Revista El Medio http://elmed.io Noticias de Medio Oriente en español Fri, 28 Apr 2017 14:15:52 +0000 es-ES hourly 1 http://wordpress.org/?v=4.2.14 El mito del Mandela palestino (y 2) http://elmed.io/el-mito-del-mandela-palestino-y-2/ http://elmed.io/el-mito-del-mandela-palestino-y-2/#comments Fri, 28 Apr 2017 14:15:52 +0000 http://elmed.io/?p=23465 Lejos de ser su semejante, Barguti es la némesis del líder sudafricano.

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Los intentos de retratar a Barguti como un Mandela palestino eclipsan el problema de sus ideas, que son la antítesis de las de Mandela. En un artículo publicado en The Guardian en marzo de 2014, titulado “Liberen a Marwán Barguti. Él puede ser el Nelson Mandela palestino”, Martin Linton decía que Barguti “siempre se había opuesto a las acciones dirigidas contra civiles israelíes, aunque defendiese el derecho de los palestinos a la resistencia”. Esta afirmación parece estar basada en un artículo que Barguti escribió para The Washington Post en 2002, en el que aseveraba:

Aunque el movimiento Fatah, al que pertenezco, y yo nos oponemos firmemente a los ataques cuyo objetivo sean civiles dentro de Israel, nuestro futuro vecino, me reservo el derecho a protegerme, a resistir la ocupación israelí de mi país y a luchar por mi libertad.

Sólo hay un problema: Barguti sí apoyó ataques contra civiles, y lo sabemos porque así lo dijo explícita y públicamente. Además, actuó de acuerdo con sus creencias. Antes de su arresto en 2002, era el líder de Tanzim y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, organización responsable de la muerte de decenas de civiles israelíes a ambos lados de la Línea Verde. En 2012, Haaretz dijo sucintamente: “Sin ninguna duda ha defendido y alentado la violencia”. El diario informó en julio de 2016 de que, mientras avanzaba la Segunda Intifada, Barguti declaró: “El tiempo en que sólo sacrificamos a nuestras víctimas ya ha pasado. Debemos vengarnos. Debemos matar israelíes. Sí. Tenemos balas. Tenemos rifles, y apuntarán a la ocupación”. También predijo que la Segunda Intifada sería la “definitiva oleada de violencia, porque los palestinos tienen la impresión de que han restablecido su dignidad mediante los ataques”.

Esos puntos de vista eran completamente ajenos a Mandela. En su declaración en el juicio de 1964 que lo mandó a la cárcel, Mandela admitió que había defendido el uso del sabotaje, pero sólo para alcanzar los derechos que se habían negado a los sudafricanos negros, que antes habían esperado obtenerlos mediante métodos no violentos. En comparación, los palestinos han usado el terrorismo desde el inicio de su movimiento nacional, y lo han hecho incluso después de que se les ofreciera la estadidad en las negociaciones de 2000 en Camp David.

Un Mandela palestino también habría pedido concesiones simbólicas a su pueblo que éste probablemente detestaría, ya que se le ha enseñado a odiar a Israel y a los judíos durante décadas.

Así, además de defender a los Springboks, Mandela instó a los sudafricanos a adoptar una versión híbrida de su himno nacional que incluía versos de Die Stem (“La llamada”), una canción afrikáner escrita en 1918, así como versos de Nkosi Sikelel’ iAfrika (“Dios bendiga a África”), escrita en 1897. En un determinado momento, el comité ejecutivo del Congreso Nacional Africano (CNA) votó a favor de sustituir la canción afrikáner por el himno africano negro, pero Mandela convenció al comité de que revocara su decisión.

“Esta canción que despacháis con tanta facilidad contiene las emociones de muchas personas a las que todavía no representáis. De un plumazo, decidiríais destruir la misma, la única base de lo que estamos construyendo: la reconciliación”, le dijo al comité. En su libro Anger and Forgiveness: Resentment, Generosity, Justice, Martha Nussbaum escribe que esta fue “una demanda de mucho calado: cada grupo tendría que aprender a ver el mundo, en efecto, a través de los ojos del otro”.

