Revista El Medio http://elmed.io Noticias de Medio Oriente en español Fri, 24 May 2019 09:24:43 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.2.23 El gran responsable de la 'Nakba' http://elmed.io/el-gran-responsable-de-la-nakba/ http://elmed.io/el-gran-responsable-de-la-nakba/#comments Fri, 24 May 2019 09:24:43 +0000 http://elmed.io/?p=26570 Haj Amín al Huseini representa el antisemitismo islámico contemporáneo y la negativa árabe a aceptar la presencia de Israel en la región.

La entrada El gran responsable de la 'Nakba' aparece primero en Revista El Medio.

]]>
En marzo de 1949, la Guerra de la Independencia de Israel no había terminado aún, pero el problema de los refugiados palestinos ya había empezado a ser una preocupación. El día 10, las fuerzas israelíes llegaron a Um Rush Rush, actualmente Eliat, y completaron la conquista del desierto del Neguev. Numerosos refugiados de guerra huyeron a la Franja de Gaza y también a Port Said, Alejandría y El Cairo.

El muftí de Jerusalén, Haj Mohamed Amín al Huseini, vivía entonces bajo estrictas normas de seguridad en Alejandría, tras haber escapado de Europa, donde iba a ser juzgado en Núremberg como criminal de guerra.

Más que cualquier otro árabe, el muftí representa el antisemitismo islámico contemporáneo y la negativa árabe a aceptar la presencia de Israel en la región.

Fue el muftí quien fabricó el mito de que “Al Aqsa está en peligro”, según el cual los judíos planean destruir la mezquita del Monte del Templo para construir el Tercer Templo sobre sus ruinas. Fue el principal instigador de las revueltas antijudías de 1920 y 1929.

Huseini encabezó la revuelta árabe contra los británicos y los judíos en la década de 1930, en la que murieron 300 judíos y 262 británicos. Los británicos reaccionaron con dureza y los árabes del lugar pagaron un alto precio: 5.000 muertos. Pero 3.500 de ellos fueron víctimas de una campaña asesina del muftí contra sus adversarios.

La Nakba no empezó en 1948. Empezó con el éxodo de la élite que huía del terror del muftí. ¿Y quién apoyaba al muftí? La Alemania nazi.

Los alemanes enviaron fondos a Huseini después de que el muftí y los jerarcas nazis alcanzaran un acuerdo, dado que los judíos eran enemigos de los nazis y de los islamistas; aunque las víctimas de esa alianza fueron principalmente musulmanas. La sociedad árabe de Palestina empezó a descomponerse, mientras que el Yishuv judío prosperaba, construía un nuevo puerto y empezaba a producir sus propios alimentos para no depender tanto de la población árabe local.

Tras la última revuelta árabe, se creó la Comisión Peel, que finalmente recomendó dividir el territorio (1937). Asignó sólo 4.840 kilómetros cuadrados al Estado judío, por 110.000 al Estado árabe (90.000 en Transjordania y 20.000 en la Palestina occidental). El muftí no sólo lideró la resistencia a que los judíos recibieran esa pequeña porción del territorio, también exigió que volvieran a Europa, a la misma Europa de la que estaban huyendo ante las matanzas nazis.

Convertido en fugitivo, el muftí huyó al Líbano y después a Irak, donde siguió colaborando con la Alemania nazi, incitando contra los judíos y fomentando su persecución. Esa incitación dio lugar al pogromo de Farhud (Bagdad) de 1942, en el que murieron al menos 179 judíos a manos de las turbas árabes.

Los judíos de Irak habían sido ciudadanos leales, productivos y bien integrados. Incluso hicieron una declaración antisionista tras recibir presiones de los nacionalistas iraquíes. No ayudó. Seguían siendo judíos.

Desde Irak, el muftí viajó a Alemania para seguir tramando la aniquilación de los judíos de Oriente Medio. Al término de la guerra, logró evitar ser procesado como criminal de guerra en Núremberg huyendo a Egipto para organizar la oposición a cualquier acuerdo que permitiera la autonomía judía en la región, por pequeña que fuese.

El 10 de marzo de 1949, el diario israelí Yediot Ahronoth publicó una noticia que decía que el muftí había sobrevivido a dos intentos de asesinato. ¿Y quién había intentado matarlo? Unos refugiados de Palestina. Es difícil verificar las informaciones relativas a intentos de asesinato, pero está claro que el muftí era odiado por muchos refugiados que sabían que era el responsable de su sufrimiento.

El hombre que adoptó una posición extremadamente radical, eliminó a sus adversarios, provocó la huida árabe de Palestina antes de la decisión sobre la partición del territorio, incitó las revueltas antijudías de Bagdad y se opuso a cualquier acuerdo: él es el principal responsable de la Nakba palestina de 1948.

Fueron muchos los que se opusieron al muftí en el mundo árabe. Muchos los que comprendieron que estaba llevando a los árabes de derrota en derrota. Al final prevaleció el fanatismo, mientras que en el Yishuv judío prevaleció el pragmatismo.

El día que los árabes reconozcan su responsabilidad por la Nakba palestina y judía y se sometan a rehabilitación para desintoxicarse de la falsaria narrativa palestina, las probabilidades de acuerdo y reconciliación serán mayores. Debe suceder. Por nosotros y por ellos. Dios lo quiera.

La entrada El gran responsable de la 'Nakba' aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/el-gran-responsable-de-la-nakba/feed/ 0
Aba Eban en la ONU http://elmed.io/aba-eban-en-la-onu/ http://elmed.io/aba-eban-en-la-onu/#comments Wed, 22 May 2019 09:44:32 +0000 http://elmed.io/?p=26567 Qué gran labor hizo el diplomático israelí para conseguir que su país fuera admitido en la organización internacional.

La entrada Aba Eban en la ONU aparece primero en Revista El Medio.

]]>
El 5 de mayo de 1949, el Comité Político Ad Hoc de la Asamblea General de las Naciones Unidas se reunió para escuchar al enviado de Israel, Aba Eban. Ninguna otra nación debió alegar a favor de su ingreso en la ONU, sólo al Estado judío se le impuso esa condición. Fue forzado por las naciones árabes, derrotadas en una guerra que habían iniciado colectivamente contra el país naciente. Buscaban aniquilar diplomáticamente a Israel, tras haberlo intentado militarmente en el campo de batalla.

Por fortuna para Israel, el hombre encargado del alegato era el políticamente sofisticado, académicamente acerado e intelectualmente dotado Aba Eban. Oriundo de Sudáfrica, había sido profesor de literatura árabe, persa y hebrea en la Universidad de Cambridge y oficial del Ejército británico en Palestina. Secundando el obstruccionismo de los países árabes, Gran Bretaña sugirió que la admisión de Israel en la ONU estuviese condicionada a la resolución del estatus de Jerusalem y de la situación de los refugiados palestinos. En su discurso, Eban hizo una encendida defensa del derecho de Israel a ser aceptada como par entre las demás naciones y denunció la politización indebida del caso.

“Rara vez en la Historia un pueblo tan pequeño en todos los atributos del poder físico superó tantas pruebas y adversidades en su camino hacia la independencia. Ha emergido del peligro mortal a la clara perspectiva de la supervivencia”, proclamó. “La imaginación y el sentimiento del mundo se han visto profundamente impresionados por el espectáculo de la rápida consolidación de Israel. Israel ya ha obtenido el reconocimiento de una mayoría abrumadora de Estados, en los cinco continentes, en el Viejo Mundo y en el Nuevo”, añadió, para acto seguido subrayar el carácter democrático del nuevo país: “Ha llevado a cabo las únicas elecciones democráticas con plena participación popular que esta parte de Oriente Próximo ha visto en varios años. Se ha establecido una Legislatura basada en el sufragio universal. Ha conformado un Gobierno entregado a los principios de la democracia parlamentaria y la reforma social”. También resaltó la elección como premier de David ben Gurión, “el ciudadano más respetado y venerado” de Israel, como símbolo “tanto de la preocupación de Israel por el reconocimiento internacional como de su visión del humanismo científico”.

