Contextos

Ginebra: empiezan a cumplirse los peores augurios

Por Evelyn Gordon 

Irán y su programa nuclear
"Washington está tan entusiasmado por una gran reconciliación con Irán que, al parecer, incluso ha entablado conversaciones de forma indirecta con la filial terrorista propiedad de Irán, Hezbolá""En resumidas cuentas, el acuerdo no es tal; sus seis meses de duración ya se han prorrogado; sus puntos fundamentales ya se han visto desbaratados; Washington hace la vista gorda ante las infracciones iraníes, y el régimen de sanciones se desmorona. Todo en la primera semana"

Esta pasada semana ha proporcionado un sinfín de noticias que confirman los peores temores de quienes se oponen al acuerdo nuclear entre las seis potencias e Irán. No es sólo que Teherán haya realizado numerosas declaraciones con las que ha quitado efectividad a lo que ya era un acuerdo débil, sino que Washington, lejos de protestar por ello, ha asentido mansamente a cada una de las revisiones iraníes. Además, el régimen de sanciones está empezando a desmoronarse.

Y, para rematarlo, Washington está tan entusiasmado por una gran reconciliación con Irán que, al parecer, incluso ha entablado conversaciones de forma indirecta con la filial terrorista propiedad de Irán, Hezbolá. A continuación se exponen algunos de los acontecimientos más lamentables de la semana pasada:

En resumidas cuentas, el acuerdo no es tal; sus seis meses de duración ya se han prorrogado; sus puntos fundamentales ya se han visto desbaratados; Washington hace la vista gorda ante las infracciones iraníes, y el régimen de sanciones se desmorona. Todo en la primera semana.

Pero la Administración Obama está consiguiendo su reconciliación con Irán y se ha evitado que Israel bombardee las instalaciones nucleares iraníes. Y todos esos logros son, evidentemente, mucho más importantes para la Administración que ese molesto asuntillo de impedir que Teherán obtenga armas nucleares.

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