Un Mandela palestino pediría asimismo la paz en tiempos de gran tensión e ira. Eso es lo que hizo el sudafricano tras el asesinato del adorado activista del CNA Chris Hani a manos de un inmigrante polaco en abril de 1993, cuando los intentos de pasar a un sistema de un hombre, un voto atravesaban un momento crítico. El asesinato de Hani amenazó con prender la mecha de una violenta guerra civil, pero Mandela estuvo a la altura de las circunstancias. Carlin escribe que el reto al que se enfrentaba Mandela “no era ganarse a los blancos, era convencer a su propia gente” de que no respondiera con violencia. “Para ello tenía que redirigir el río de su ira, que se encaminaba directamente hacia el enfrentamiento hostil con la Sudáfrica blanca. Para conseguirlo, tenía que apelar no a su resentimiento, sino a lo que quedase de su generosidad”. Para cumplir este objetivo, es posible que Mandela exagerara el heroísmo de una sudafricana blanca que anotó el número de matrícula del coche en que el asesino había huido.

En resumen, Mandela demostró, en repetidas ocasiones, una voluntad de hacer exactamente lo contrario de lo que los líderes palestinos –incluido Barguti– han hecho una y otra vez en las últimas décadas, que es incitar a la hostilidad hacia Israel.

Irónicamente, es precisamente esta hostilidad lo que hace el mito del Mandela palestino tan atractivo. Mandela exigió a sus seguidores que abandonaran su deseo de venganza por el sufrimiento pasado y que en su lugar buscaran soluciones a los problemas a los que se enfrentaban. También hizo entender a sus seguidores negros que, por mucho que hubiesen odiado a los sudafricanos blancos, no podían conseguir un futuro seguro y próspero sin la confianza y la ayuda de los blancos.

Fueron estos esfuerzos los que convencieron al aparato de seguridad del régimen de Botha de que Mandela era la última y mejor esperanza para una resolución pacífica. Cuando el ministro de Defensa sudafricano Kobie Coetsee inició sus conversaciones secretas con Mandela en el hospital Volks en 1985, su objetivo inicial era limitado: que Mandela saliera de la cárcel a cambio de que desautorizara la violencia. Pero a medida que avanzaron las conversaciones, Coetsee empezó a tener la esperanza de una resolución más amplia al conflicto y no simplemente un cese de la violencia. Estas esperanzas estaban inspiradas por dos factores: la cortesía de Mandela durante las conversaciones y sus esfuerzos previos para cambiar la mentalidad de los sudafricanos negros, que tendría sus frutos en los siguientes años.

Pude ver claramente cómo las élites palestinas están siguiendo el ejemplo de Mandela en la primera noche de la conferencia Cristo en el Puesto de Control celebrada en Belén. Más de 400 cristianos de Europa y el norte de África asistieron al acto, que se celebra cada dos años en el Bible College de Belén. El día que empezó la conferencia, Amnistía Internacional publicó un informe que decía que los habitantes del campo de refugiados palestinos de Yarmuk (Siria) “estaban a punto de morir de hambre, obligados a buscar la comida que pudieran encontrar” a causa del sitio impuesto por el régimen de Asad. Pese a mis discrepancias con los organizadores y oradores de la conferencia, me alegró que los líderes palestinos que hablaban a la multitud tuvieran la oportunidad de llamar la atención sobre el sufrimiento de sus hermanos palestinos en Yarmuk.

Pero no dijeron nada, ni una palabra sobre los compatriotas que se estaban muriendo de hambre a menos de 200 kilómetros. Ningún grupo de líderes responsable y verdaderamente interesado en el bienestar del pueblo que dirige perdería una oportunidad así para llamar la atención sobre lo que estaba ocurriéndoles a los palestinos en Yarmuk, pero esa noche lo hicieron. Los organizadores hablaron de la catástrofe que se estaba produciendo al día siguiente, después de que señalara su omisión. Mandela habría abordado el sufrimiento en Yarmuk a conciencia, no improvisadamente. Los líderes religiosos y políticos palestinos, al no pedir ayuda para sus compatriotas, optaron por demonizar a Israel hasta el punto de dejar a un lado el bienestar del pueblo que dirigen.