Eban destacó la atención desproporcionada que la postulación de Israel había suscitado. “No menos de ochenta y nueve reuniones del Consejo de Seguridad se dedicaron a la cuestión de Palestina; y al final de esta minuciosa investigación sin precedentes, el Consejo decidió que ‘(…) Israel es un Estado amante de la paz, capaz de y dispuesto a cumplir con sus obligaciones para con la Carta [de Naciones Unidas]’”.

Sin embargo, se exigía a Israel que abordara dos asuntos resultantes de su conflicto con los árabes, algo que no se había exigido a ningún otro Estado postulante, y citó los casos de Pakistán y el Yemen. “El representante de Pakistán no fue interrogado sobre sus intenciones con respecto a Cachemira. No se le pidió que diera cuenta de las intenciones de su país con respecto a los once millones de refugiados que quedaron sin hogar tras el establecimiento de su Estado. En la misma ocasión, cuando la Primera Comisión examinó la solicitud del Yemen para ser miembro de las Naciones Unidas, no se discutió si una política oficialmente sancionada de esclavitud organizada (…) se ajustaba a los requisitos de la Carta sobre los derechos humanos fundamentales”.

Eban buscó arrojar claridad sobre el propósito de la reunión. “No estamos aquí, entiendo, para encontrar soluciones a los problemas de Jerusalén o de los refugiados árabes. Esa tarea ha sido asignada a la Comisión de Conciliación, con la que mi Gobierno está en el contacto más estrecho (…) Sólo una pregunta es relevante: ¿es elegible Israel para ser miembro [de la ONU] a tenor de lo expuesto en el artículo 4 de la Carta?”. Para concluir, Eban comparó la situación de su país con la de un hombre atacado por siete pandilleros en una calle oscura que luego fuera arrastrado a un tribunal para que sus agresores lo juzgaran. Una vez más, instó al comité a considerar favorablemente la solicitud de membresía de Israel.

Para entonces, Eban ya llevaba mucho tiempo hablando. Tras dos horas y media de intervención del enviado israelí, el presidente del comité cerró la sesión con fina ironía: agradeció al orador su “resistencia” y sugirió que el comité solicitase “la admisión al restaurante”. Seis días después, la Asamblea General votó a favor del ingreso de Israel en la ONU.

Claramente, hubo otras razones por las cuales Israel fue admitido en la ONU. Pero no es menos cierto que la nobleza, la pasión, la brillantez y la gracia de la oratoria de Aba Eban contribuyeron decididamente a ello.

La entrada Aba Eban en la ONU aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/aba-eban-en-la-onu/feed/ 1
Palestina: el dramático caso de Ashraf Yabari http://elmed.io/palestina-el-dramatico-caso-de-ashraf-yabari/ http://elmed.io/palestina-el-dramatico-caso-de-ashraf-yabari/#comments Wed, 22 May 2019 08:22:34 +0000 http://elmed.io/?p=26565 La israelofobia causa auténticos estragos en la sociedad palestina.

La entrada Palestina: el dramático caso de Ashraf Yabari aparece primero en Revista El Medio.

]]>
En las sociedades normales, un empresario que quiere mejorar las condiciones de vida de su pueblo impulsando la economía y creando oportunidades de trabajo para los desempleados –entre los que hay una multitud de licenciados universitarios– es tratado con respeto. La palestina, al parecer, no es una de ellas.

Ashraf Yabari es un empresario de 45 años de la ciudad de Hebrón, en la Margen Occidental. Miembro de un importante clan palestino local, Yabari cree en la cooperación económica y en la convivencia pacífica con sus vecinos judíos, colonos incluidos.

A principios de año, Yabari y algunos de sus amigos judíos lanzaron una iniciativa económica para promover emprendimientos conjuntos entre israelíes y palestinos. “Estamos trabajando para derribar fronteras, y tanto los israelíes como los palestinos tienen que ser parte de esto”, explicó. “Tenemos que atravesar este muro. Debemos crear primero buenos vínculos y buenas relaciones, no sólo en la Margen Occidental sino en todo Israel, para poder alcanzar nuestra meta”.

Para promover su objetivo, Yabari anunció hace poco la creación de un nuevo partido que pretende centrarse en la prosperidad económica de los palestinos:

El Partido Reforma y Desarrollo, dijo, se propone resolver los problemas económicos de los palestinos, como el elevado desempleo. “Tenemos un ejército de licenciados universitarios en paro”, afirmó. “Hemos llegado a una situación en que un joven [palestino] con un máster en Derecho tiene que trabajar de vendedor callejero porque no encuentra trabajo”.

Uno esperaría que un mensaje así fuese bien recibido por los palestinos. He aquí un hombre que habla de ayudar a su gente a ganarse la vida. He aquí un hombre que dice: “Dejemos a un lado nuestras diferencias políticas y busquemos la manera de dar estabilidad económica a nuestro pueblo”. Pero en lugar de darle una oportunidad para desarrollar su iniciativa, los palestinos han lanzado una campaña de desprestigio contra Yabari; muchos lo acusan de “traidor” y de “colaborador” con Israel y los judíos. Algunos han llegado incluso a pedir su arresto o su ejecución.

La campaña contra el empresario palestino alcanzó su apogeo el pasado día 13, después de que invitara a su casa a varios judíos para el iftar, la cena que rompe el ayuno del Ramadán. No es infrecuente que los musulmanes inviten a no musulmanes al iftar. En este caso, sin embargo, Yabari cometió el error de invitar a unos judíos.

En cuanto las imágenes de la cena llegaron a los medios, numerosos palestinos airados recurrieron a las redes sociales para expresar sus enérgicas condenas.

Frente a las protestas y la animadversión generalizadas, el clan del empresario se vio obligado a condenarlo públicamente y a renegar de él. “Ashraf Yabari es un criminal, y no entra en los territorios controlados por la Autoridad Palestina”, declaró Arif Rubin Yabari, líder del mismo. “Nuestra familia renegó de ese farsante en 2002. No representa a nadie de nuestro clan ni a Hebrón”. Además, afirmó que Israel estaba “usando a Yabari para llevar a cabo planes sospechosos contra los palestinos” y pidió a la AP que “investigara el intento de Israel de dar preeminencia a Yabari al presentarlo como una alternativa al actual liderazgo palestino”.

Pero la condena pública del clan no ha logrado aplacar a los numerosos palestinos que siguen pidiendo severos castigos a sus palabras y obras. La web de noticias Watan, con sede en Ramala, capital de facto de los palestinos, pidió que se llevara a Yabari ante la justicia por traición. “Los servicios de seguridad deben actuar inmediatamente para arrestarlo”, se ha podido leer en un artículo publicado ahí.

Según el artículo 135 del Código Penal Revolucionario de la OLP (1979), la pena por traición es la cárcel con trabajos forzados. La ley establece que cualquiera que ofrezca alojamiento, comida o ropa a un soldado o espía enemigo, o le ayude a escapar, debe ser castigado. Decenas de espías han sido castigados de acuerdo con esta ley. El artículo 140 de la misma contempla la pena de muerte para cualquiera que sea informante del enemigo. De hecho, numerosos espías han sido ejecutados.

