilran estima que el incremento del contrabando de material bélico es señal inequívoca de que Hamás se está rearmando. De acuerdo con el Shin Bet (Inteligencia) y la Cogat (unidad militar que administra territorios palestinos), Israel ha frustrado más de cien actos de contrabando en lo que va de año.

Los recientes lanzamientos de cohetes hacia Israel desde la Franja han sido atribuidos a grupos distintos de Hamás, es cierto. Tanto la Yihad Islámica como el Estado Islámico los han reivindicado. Conservar el poder absoluto en Gaza es otra razón para que Hamás esté pensando en comenzar otra escalada: eliminada la oposición política de Al Fatah –incluso mediante ejecuciones sumarias, que denunció Amnistía Internacional–, una nueva guerra contra el enemigo común cohesionaría, al menos a corto plazo, a los distintos grupos terroristas que operan en Gaza. Especialmente acuciante es la amenaza del Estado Islámico, que pretende tomar el poder en la Franja. A este respecto, Jonathan Schanzer y Grant Rumley apuntaron en mayo que, incluso aunque no quisiera otra guerra, Hamás podría verse forzada a ella por las demás facciones.

Hamás volverá a atacar a ciudades israelíes indiscriminadamente para provocar una operación israelí en la que mueran civiles gazatíes. Dados los perjuicios que sus constantes ofensivas han generado para los habitantes de Gaza, cabe preguntar por qué Hamas insiste en la misma estrategia. Tom Wilson acierta en la respuesta:

Los gobernantes islamistas saben que cuanto más sufra la población de Gaza, mayor será la atención que capten para su causa.

Para Hamás, triste y trágicamente, es más valioso un niño palestino muerto bajo fuego israelí que cualquier acuerdo de paz.