Esto ha sido un problema durante décadas. En lugar de seguir el ejemplo de Mandela, que exigió a sus seguidores que pensaran seriamente sobre su futuro y qué necesitaban hacer para prosperar como comunidad, las élites palestinas promueven un revanchismo retrógrado que ha condenado a varias generaciones de compatriotas a la muerte y el sufrimiento. Al oponerse a los esfuerzos judíos para prosperar en su hogar nacional, los palestinos desecharon cualquier esperanza de prosperar en un Estado propio. Esa ha sido su elección.

Sin duda, el gran logro de Mandela fue convertir la violencia y el odio en un generoso deseo de paz y reconciliación. Un Mandela palestino haría lo mismo. Tendría que demostrar la voluntad y la habilidad para conseguir que los palestinos renunciaran a su empeño de asesinar, demonizar, insultar, humillar e intimidar a los judíos israelíes para que abandonen su hogar nacional o, si no, se sometan al dominio árabe e islámico. Hasta ahora, los líderes palestinos han demostrado falta de voluntad al respecto –por decirlo suavemente–, y Barguti no es una excepción.

Ha llegado la hora de dejar de utilizar a Nelson Mandela como una porra para golpear a Israel y de empezar a usarlo como vara de medir los esfuerzos palestinos por la paz.

© Versión original (en inglés): The Tower
© Versión en español: Revista El Medio

– “El mito del Mandela palestino (1)”.

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"Arabia Saudí no nos trata como es debido" http://elmed.io/arabia-saudi-no-nos-trata-como-es-debido/ http://elmed.io/arabia-saudi-no-nos-trata-como-es-debido/#comments Fri, 28 Apr 2017 08:12:26 +0000 http://elmed.io/?p=23463 "Estamos perdiendo una cantidad tremenda de dinero defendiendo" al reino wahabí.

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“Francamente, Arabia Saudí no nos trata como es debido; estamos perdiendo una cantidad tremenda de dinero defendiendo a Arabia Saudí”, afirmó ayer el presidente de EEUU, Donald Trump, en una entrevista con Reuters.

Estas declaraciones se producen un mes después de que el príncipe heredero Mohamed ben Salman se reuniera con el mandatario norteamericano y describiera el encuentro como “histórico”. Entonces, un consejero de los dignatarios saudíes describió a Tump como “un auténtico amigo de los musulmanes que servirá al mundo musulmán de maneras inimaginables”.

En la entrevista con Reuters, Trump confirmó que su Administración está en conversaciones para la realización de un viaje a Israel y a Arabia Saudí en la segunda mitad de mayo.

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Buscar la paz no como corderos sino como leones http://elmed.io/buscar-la-paz-no-como-corderos-sino-como-leones/ http://elmed.io/buscar-la-paz-no-como-corderos-sino-como-leones/#comments Fri, 28 Apr 2017 08:00:44 +0000 http://elmed.io/?p=23461 Israel tiene que obligar a los palestinos a renunciar a sus pretensiones maximalistas.

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  • Buscar la paz no como corderos sino como leones
  • El escritor y académico Gil Troy se hace eco en el Jerusalem Post de las tesis defendidas por Daniel Pipes en su muy comentado artículo “El camino a la paz: que gane Israel y pierda Palestina”, publicado en tres entregas en Revista El Medio.

    [Pipes recoge] dos normas de la guerra tan convencionales que se han convertido en clichés: “El botín pertenece al vencedor” y, como dijo Dwight Eisenhower, “en una guerra no hay sustituto para la victoria”. Israel debe hacer lo que hacen los vencedores, dice Pipes, y acabar con las esperanzas palestinas de destruirlo. Solo sintiéndose derrotados aceptarán finalmente los palestinos a Israel.