A juzgar por sus reacciones, los palestinos están furiosos con Yabari principalmente por dos razones: por implicarse en la normalización con los israelíes y por promover la idea de la paz económica. El movimiento antinormalización palestino se opone firmemente a cualquier forma de relación con los israelíes, incluso por medio de acontecimientos deportivos y culturales. Ahora parece que se oponen incluso a que los palestinos y los judíos coman juntos.

Yabari ofendió a muchos palestinos porque se atrevió a invitar a sus amigos judíos a una comida del Ramadán en su propia casa. Y al hablar de “prosperidad económica” se ha convertido en un enemigo público. ¿Cómo se atreve a hablar de buscar formas de mejorar las condiciones de vida de su pueblo, y de crear puestos de trabajo para los desempleados?

A ojos de numerosos palestinos, lo primordial ha de ser la lucha contra Israel, aunque tengan que comerse y beberse esa lucha en vez de la comida y la bebida que podrían obtener al implicarse en iniciativas económicas como la de Yabari.

Si se hubiese unido a Hamás o a la Yihad Islámica, o a una de las organizaciones antiisraelíes de la Margen Occidental, Yabari se habría convertido en un ídolo. Si hubiese pedido el boicot a Israel, en vez de trabajar –y comer– con los judíos, habría sido alabado por su pueblo y por su clan.

Dado el clamor que han provocado sus dichos y hechos, podemos asumir sin temor a equivocarnos que su nuevo partido jamás logrará ganarse los corazones y las mentes de los palestinos. También cuesta imaginarse cómo se hará realidad cualquiera de las iniciativas económicas de las que habla.

La inaudita campaña de odio e intimidación contra Yabari se produce semanas antes de que la Administración Trump despliegue su largamente esperado plan para la paz en Oriente Medio, también conocido como “el acuerdo del siglo” y que, según varias informaciones, habla de dar a los palestinos miles de millones de dólares y de recaudar dinero para ellos en los países árabes. Sin embargo, como deja claro el caso Yabari, los palestinos están menos interesados en tener estabilidad económica que en odiar a Israel.

Para los palestinos, la ayuda financiera es un cínico intento de disuadirlos de su lucha contra Israel, y ningún líder palestino tiene estómago para exponerse a las amenazas que está sufriendo Yabari. Así que, lejos de cualquier acuerdo del siglo, los líderes palestinos llegaron a su propio y sucio acuerdo hace mucho: invertir en el odio a Israel en vez de en su propio pueblo.

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada Palestina: el dramático caso de Ashraf Yabari aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/palestina-el-dramatico-caso-de-ashraf-yabari/feed/ 1
¿Tiene remedio la cuestión de Gaza? http://elmed.io/tiene-remedio-la-cuestion-de-gaza/ http://elmed.io/tiene-remedio-la-cuestion-de-gaza/#comments Mon, 20 May 2019 10:05:08 +0000 http://elmed.io/?p=26563 No parece haber alternativas viables a un 'statu quo' insostenible.

La entrada ¿Tiene remedio la cuestión de Gaza? aparece primero en Revista El Medio.

]]>
El 14 de mayo de 2018, en el momento exacto en que Israel festejaba la apertura de la nueva embajada estadounidense en Jerusalén, yo me encontraba en Tel Aviv, sentado frente a un alto funcionario israelí. Estaba de muy mal humor. Parecía que no había dormido mucho. Se frotó los ojos, se rascó la barba de varios días y de pronto soltó: “¡Gaza es un problema del demonio!”.

En plena algarabía por el traslado de la embajada, los funcionarios israelíes empezaron a entender que las protestas que habían estallado el 30 de marzo, celebradas en las redes sociales como la Gran Marcha del Retorno, no iban a terminar pronto. Y a los israelíes les estaba resultando cada vez más difícil lidiar con ellas.

Israel está preparado para lidiar con una amplia variedad de tipos de guerra, pero no contra las llamadas armas de los débiles. Los gazatíes se pusieron a lanzar globos incendiarios desde su lado de la frontera. Según un portavoz del Ejército israelí, la organización terrorista Hamás pagaba a los niños para que se saltaran las clases y acudieran a la frontera. Los milicianos disparaban a Israel desde detrás de esos escudos humanos. Al no poder dispersar a la multitud con gases lacrimógenos u otros métodos de control de masas, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) empezaron a abrir fuego.

Mi interlocutor dejó escapar un profundo suspiro y confesó: “Por el momento no tenemos soluciones creativas para eso”.

Ha pasado un año. Las protestas semanales en Gaza han continuado, y los muertes y el caos han seguido acumulándose. Cada pocos meses estalla una conflagración. En la más reciente, este mismo mayo, organizaciones terroristas palestinas dispararon más de 700 cohetes contra Israel. Cuatro israelíes fueron asesinados. La respuesta israelí fue previsiblemente dura, pero contenida, e incluyó la destrucción de escondrijos terroristas e incluso algunos asesinatos selectivos.

A los pocos días se llegó a un alto el fuego. Pero no durará. Todas las escaladas en Gaza devuelven a Israel al mismo lugar y preparan el escenario para un nuevo conflicto. La frustración en Israel es palpable. Como un burócrata de Jerusalén me dijo en vísperas de las elecciones del mes pasado: “¿Para qué nos sirve tener el ejército más fuerte de la región, si no podemos librarnos de un incordio como Hamás?”.

Los israelíes de todas las tendencias políticas dicen que es hora de un cambio. Pero es probable que no encuentren buenas alternativas a lo que se considera un statu quo insostenible. Una ofensiva importante en Gaza podría resultar contraproducente y precipitar un conflicto con Irán; desencadenar tóxicos debates partidistas en Washington e incluso obligar a Israel a hacer algo que quiere evitar a toda costa: reocupar Gaza.

Total, que también en ese infierno hay varios círculos o niveles.

Para Israel, Gaza ha venido siendo un desafío constante –pero no una amenaza estratégica– desde la Guerra de Independencia (1948). Entonces eran los fedayines, respaldados por Egipto, quienes perpetraban atentados en Israel. En la Guerra de los Seis Días de 1967, la Franja fue campo de batalla. Hubo un tiempo, tras la conquista israelí del territorio, en que los israelíes podían acudir a Gaza y desarrollar actividades comerciales allí. Pero todo eso llegó a su fin en diciembre de 1987: Gaza fue el lugar donde hizo erupción la Primera Intifada.

Hamás viene lanzando proyectiles de mortero y cohetes desde Gaza hacia Israel desde la ruptura del proceso de paz, en 2001. Israel agravó inadvertidamente el problema cuando evacuó la Franja, en 2005; la retirada puso fin a la ocupación israelí, pero dio más libertad operativa a Hamás, sobre todo a partir de 2007, cuando arrebató el control del territorio a la Autoridad Palestina (AP) en una brutal guerra civil. Enseguida, Hamás empezó a importar más armas y a desarrollar nuevas capacidades.

Desde entonces ha habido media docena de enfrentamientos importantes entre Israel y Hamás, así como numerosas escaramuzas menores. Aunque Hamás ha desarrollado túneles y otras capacidades, los cohetes siguen siendo su arma más socorrida.

Para Israel, la necesidad es un incentivo para la innovación. En 2011 los israelíes desplegaron uno de los más extraordinarios logros militares del siglo XXI: la Cúpula de Hierro, que toma decisiones cruciales en décimas de segundo para interceptar proyectiles que tienen por objetivo núcleos urbanos o permitir que otros sigan su curso e impacten en zonas despobladas. La tasa de éxito de estas funciones combinadas está entre el 85 y el 90%.

