Contextos

Guerra contra los civiles en Siria

Por Pablo Molina 

Bandera de Siria con una mano teñida de rojo estampada.
"Las fuerzas de Asad fueron responsables directas del 73% de las muertes de civiles registradas en 2015"

La Red Siria para los Derechos Humanos (SNHR por sus siglas en inglés) es una organización humanitaria que se encarga de investigar y documentar las violaciones a los derechos humanos  cometidas por los distintos grupos involucrados en la guerra siria. El más reciente documento hecho público por esta ONG recoge el recuento específico de los hechos susceptibles de ser considerados crímenes de guerra correspondiente al año 2015. Como vamos a ver a continuación, las fuerzas del dictador Asad son, de lejos, las más sanguinarias.

A efectos de este estudio, el bando progubernamental está integrado por las fuerzas de seguridad y el Ejército sirios, así como por las milicias locales y extranjeras (Hezbolá y tropas iraníes) que defienden a Asad. Todos estos grupos fueron responsables, según la SNHR, de 15.748 muertes. Una abrumadora mayoría de las víctimas del régimen de Damasco fueron civiles: 12.044, de los que 2.600 eran menores de edad. Esto implica que las fuerzas de Asad fueron responsables directas del 73% de las muertes de civiles registradas en 2015.

El Estado Islámico es el segundo en este ranking de letalidad. La SNHR le atribuye la muerte de 1.366 civiles, 149 de ellos menores de edad. Los grupos armados de la oposición acabaron con la vida de otros 1.072 civiles (258 menores); las fuerzas rusas presentes en el país para sostener a Asad mataron a 832 civiles (199), y las de la coalición internacional a 271 (87).

El estudio de la SNHR pone de manifiesto una circunstancia muy llamativa que tiene que ver con la implicación de Moscú en el conflicto. En diciembre, la aviación rusa intensificó sustancialmente sus operaciones sobre núcleos de población, lo que explica que en el último mes de 2015 casi cuatro de cada diez civiles muertos en tales ataques fueran mujeres y niños.

Los datos recogidos por la SNRH demuestran que, en contra de las afirmaciones de la dictadura baazista, que dice estar actuando únicamente contra grupos terroristas, el 90% de las acciones militares de las fuerzas de Asad y sus aliados (Rusia y las distintas milicias chiíes) están dirigidas contra objetivos civiles. Estos ataques premeditados constituirían una violación de las leyes internacionales relacionadas con los derechos humanos, por lo que sus responsables, según la SNHR, deberían ser llevados ante el Tribunal Penal Internacional.