    (…)

    La Historia enseña que el miedo y la desesperación impuestos por demócratas victoriosos a agresores autoritarios puede llevar a la paz. Ocurrió con los nazis y los japoneses después de la II Guerra Mundial. Hemos fracasado en hacer la paz como corderos, por lo tanto actuemos nuevamente como leones.

    Vish Shakthivel, del Washington Institute, aboga en este trabajo por que EEUU preste atención al país norteafricano, que celebra el 4 de mayo unas importantes elecciones legislativas.

    La Administración Trump tiene varias opciones para ayudar al país a minimizar sus problemas con la radicalización del terrorismo. Una de las vías importantes para este tipo de compromiso es Flintlock, el ejercicio militar de tres semanas que organiza cada año el comando africano de EEUU (Africom), con la participación de dieciséis Estados de la región.

    En términos de apoyo económico, Washington ya tiene programas establecidos para ayudar a Argelia. La Iniciativa de Colaboración en Oriente Medio del Departamento de Estado y un puñado de ONG financiadas por EEUU han estado proporcionando oportunidades educativas en el sur, establecido centros para combatir el desempleo y facilitado intercambios culturales entre los jóvenes del Norte y del Sur.

    Jack May publica en Fathom una reseña de un paper de Alon Levkowitz, del Begin-Sadat Center for Strategic Studies, sobre las maniobras de la dictadura norcoreana en Oriente Medio a través de su alianza con Irán.

    Corea del Norte puede facilitar las aspiraciones de Irán sobre armas nucleares. La cooperación misilística entre ambos países se remonta a la guerra Irán-Irak, cuando Corea del Norte ayudó al desarrollo de los misiles iraníes ‘Shahab-1’. (…) El acuerdo [nuclear de 2015] con Irán ha dado vigor a esa relación. (…)

    Irán ha modificado misiles balísticos de Corea del Norte para que porten cabezas nucleares. Parece que las garantías iraníes de no contemplar aplicaciones nucleares deben mirarse con escepticismo, especialmente cuando recientes informes indican que Corea del Norte puede proporcionar a Irán materiales para miniaturizar ojivas nucleares al objeto de que sean utilizadas en misiles balísticos (…).

    El armamento norcoreano [también] proporciona a Hezbolá y Hamás capacidad militar para atacar a Israel. En 2014, un juez federal de EEUU determinó que Corea del Norte fue legalmente responsable de las víctimas de la Segunda Guerra del Líbano, en 2006, debido al “armamento avanzado, asesoramiento experto y asistencia en la construcción” que proporcionó a Hezbolá. Durante la operación Marco Protector de 2014, Hamás intentó negociar un acuerdo armamentístico con Corea del Norte por valor de cientos de miles de dólares. Hezbolá ha recibido entrenamiento en Corea del Norte y se sospecha de su asistencia técnica en la construcción de la red de túneles de Hamás en Gaza.

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    El mito del Mandela palestino (1) http://elmed.io/el-mito-del-mandela-palestino-1/ http://elmed.io/el-mito-del-mandela-palestino-1/#comments Fri, 28 Apr 2017 07:40:16 +0000 http://elmed.io/?p=23459 La idea de que Barguti sea capaz de desempeñar el papel que ejerció el sudafricano es, sencillamente, disparatada.

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    Algún día, Mahmud Abás, que pasa ya de los ochenta años, acabará su mandato como presidente de la Autoridad Palestina; exiliado, retirado o muerto. Después, naturalmente, habrá una lucha por la sucesión.

    Un posible sucesor es Marwán Barguti, oficial de la AP que actualmente está cumpliendo múltiples cadenas perpetuas en una prisión israelí por su implicación en el asesinato de cinco israelíes durante la Segunda Intifada.