Aun cuando los ataques de Hamás han aumentado drásticamente, la Cúpula de Hierro ha seguido protegiendo a los ciudadanos israelíes. Los altos mandos de las FDI apuntan correctamente que el sistema brinda a los oficiales tiempo y espacio para tomar decisiones racionales. Y esas decisiones han permitido a Israel responder con frecuencia de forma limitada y proporcional. De hecho, los israelíes nunca han buscado un conflicto de mayor alcance porque consideran que Hamás es una amenaza táctica, no existencial. Hamás, simplemente, no puntúa demasiado alto en la lista de amenazas que justifican otro tipo de guerra. Lo cual ha permitido a la referida organización sobrevivir para seguir luchando, una y otra vez.

Algunos sostienen que Israel tiene ahora una falsa sensación de seguridad sobre los peligros de los cohetes de Gaza. No es falsa. Israel se ha vacunado en gran medida contra ella, así como contra otros desafíos de seguridad que ha planteado Hamás.

Lo cierto es que es Hamás quien tiene una falsa sensación de seguridad. Sin duda, ha intentado superar la Cúpula de Hierro por saturación, pero ha fracasado constantemente en el empeño. Así pues, las hostilidades han seguido un patrón predecible. Ahora, Hamás dispara proyectiles a zonas habitadas sin consecuencias significativas en términos de bajas o represalias.

Pero al normalmente cauto primer ministro Netanyahu le está resultando cada vez más difícil mostrarse comedido. La opinión pública teme que Israel haya perdido poder de disuasión. Si verdaderamente lo tuviera, a sus enemigos en Gaza les habría quedado claro que el mero despliegue de la Cúpula de Hierro anticiparía una respuesta torrencial. En su lugar, Israel no ha hecho más que recibir ataques y responder con contención. Es posible que esta vez lo haya hecho para asegurar la calma durante el festival de Eurovisión y el Día de la Independencia. Sea como fuere, lo cierto es que siempre hay motivos para refrenar a las FDI. Y la inquietud de los israelíes va en aumento.

Ahora que la opinión pública israelí está agitada, las FDI observan con preocupación el gran conflicto que se veía venir hace doce años: una lucha interminable contra un actor no estatal bien entrenado y armado. También observan con preocupación a Irán.

Gaza es ampliamente reconocida como un territorio palestino. Pero también es iraní. Fue Irán quien ayudó a Hamás a conquistarlo en 2007. Fue Irán quien siguió preservando la solvencia de Hamastán hasta la ruptura del régimen chií con la organización suní por la cuestión siria (2012). La financiación iraní se ha restablecido, pero aún no ha recuperado los niveles previos a 2012, sobre todo por las contundentes sanciones estadounidenses a Teherán. Ahora bien, los lazos son otra vez fuertes.

La lluvia de cohetes de este mes de mayo fue casi sin duda precipitada por Irán. Todo empezó con unos ataques de francotiradores de la Yihad Islámica Palestina (YIP), facción terrorista sobre la que Irán ejerce una gran influencia. Los oficiales israelíes creen que el ataque fue probablemente ordenado por Teherán para desbaratar la mediación egipcia en el alto el fuego entre Hamás e Israel.

Si Israel optara por expulsar a Hamás de Gaza, habría muchas posibilidades de una respuesta iraní. Los israelíes habrían de prever entonces una lucha fiera por parte de Hamás, que recibiría asistencia de asesores y satélites iraníes como la YIP y Harakat al Sabirín. Irán no va a rendir el territorio sin luchar.

También está la posibilidad de que Irán ponga en acción en el Líbano a su satélite Hezbolá. Se estima que Hezbolá tiene unos 150.000 cohetes, entre los que hay crecientes cantidades de proyectiles de precisión. Si Teherán optara por activar a Hezbolá en medio de una guerra en Gaza, un conflicto en dos frentes dejaría pequeña la actual campaña cohetera en la Franja.

Mientras las amenazas se acumulan, se puede estar agotando el tiempo para la cobertura política que Israel necesita para esa guerra en Gaza que no quiere pero que quizá tenga que librar de todas formas. Los líderes israelíes están trabajando bajo el supuesto de que sólo el presidente Donald Trump (o, más específicamente, su Administración) daría a las FDI luz verde para librar la muy postergada guerra contra Hamás, o incluso contra Irán y sus demás satélites.

Para los israelíes, depositar su confianza en Trump significa asumir dos riesgos. El primero es que quizá contraigan una gran deuda que el presidente norteamericano podría cobrarse en forma de concesiones en el proceso de paz. Aunque lo cierto es que, por lo poco que sabemos del “Acuerdo del Siglo” de Trump, es poco probable que Jared Kushner y Jason Greenblatt presionen demasiado –o siquiera algo– a los israelíes.

El segundo, mucho mayor, es que Israel se acabe convirtiendo en un elemento de confrontación en EEUU.

No es difícil entender cómo podría suceder. La Administración Obama dio a los israelíes quebraderos de cabeza como el acuerdo nuclear con Irán, su apoyo a los Hermanos Musulmanes durante la Primavera Árabe y su abstención en una célebre resolución antiisraelí en Naciones Unidas. En cambio, Trump les ha ofrecido su inquebrantable apoyo en cuestiones vitales como la defensa propia, el traslado de la embajada estadounidense o el reconocimiento de la soberanía en los Altos del Golán. Mientras, una vociferante panda de progresistas en la Cámara de los Representantes está expresando opiniones antiisraelíes de un modo insólito. Y aunque los demócratas proisraelíes de centro no han flaqueado, están advirtiendo a Trump de que no permita a Netanyahu jugar con decisiones incendiarias como la anexión de partes de la Margen Occidental. Los republicanos han aprovechado estas fisuras, y Trump está encabezando el llamamiento a los votantes judíos para que dejen de dar su proverbial apoyo a los demócratas y se unan al Partido Republicano.

Si se llegara al conflicto, los demócratas proisraelíes y los republicanos darían su apoyo a Israel. Entienden la gravedad, incluso la necesidad, de una guerra en Gaza. Pero los críticos atribuirían a Israel el papel de agresor, un Israel conchabado con Trump. Por lo tanto, se podría caracterizar fácilmente el próximo conflicto como uno de tipo binario en términos políticos, donde los estadounidenses homologaran sus puntos de vista sobre la seguridad israelí como una postura a favor o en contra de Trump.

Las decenas de funcionarios y exfuncionarios israelíes con los que he hablado en los últimos tres años creen que el bipartidismo ha sido desde hace mucho el mayor activo de su país en Washington. Sin embargo, no entienden, en realidad, el modo en que el hiperpartidismo se ha impuesto en Washington. Tampoco son conscientes de cómo los estrechos lazos de Netanyahu con Trump se pueden utilizar por ambas partes de modos que perjudiquen a Israel en un momento de imperiosa necesidad.

Israel podría vadear la ciénaga de la política estadounidense, obtener apoyo bipartidista para una guerra en Gaza y lograr expulsar a Hamás del territorio. Pero entonces tendría que lidiar con otra gran cuestión: qué hacer después.

La Oficina de Coordinación para las Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT) de las FDI facilita actualmente la entrada diaria de miles de camiones de mercancías a la Franja, a pesar del bloqueo militar vigente para impedir el ingreso en el territorio de materiales de doble uso y armas sofisticadas. Es decir, que Israel tiene dos políticas: una es aislar a Hamás; la otra, permitir que se puedan brindar servicios a la población gazatí.

En aras de la tranquilidad, Israel incluso se ha aliado con Turquía y Qatar, a pesar del clamoroso antisionismo de ambos países y de su apoyo a Hamás. Les ha permitido proporcionar fondos y otras ayudas al enclave costero. Sin embargo, el sufrimiento de los gazatíes persiste, porque Hamás sigue desviando fondos para túneles, cohetes y otros instrumentos de guerra. Y bajo su régimen no hay mucho espacio para desafiar estas políticas. La única forma permisible de protesta es el antiisraelismo. Esto sólo ha servido para radicalizar más a una población que lleva años con una dieta basada en el odio.

Los israelíes desde 2007, junto a los egipcios desde 2013, se han propuesto remodelar el paisaje político de Gaza. Se trata de la primera y mejor opción para Israel. Pero, hasta ahora, ha fracasado. Las alternativas viables a Hamás son la esclerótica Autoridad Palestina, los grupos salafistas radicales y la YIP, apoyada por Irán. Podría haber otras, como Mohamed Dahlán, el caudillo gazatí que se exilió en Emiratos tras la conquista hamasina de la Franja (2007). Pero sabemos poco de sus capacidades para organizarse políticamente, o de si Gaza rechazaría su liderazgo trasplantado –a modo de corazón artificial– después de tantos años fuera del enclave.

La alternativa evidente a todo esto es la reocupación. Que sería profundamente impopular en Israel. Para muchos, impensable. Los israelíes controlaron Gaza entre 1967 y 2005, y no coordinaron su salida con sus homólogos palestinos, con lo que pareció que se retiraron por el fuego de los cohetes de Hamás. Esta percepción contribuyó en parte a la victoria electoral de la propia Hamás en 2006,  elecciones que condujeron al empantanamiento político palestino que abrió paso a la guerra civil en la que Hamás se hizo con la Franja.

Catorce años después de la retirada israelí de Gaza, siguen cayendo cohetes sobre Israel. Doce años después de que Hamás se hiciese con el poder, la organización islamista sigue atrincherada en la Franja. Ocho años después de la puesta en funcionamiento de la Cúpula de Hierro, los israelíes están sin duda más seguros, pero siguen como estaban, muy pendientes de la frontera con Gaza…

© Versión original (en inglés): Commentary
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada ¿Tiene remedio la cuestión de Gaza? aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/tiene-remedio-la-cuestion-de-gaza/feed/ 1
Trump no puede permitirse ser blando con Erdogan http://elmed.io/trump-no-puede-permitirse-ser-blando-con-erdogan/ http://elmed.io/trump-no-puede-permitirse-ser-blando-con-erdogan/#comments Sat, 18 May 2019 06:45:28 +0000 http://elmed.io/?p=26561 "El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, puede que se haga el tonto, pero no lo es".

La entrada Trump no puede permitirse ser blando con Erdogan aparece primero en Revista El Medio.

]]>
  • Trump no puede permitirse ser blando con Erdogan
  • Eric S. Edelman y Jonathan Schanzer, de la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD), han publicado un artículo en el Wall Street Journal en el que instan a Donald Trump a ponerse duro con el autócrata islamista Recep Tayyip Erdogan, dado que su acercamiento a Rusia puede representar un problema de gran importancia para la seguridad no sólo de EEUU sino de los demás países miembros de la OTAN.

    El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, puede que se haga el tonto, pero no lo es.

    En diciembre de 2017, meses después de que el Congreso [de EEUU] aprobara una ley que impone duras sanciones a los Gobiernos que adquieran armamento ruso, el caudillo [turco] hizo un depósito [para la compra] del avanzado sistema de defensa antiaérea ruso S-400. Ahora, Erdogan busca una exención, y por lo que parece piensa que Trump está inclinado a concedérsela. Pero es probable que Trump no pueda hacerlo sin el visto bueno del Congreso. Ahora bien, aunque pudiera, no debería.

    (…) El S-400, que le costará a Ankara unos 2.500 millones de dólares, es ampliamente considerado uno de los sistemas de defensa antiaérea más mortíferos.

    Pero la de su letalidad no es la razón por la que el Departamento de Estado y el del Tesoro de EEUU han pedido a Erdogan que cancele la compra. El mayor problema tiene que ver con el riesgo de exponer tecnología estadounidense a potencias hostiles.

    Turquía está a punto de recibir [varios aviones] F-35 de fabricación americana; de hecho, ya hay pilotos turcos recibiendo entrenamiento con estos cazas de quinta generación en una base de Arizona. El manejo de [F-35] junto con el S-400 ruso podría permitir a Moscú recopilar información de inteligencia sobre las capacidades del avión de combate más avanzado del mundo. (…)

    (…)

    Hay quien dice que esas medidas contra Turquía son un error. Después de todo, se trata de un miembro de la OTAN. Y si EEUU no se muestra cuidadoso, podría poner a Ankara fuera de la Alianza… y en brazos de Rusia o incluso Irán.

    El caso es que Turquía viene estando fuera de la OTAN desde hace un decenio. (…) Ha apoyado a los peores actores yihadistas en la guerra civil siria, algunos de ellos vinculados con Al Qaeda y el Estado Islámico (…)

    Además, en el plano doméstico se ha sumido en el autoritarismo. El régimen de Ankara es en la actualidad el mayor carcelero mundial de periodistas. Ha tomado a ciudadanos de EEUU y de otros países occidentales como rehenes (…)

    (…)

    El presidente [Trump] no debería sucumbir a las lisonjas de Erdogan. En vez de cautivarla, la Administración [Trump] debería forzar a Turquía a decidir si quiere seguir siendo parte integral de la alianza occidental o estar en ella sólo nominalmente.

    Moshé Phillips, de la organización sionista Herut, llama la atención sobre la masiva lluvia de cohetes que ha caído sobre Israel en las últimas fechas para advertir sobre las funestas consecuencias que tendría la creación de un Estado palestino en Judea y Samaria (Margen Occidental o Cisjordania).

    Los cerca de 700 cohetes lanzados por Hamás y la Yihad Islámica contra Israel desde la Franja de Gaza en lo que llevamos de mayo no son sólo una ronda de más de lo mismo en las miniguerras entre Israel y Hamás a las que el mundo se está acostumbrando. Lanzados en las semanas previas al previsto desvelamiento del “acuerdo del siglo” del presidente de EEUU, Donald Trump, para la paz árabe-israelí, esos cohetes son 700 acuciantes razones por las que no ha de crearse un Estado palestino.

    Durante años, la comunidad internacional importunó a Israel para que abandonara Gaza. A los israelíes se les decía que si se ponía fin a “la ocupación”, los gazatíes abrazarían la paz. La presencia de los soldados israelíes y de las comunidades judías (…) era el obstáculo para la paz, y una vez se retirara Israel, los palestinos de Gaza no tendrían más razones para atacar [al Estado judío], decían.

    (…)

    Para los defensores de las concesiones territoriales israelíes, Gaza habría de sentar un precedente que confiaban se replicara pronto en Judea y Samaria.

    Pues bien, Gaza se ha convertido en la más vívida ilustración de por qué abandonar Judea y Samaria en las hostiles y extremadamente corruptas manos de la Autoridad Palestina es una idea peligrosa.

    (…)

    Ahora, volvamos a esos 700 cohetes. Un Estado palestino en Judea y Samaria significaría que la frontera estaría en las afueras de Jerusalén y Tel Aviv. Esos 700 cohetes podrían dirigirse contra el Muro Occidental de la Ciudad Vieja de Jerusalén [el Muro de los Lamentos], la Knéset [Parlamento israelí] o los aviones de pasajeros que aterrizan en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión.