    En noviembre de 2014 Barguti llamó a una revuelta contra Israel en la que, de ser secundado, seguramente habrían muerto numerosos israelíes y palestinos. Sin embargo, se suele describir a Barguti como un “Nelson Mandela palestino”. Mandela, claro, pasó muchos años en la cárcel hasta ganarse la confianza de sus adversarios y acabar convirtiéndose en presidente de Sudáfrica. Como presidente, Mandela logró un cierto grado de reconciliación entre negros y blancos y, como resultado, se le ha consagrado como una suerte de santo laico, como Mahatma Gandhi y Martin Luther King. John Carlin, autor de El factor humano, libro llevado al cine en 2009, describió a Mandela como “el anti Hitler”.

    El libro de Carlin cuenta cómo Mandela utilizó la victoria de la selección nacional sudafricana (conocida como los Springboks) en la Copa Mundial de Rugby de 1995 para unificar el país. Fue una gran hazaña. Los sudafricanos negros odiaban a los Springboks en la época del apartheid, ya que era un equipo históricamente compuesto por bóers, a los que los sudafricanos negros consideraban sus archienemigos. Aun así, Mandela fue capaz de arrancar ese odio. Cuando ganaron los Springboks, todo el país lo celebró.

    “Mandela domina, más que ninguna otra persona viva (y seguramente muerta), el arte de hacer amigos e influir en la gente”, escribió Carlin. “Da igual que procedieran de la extrema izquierda o de la extrema derecha; que al principio hubiesen temido, odiado o admirado a Mandela: todas las personas a las que entrevisté dijeron sentirse renovadas y mejores por su ejemplo. Todos, al hablar de él, parecían resplandecer”.

    La idea de que Barguti –o cualquier otro líder político de la sociedad palestina– sea capaz de desempeñar el papel que ejerció Mandela es disparatada, y sin embargo tiene sus adeptos. Así, algunos diputados europeos han propuesto a Barguti para el Premio Nobel de la Paz.

    Uno de los más fervientes defensores de la comparación entre Barguti y Mandela era Ahmed Kazrada, recientemente fallecido miembro del Congreso Nacional Africano (CNA) que en 2013 escribió la Declaración de Robben Island, un texto que describe a Barguti como

    el más destacado y famoso preso político palestino, símbolo de la búsqueda de libertad del pueblo palestino, una figura conciliadora y defensora de la paz dentro del marco de las leyes internacionales.

    La declaración pide la liberación de Barguti –y la excarcelación de otros miles de presos en cárceles israelíes– como condición necesaria para el final pacífico del conflicto entre Israel y los palestinos. “Uno de los indicadores más importantes de la voluntad de hacer la paz con tu adversario es la liberación de todos los presos políticos, un poderoso símbolo del reconocimiento de los derechos de un pueblo y las justas demandas de libertad”, dice.

    El mensaje implícito de la declaración de Kazrada es que Barguti tiene las mismas dotes de liderazgo que Mandela y, por lo tanto, podrá de algún modo alcanzar la paz, igual que hizo Mandela, si Israel lo liberara y le dejara aplicar sus artes. Además –insinúa–, la responsabilidad del cambio recae sobre los israelíes, que deben liberar a Barguti si de verdad quieren la paz.

    Lo que los defensores del molde del “Mandela palestino” no reconocen es que, si entrara en escena un Mandela palestino, él o ella tendría que imponer mayores exigencias a los palestinos que a los israelíes, al igual que Nelson Mandela exigió más a los sudafricanos negros que le seguían que a los sudafricanos blancos con los que hizo la paz. Esforzándose constantemente para ganarse la confianza de los blancos, Mandela exigió que los negros abandonaran cualquier fantasía de expulsarlos. Exigió que los sudafricanos negros vieran a sus homólogos blancos como seres humanos vulnerables cuya confianza y cooperación eran necesarias para la paz.

    Lo hizo primero con sus compañeros de prisión en Robben Island, pidiéndoles que reconocieran que “en el fondo todos los guardias eran seres humanos vulnerables”, escribió Carlin. Sí: exigió respeto y dignidad para los sudafricanos negros, pero también exigió que trataran a los blancos de la misma manera.