    En el Begin-Sadat Center for Strategic Studies (BESA), el analista israelí Shay Attias lamenta que los organizadores de Eurovisión hayan decidido no celebrar el festival de este año en Jerusalén, y denuncia que con ello ha reforzado la posición del movimiento israelófobo BDS, que pretende la marginación internacional del Estado judío por medio de una vasta campaña de boicot, desinversiones y sanciones.

    La decisión de la Unión Europea de Radiodifusión de no celebrar en Jerusalén la edición 2019 del festival de Eurovisión arroja luz sobre la brecha que separa a Israel de Europa, pese a la afinidad natural entre ambas.

    Pese a que Israel ha ganado el festival en cuatro ocasiones y organizado dos de sus ediciones en Jerusalén (en 1979 y 1999), Europa decidió que este año no consentiría [que se volviera a celebrar en Jerusalén]. Israel venció en la edición del año pasado, y, de acuerdo con el protocolo del festival, la capital del país ganador alberga la edición del año siguiente. No importó: el reclamo israelí fue denegado.

    Tras el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte del presidente de EEUU, Donald Trump, la Unión Europea ha capitaneado la oposición global a la soberanía israelí sobre la ciudad.

    (…)

    En la batalla diplomática sobre (…) Jerusalén, el movimiento BDS se ha anotado una victoria. El BDS denuncia que “las fuerzas israelíes capturaron la zona oriental de Jerusalén [de manos] jordanas en 1967” e insiste en que el estatus de la ciudad está en disputa, premisa que ha sido aceptada por los organizadores de Eurovisión.

    La entrada Trump no puede permitirse ser blando con Erdogan aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    http://elmed.io/trump-no-puede-permitirse-ser-blando-con-erdogan/feed/ 1
    Alemania declara la guerra al BDS por antisemita http://elmed.io/alemania-declara-la-guerra-al-bds-por-antisemita/ http://elmed.io/alemania-declara-la-guerra-al-bds-por-antisemita/#comments Sat, 18 May 2019 05:04:53 +0000 http://elmed.io/?p=26558 Evoca a "la más terrible etapa de la historia alemana".

    La entrada Alemania declara la guerra al BDS por antisemita aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    El Parlamento alemán ha aprobado una resolución contra el movimiento israelófobo BDS, que pretende condenar al Estado judío al ostracismo internacional mediante una campaña igualmente global de boicot, desinversiones y sanciones.

    “Los llamamientos [del BDS] al boicot de artistas israelíes, junto con las pegatinas sobre productos israelíes para disuadir a la gente de que los compre, son igualmente evocadoras de la más terrible etapa de la historia alemana”, afirma la resolución, aprobada por una gran mayoría. “Las pegatinas de ‘No compre’ del movimiento BDS sobre productos israelíes inevitablemente suscitan asociaciones con el eslogan nazi de ‘¡No compre a los judíos!’, y con pintadas similares en escaparates y tiendas [judías]”.

    La iniciativa alemana, que proclama que “la clase de argumentos y métodos del BDS son antisemitas”ha sido muy bien recibida en Israel, donde de hecho se está pidiendo a los demás países europeos que tomen ejemplo y aprueben resoluciones similares. 

    La entrada Alemania declara la guerra al BDS por antisemita aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    http://elmed.io/alemania-declara-la-guerra-al-bds-por-antisemita/feed/ 1
    Eurovisión 2019: Tel Aviv es una fiesta http://elmed.io/eurovision-2019-tel-aviv-es-una-fiesta/ http://elmed.io/eurovision-2019-tel-aviv-es-una-fiesta/#comments Thu, 16 May 2019 12:28:05 +0000 http://elmed.io/?p=26555 Israel se vuelca con el célebre festival de la canción.

    La entrada Eurovisión 2019: Tel Aviv es una fiesta aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    Israel ha subido este vídeo a su canal oficial de YouTube para dar cuenta del despliegue que ha llevado a cabo para la celebración de Eurovisión, que está teniendo lugar desde el pasado martes y tendrá su punto culminante en la noche del sábado, con la retransmisión en directo de la fase final del festival.

    La entrada Eurovisión 2019: Tel Aviv es una fiesta aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    http://elmed.io/eurovision-2019-tel-aviv-es-una-fiesta/feed/ 1
    La Autoridad Palestina prohíbe a los palestinos tratarse en Israel... siempre que no sean capos de la AP http://elmed.io/la-autoridad-palestina-prohibe-a-los-palestinos-tratarse-en-israel-siempre-que-no-sean-capos-de-la-ap/ http://elmed.io/la-autoridad-palestina-prohibe-a-los-palestinos-tratarse-en-israel-siempre-que-no-sean-capos-de-la-ap/#comments Thu, 16 May 2019 10:30:01 +0000 http://elmed.io/?p=26553 Los líderes palestinos vuelven a mostrar su hipocresía.

    La entrada La Autoridad Palestina prohíbe a los palestinos tratarse en Israel... siempre que no sean capos de la AP aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    La Autoridad Palestina (AP) ha decidido que los palestinos no sigan recibiendo tratamiento médico en Israel. El pasado marzo, el Ministerio de Sanidad de Ramala, capital de facto de los palestinos, anunció el cese de las transferencias médicas a los hospitales israelíes y prometió encontrar alternativas en hospitales públicos y privados.

    La AP dice que su decisión responde a las deducciones que está haciendo el Gobierno israelí sobre los impuestos que recauda en nombre de los palestinos a cuenta de lo que Ramala paga a las familias de los presos y mártires palestinos.

    Una nueva ley israelí permite al Gobierno Netanyahu imponer sanciones económicas a la AP por su política de Pagar por Asesinar, que anima a los terroristas a perpetrar ataques contra israelíes porque saben que ellos y sus familias recibirán un salario vitalicio del Gobierno de la AP.

    Se calcula que en 2018 la AP gastó no menos de 502 millones de shékels (126 millones de euros) en salarios y pagos a terroristas presos y excarcelados. Se destinaron al menos 230 millones de shékels (58 millones de euros) a pagar a terroristas presos, y otros 176 millones de shékels (44 millones de euros) a pagar a terroristas excarcelados, según se ha revelado. Los 96 millones de shékels (24 millones de euros) restantes se destinaron a pagos y prestaciones adicionales para los terroristas y sus familias.

    A pesar de las deducciones israelíes, los terroristas y sus familias siguen percibiendo íntegramente sus salarios. Los que están pagando las consecuencias son las decenas de miles de funcionarios palestinos que en los últimos tres meses han recibido sólo entre el 50 y el 60% de sus salarios.

    El presidente de la AP, Mahmud Abás, ha prometido seguir sosteniendo a los terroristas y a sus familias, aunque provoque la ruina a su Gobierno. “No aceptaremos el recorte o la cancelación de los salarios a las familias de los mártires y presos que algunos están intentando imponer”, dijo. Y se han citado estas otras declaraciones de suyas:

    Por Alá, aunque sólo nos quede un céntimo, se gastará en las familias de los mártires y los presos, y sólo después se gastará en el resto de la gente.

    Evidentemente, el “resto de la gente” incluye no sólo a los empleados de la AP, también a los enfermos que necesitan tratamiento médico. Abás ha decidido ahora castigarlos privándoles de recibir atención en Israel.

    Osama al Nayar, portavoz del Ministerio de Sanidad de la AP, ha informado de que su Gobierno ha decidido dejar de financiar el tratamiento de los enfermos palestinos en los hospitales israelíes en respuesta a las referidas deducciones israelíes. Al Nayar calculó el coste de las transferencias a los hospitales israelíes en 100 millones de dólares anuales.