    “No quería aplastar a sus enemigos”, afirmó Carlin. “No quería humillarlos. No quería pagarles con la misma moneda. Sólo quería que les tratasen con respeto”.

    Mandela también tuvo la precaución y el coraje de pedir que el CNA abandonara su visión de los sudafricanos blancos como europeos colonialistas que no tenían derecho a vivir en África. “Hizo falta mucho valor para que se opusiera a esa opinión, para que declarase que los afrikáners tenían tanto derecho a ser llamados africanos como los negros con los que compartía celda”, señaló Carlin.

    En el contexto palestino, un potencial Mandela tendría que vérselas con cuestiones religiosas, no raciales. Muchos de los llamados activistas a favor de la paz y la justicia nos harían creer que los principales obstáculos para la paz son los reclamos judíos sobre la Margen Occidental, pero el verdadero desafío sería el supremacismo musulmán. La élite palestina ejerce el poder por su voluntad de defender ese supremacismo. Así es como Yaser Arafat logró permanecer en el poder, y como Abás se ha mantenido como presidente de la Autoridad Palestina. A modo de comparación, el CNA, bajo el liderazgo de Mandela, no promovió una ideología supremacista negro, y el propio Mandela repudió esas ideas una y otra vez.

    © Versión original (en inglés): The Tower
    © Versión en español: Revista El Medio

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    Lo que Corea del Norte debería enseñarnos sobre Irán http://elmed.io/lo-que-corea-del-norte-deberia-ensenarnos-sobre-iran/ http://elmed.io/lo-que-corea-del-norte-deberia-ensenarnos-sobre-iran/#comments Thu, 27 Apr 2017 13:43:35 +0000 http://elmed.io/?p=23455 Es imprescindible que tomemos las medidas necesarias para impedir que los ayatolás se hagan con armas nucleares.

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    Nos equivocamos al no impedir que Corea del Norte se dotara de armas nucleares. En consecuencia, nuestras posibilidades de impedir que desarrolle un sistema de lanzamiento capaz de alcanzar nuestras costas se han visto severamente limitadas.

    La dura lección de no haber parado a Corea del Norte antes de que se convirtiera en una potencia nuclear es que DEBEMOS impedir que Irán desarrolle o adquiera jamás un arsenal nuclear. Un Irán nuclear sería mucho más peligroso para los intereses estadounidenses que una Corea del Norte nuclear. Irán ya tiene misiles capaces de alcanzar a numerosos aliados de Estados Unidos; está en trance de mejorarlos y prepararlos para llevar una carga nuclear hasta nuestras costas. Sus líderes religiosos fundamentalistas estarían dispuestos a sacrificar a millones de iraníes para destruir al “Gran Satán” (Estados Unidos) o al “Pequeño Satán” (Israel). El difunto líder moderado Hachemí Rafsanyani le dijo una vez a un periodista estadounidense que si Irán atacaba a Israel con armas nucleares “mataría hasta cinco millones de judíos”, y que si Israel contraatacaba mataría a quince millones de iraníes, lo que sería “un pequeño sacrificio para los mil millones de musulmanes del mundo”. Su conclusión era que no era “irracional” contemplar esa “eventualidad”. Recordemos que los mulás iraníes estuvieron dispuestos a sacrificar a miles de niños soldado en su fútil guerra contra Irak. No hay nada más peligroso que un régimen suicida armado nuclearmente.

    El acuerdo firmado por Irán en 2015 aplaza su objetivo de poseer un arsenal nuclear, pero no lo impide, a pesar de la declaración inequívoca de Teherán en el preámbulo del mismo:  “Irán reafirma que bajo ninguna circunstancia buscará, desarrollará o adquirirá jamás armas nucleares” (las cursivas son mías). Recordemos que Corea del Norte hizo unas promesas parecidas a la Administración Clinton en 1994, para romperlas varios años después sin consecuencias reales. Al parecer, los mulás iraníes consideran que su reafirmación es meramente exhortativa y no legalmente vinculante. El cuerpo del propio acuerdo —la parte que Irán cree legalmente vinculante— no excluye que la República Islámica pueda desarrollar armas nucleares transcurrido cierto tiempo, entre diez y quince años a partir de la firma del texto. Tampoco impide que Irán perfeccione sus sistemas de lanzamiento, del que forman parte misiles balísticos intercontinentales con ojivas nucleares capaces de alcanzar Estados Unidos.