    El periodista palestino Fazi Sabah ha calificado la decisión del Ministerio de Sanidad de la AP de “equivocada, precipitada e insensata”. Sabah denuncia que se adoptó sin haber previsto alternativas, y también que es

    peligrosa porque a los pacientes se les está negando el derecho a recibir un tratamiento del que no disponen en los hospitales palestinos, poniendo en riesgo en su vida. Es un precio muy alto.

    Sabah apuntó que enviar a los enfermos a hospitales de Jordania y Egipto aumentaría su sufrimiento. Muchos de ellos, abundó, ya habían empezado a recibir tratamiento en Israel, y ahora tendrían que empezar desde cero en Jordania o Egipto. “Los hospitales jordanos y egipcios no podrán tratarlos con la atención profesional necesaria, y se verán obligados a volver al punto de partida y someterse a nuevas pruebas médicas”, añadió.

    Esto supone un sufrimiento adicional para los enfermos, y más gastos para el Gobierno palestino. Además, los enfermos tendrán que soportar los padecimientos aparejados a las largas horas de viaje a Egipto y Jordania. El viaje desde Gaza a El Cairo dura entre dos y tres días, y la vuelta entre tres y cuatro. Esto significa que los pacientes de cáncer dedicarán una semana entera a recibir una dosis de quimioterapia, mientras que les supone un día o unas horas obtener el mismo tratamiento en Israel.

    La decisión de la AP de impedir que los palestinos reciban tratamiento médico en Israel no afecta a sus altos cargos.

    Recientemente, Yibril Rayub, alto funcionario de Fatah, el partido del presidente Abás, fue atendido en el hospital Ichilov, el mayor centro de cuidados intensivos de Israel. Rayub, que también preside la Asociación Palestina de Fútbol y pasó 17 años en una cárcel israelí por delitos relacionados con el terrorismo, fue trasladado de urgencia a ese hospital para recibir tratamiento a pesar de la decisión adoptada por la AP. Sin embargo, y aunque los médicos israelíes se esforzaron por darle la mejor atención, Rayub envió una carta a las asociaciones de fútbol de Europa y España para exigir que el Atlético de Madrid cancelara un amistoso con un equipo israelí. “No estamos en contra de que se juegue en Israel, pero sí en la ocupada Jerusalén”, escribió. Rayub no mencionó que el Teddy Stadium, donde tendrá lugar el partido el próximo día 21, está en la zona occidental de Jerusalén.

    Unos días antes de ser atendido en el hospital israelí, Rayub pidió a los árabes y a los musulmanes que “cesaran todas las formas de normalización deportiva con Israel”.

    Rayub no es el primer alto cargo palestino –ni será el último– que recibe tratamiento médico en algunos de los mejores hospitales de Israel. En 2017, el secretario general de la OLP, Saeb Erekat, que ha acusado a Israel de “genocidio”, ingresó en el centro médico Beilinson para recibir tratamiento después de someterse a un trasplante de pulmón en EEUU.  

    Los líderes palestinos vuelven a mostrar su hipocresía. Por un lado, no pierden la oportunidad de lanzar libelos de sangre contra Israel. Por el otro, cuando enferman, lo primero que hacen es llamar a los hospitales israelíes para recibir el mejor tratamiento médico de Oriente Medio. No se van corriendo a los hospitales de Egipto o Jordania.

    Qué perturbador es que los líderes palestinos pongan en peligro las vidas de sus conciudadanos al negarles el tratamiento médico en los hospitales israelíes. He aquí otra muestra de cómo los líderes palestinos actúan en función de sus intereses personales, mientras ponen en riesgo la vida de unas personas que lo único que han hecho es no tener familiares en las altas esferas de la AP, que podrían ayudarles a recibir tratamiento en Israel.

    © Versión original (en inglés): Gatestone Institute
    © Versión en español: Revista El Medio

    La entrada La Autoridad Palestina prohíbe a los palestinos tratarse en Israel... siempre que no sean capos de la AP aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    http://elmed.io/la-autoridad-palestina-prohibe-a-los-palestinos-tratarse-en-israel-siempre-que-no-sean-capos-de-la-ap/feed/ 0
    Turquía: los armenios siguen en el punto de mira http://elmed.io/turquia-los-armenios-siguen-en-el-punto-de-mira/ http://elmed.io/turquia-los-armenios-siguen-en-el-punto-de-mira/#comments Thu, 09 May 2019 07:32:15 +0000 http://elmed.io/?p=26550 Ya sólo quedan 60.000 miembros de esta minoría, objeto de un terrible genocidio hace 104 años.

    La entrada Turquía: los armenios siguen en el punto de mira aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    El pasado 24 de abril se conmemoró el 104º aniversario del genocidio armenio, perpetrado por la Turquía otomana. Intelectuales y líderes comunitarios armenios fueron detenidos en Constantinopla y posteriormente asesinados. Se calcula que, en total, perecieron entre un millón y un millón y medio de personas.

    Desde entonces, las autoridades turcas niegan con vehemencia que el genocidio tuviera lugar, o que los turcos lo llevaran a cabo, y castigan a quienes se han atrevido a decir otra cosa.

    El Instituto Turco de Historia (TTK), financiado por el Gobierno, anunció recientemente que está preparando la publicación de 25 volúmenes que “refutan la implicación de Turquía” en el genocidio. El TTK ha producido asimismo un documental, La rebelión armenia contra el Estado otomano: terrorismo y propaganda, en el que se afirma que los armenios comenzaron a perpetrar “atrocidades” contra los musulmanes en 1915, a lo que los turcos respondieron “reubicándolos y reasentándolos”. Como consecuencia, según el documental, la diáspora armenia procedió a difundir “mentiras sobre el denominado genocidio armenio”.

    Y si Ankara niega el genocidio, hay elementos del pueblo turco que tratan de borrar todo rastro de la religión y la cultura armenias. En Estambul, las iglesias armenias activas —pocas y alejadas unas de otras— han sido vandalizadas en varias ocasiones. Así, en febrero, en la iglesia de Surp Hreshdagabed, en el distrito de Balat, apareció una pintada con la advertencia: “Estáis acabar [sic]”. El año pasado, en la iglesia de Surp Takavor apareció otra pintada que decía: “Esta es nuestra patria”. En 2016, en el colegio armenio Bomonti Mkhitarian aparecieron pintadas que llamaban a “torturar a los armenios”.

    Los templos armenios en desuso cuyos feligreses fueron asesinados o deportados durante el genocidio suelen ser presa de los cazatesoros dedicados al saqueo. Algunos incluso se graban excavando en propiedades eclesiásticas, cementerios incluidos, y publican los videos en las redes sociales para presumir. Una iglesia armenia de Kars ha sido saqueada tantas veces que varios de sus muros se han derrumbado.

    La iglesia apostólica armenia de Surp Giragos, en Diyarbakir, que sufrió daños en unos choques entre militares turcos y milicianos kurdos hace cinco años, lleva cerrada al público desde entonces, y este año sus feligreses celebraron la Pascua en una cafetería.

    En febrero, la casa donde se cree que vivió el difunto poeta armenio Yeğişe Çarents fue destruida. Según el periódico Agos, se cree que la demolición fue cosa del ayuntamiento o del Gobierno regional de Kars, puesto que varias viviendas de la zona corrieron la misma suerte.

    La comunidad armenia de Turquía consta actualmente de unos 60.000 individuos, y está menguando como resultado de la violencia y el “tenso ambiente político” que se registra en el país. Un armenio turco que se mudó con su familia a Europa declaró a Agos:

    Queríamos que nuestros hijos vivieran en un entorno más civilizado. No ha habido paz en Turquía desde hace al menos cinco generaciones. Turquía no consigue alcanzar el ‘nivel de las civilizaciones contemporáneas’ y no parece que lo vaya a hacer en los próximos 30 años.

    Seguir negando el genocidio armenio, sobre todo en un momento en que los cristianos están siendo perseguidos y masacrados en todo el mundo, es una de las formas que tiene Turquía de seguir retrocediendo, barbarizándose y malogrando sus aspiraciones de convertirse en parte de Europa.

    Como dijo hace poco el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan:

    No vemos el reconocimiento del genocidio armenio en el estricto contexto de las relaciones armenio-turcas. Lo vemos en el contexto de la prevención global de los genocidios, y de la preservación de la seguridad global, porque es obvio que el reconocimiento y la condena de los genocidios son los instrumentos más eficaces para impedir que se sigan cometiendo.

    © Versión original (en inglés): Gatestone Institute
    © Versión en español: Revista El Medio

    La entrada Turquía: los armenios siguen en el punto de mira aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    http://elmed.io/turquia-los-armenios-siguen-en-el-punto-de-mira/feed/ 1
    ¿Quién tiene que acabar con Hamás? http://elmed.io/quien-tiene-que-acabar-con-hamas/ http://elmed.io/quien-tiene-que-acabar-con-hamas/#comments Tue, 07 May 2019 09:49:15 +0000 http://elmed.io/?p=26548 Son los palestinos, no Israel, quienes deben deshacerse de sus tiranos islamistas.

    La entrada ¿Quién tiene que acabar con Hamás? aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    Los israelíes acaban de sufrir otro fin de semana de terror, y las reacciones han sido las previsibles, dentro y fuera de Israel.

    Hamás y la Yihad Islámica lanzaron más de 600 cohetes, que costaron la vida a cuatro israelíes y provocaron heridas a otros 10. Fue sólo un capítulo más en la larga guerra de los palestinos contra la existencia de Israel. Si estuvieran dispuestos a firmar la paz, no habría cohetes ni ataques terroristas, ni Israel necesitaría pasar al contraataque.

    En el extranjero, los críticos del Estado judío han vuelto a jugar la baza de la equivalencia moral. Numerosos países han seguido la estela de la Administración Trump y rechazado las acciones clamorosamente ilegales de Hamás, que tienen a los civiles como objetivo deliberado. Pero mientras el presidente Trump ha denunciado sin la menor ambigüedad a los terroristas –y expresado un apoyo total a Israel y a su derecho a la autodefensa–, otros –como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la Unión Europea– han hablado de un “ciclo de violencia”, del que por definición ambas partes serían responsables, y expresado su deseo de que Israel muestre “contención”.

    Los alabarderos de los palestinos han sido aún menos ecuánimes. Así, en EEUU las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib arremetieron en Twitter contra Israel, y vinieron a decir que los israelíes se merecían los ataques de cohetería por cómo tratan a los palestinos.

    Omar y Tlaib mienten sobre la ocupación de Gaza y el sufrimiento de los gazatíes, que sería culpa de Israel y no de sus gobernantes hamasinos, para justificar su idea de que Hamás está luchando por la libertad. ¿Qué cabe esperar de unas defensoras del movimiento BDS, que, como Hamás y la Yihad Islámica, pugna por la destrucción de Israel?

    En la izquierda judía norteamericana, organizaciones antisionistas y antisemitas como If Not Now y Jewish Voice for Peace tampoco culpan de nada a Hamás. Voces progresistas judías también críticas de Israel pero menos estridentes sí condenan a Hamás, pero se apuntan a lo del ciclo de violencia, que ignora que todo esto sólo es necesario para la intransigencia palestina.

    En Israel, los críticos del primer ministro Netanyahu se han vuelto a preguntar por qué permite que Hamás aterrorice periódicamente a buena parte de la población del país sin hacer nada para resolver el problema.

    Qué cuestión complicada.

    El statu quo es intolerable para los israelíes. Siempre que Hamás o Irán (vía Yihad Islámica) quieren perturbar la vida israelí, lo hacen. Israel responde atacando a quienes lanzan los cohetes, instalaciones de Hamás y a miembros específicos de la organización islamista –por ejemplo, al responsable de canalizar el dinero de Teherán a Gaza–. Puede que esto lleve a los líderes de Hamás a aceptar un alto el fuego. Pero si los terroristas quieren perturbar fechas señaladas del calendario israelí, como el Día de la Independencia o el de los Caídos, o la celebración de Eurovisión en Tel Aviv –la semana que viene–, están en disposición de hacerlo.

    ¿Por qué Netanyahu se muestra reluctante a poner fin al régimen de Hamás en Gaza?

    La respuesta es obvia. El coste en sangre israelí y palestina sería terrible. Ningún primer ministro –y, desde luego, ninguno tan cauto a la hora de recurrir al Ejército como Netanyahu– quiere mandar a la muerte a los jóvenes soldados del país. Y Bibi tampoco quiere verse forzado a dar órdenes que supondrían la muerte de muchísimos palestinos, utilizados por Hamás como escudos humanos.

    Igualmente importante es que Israel no tiene el menor deseo de gobernar Gaza, que es lo que se vería obligado a hacer si acaba con la lacra terrorista. Tampoco ansía ir a la guerra para entregar la Franja a la Autoridad Palestina (AP), cuyos intentos de estrangular económicamente a Hamás son una de las razones por las que los terroristas recurren a estas estratagemas –con la idea de distraer a los gazatíes de sus penurias económicas–.

    Por esto es por lo que el statu quo sigue ahí.

    Pero lo que la mayoría de los comentaristas, dentro y fuera de Israel, no tienen en consideración es que, realmente, no es responsabilidad de Israel liberar Gaza de la tiranía islamista. Eso tendrían que hacerlo los propios palestinos, y eso es lo que deberían defender quienes dicen preocuparse de ellos y de la causa de la paz.

    Mientras Hamás sea una fuerza tan poderosa en la vida palestina y utilice Gaza como plataforma, no hay la menor esperanza para la paz. No sólo porque en el actual estado de cosas implica que la población palestina esté gobernada por dos regímenes, el islamista y el de la AP. Sino porque Hamás funge de piedra de toque para cualquier tendencia en el liderazgo palestino a dejar de lado la centenaria ideología de odio a los judíos y al sionismo. Si no hay la menor prueba de que el líder de la AP, Mahmud Abás, pudiera hacer la paz aun cuando así lo quisiera, ni él ni un hipotético sucesor lo intentará siquiera mientras Hamás represente una amenaza a su poder y a su propia vida.

    He aquí la razón por la que el pueblo de Gaza, sus compatriotas palestinos y todos aquellos que dicen desear su bien deberían hacer todo lo que esté en su mano por que Hamás sea derrocada desde dentro, en vez de exigir a Israel que lo haga por medio de una onerosa campaña militar.

    En vez de clamar contra Israel por defenderse, o contra Netanyahu por mostrarse reacio a un baño de sangre en Gaza, ya es hora de que todo el mundo exija a los gazatíes y a todos los palestinos que se deshagan de sus tiranos islamistas. Dado el poder de Hamás, no será fácil. Pero si no, todo lo que se diga sobre la paz será mera palabrería.

    © Versión original (en inglés): JNS
    © Versión en español: Revista El Medio

    La entrada ¿Quién tiene que acabar con Hamás? aparece primero en Revista El Medio.

    ]]>
    http://elmed.io/quien-tiene-que-acabar-con-hamas/feed/ 1