    Si no queremos cometer con Irán el mismo error que cometimos con Corea del Norte, debemos hacer algo ya para impedir que los mulás puedan convertirse en una potencia nuclear, en cuyo caso tendríamos poco o ningún margen de maniobra.

    El Congreso debería aprobar leyes que declaren que la reafirmación de Irán de que jamás “desarrollará o adquirirá armas nucleares” forma parte integral del acuerdo y fija la posición de Estados Unidos. Es demasiado tarde para cambiar el redactado, pero no para que el Congreso insista en que Irán debe cumplir totalmente todas sus cláusulas, incluidas las del preámbulo.

    A fin de asegurar que se cumple la totalidad del acuerdo, empezando por esa reafirmación, el Congreso debería adoptar la propuesta realizada por Thomas L. Friedman el 22 de julio de 2015, y por mí mismo el 5 de septiembre de 2013. En palabras de Friedman:

    El Congreso debería aprobar una resolución que autorice a este y a futuros presidentes a utilizar la fuerza para impedir que Irán se convierta jamás en un Estado con armas nucleares (…) Irán debe saber ya que el presidente de EEUU está autorizado a destruir —sin advertencias o negociaciones— cualquier intento por su parte de construir una bomba.

    Yo lo dije de manera similar: el Congreso debería autorizar al presidente a “tomar medidas militares contra el programa de armas nucleares iraní si se cruzaran las líneas rojas (…)”.

    Las ventajas de aplicar dicha legislación son claras: subrayaría que es esencial para el acuerdo que Irán reafirme que nunca adquirirá armas nucleares, y serviría como elemento de disuasión para que Teherán no incumpla su declaración, y también como autorización para aplicar la ley si lo incumple.

    Una ley basada en estos dos elementos —adoptar la reafirmación de Irán como posición oficial estadounidense y autorizar un ataque militar preventivo si Irán tratase de obtener armas nucleares— sería una alternativa razonable. Sin esa alternativa, la interpretación que hace actualmente la República Islámica del acuerdo no impedirá que ésta obtenga armas nucleares. Con toda probabilidad, simplemente pospondría esa catástrofe durante una década y al mismo tiempo la legitimaría.

    Este no es un resultado aceptable, como ha evidenciado la actual crisis con Corea del Norte. Así que aprendamos de nuestro error y no lo repitamos con Irán.

    © Versión original (en inglés): Gatestone Institute
    © Versión en español: Revista El Medio

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    La batalla por los Altos del Golán http://elmed.io/la-batalla-por-los-altos-del-golan/ http://elmed.io/la-batalla-por-los-altos-del-golan/#comments Thu, 27 Apr 2017 08:10:25 +0000 http://elmed.io/?p=23453 Irán y sus esbirros de Hezbolá pretenden desestabilizar a Israel en ese territorio estratégicamente crucial.

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  • La batalla por los Altos del Golán
  • Los últimos movimientos agresivos de Hezbolá en la frontera norte israelí y la posibilidad de que las milicias chiíes dependientes de Irán que operan en Siria se dirijan también a esa zona suponen para el vicerrector de la Universidad de Tel Aviv, Eyal Zisser, argumentos de peso para que el Estado judío refuerce la vigilancia en el ese territorio.

    La presencia rusa en Siria está limitada a unas pocas docenas de aviones de combate, mientras Irán y Hezbolá tienen decenas de miles de combatientes (…) Varios miles de ellos son miembros de la milicia chií Al Nuyaba, cuyos miembros han anunciado en Teherán que, después de alcanzar la victoria en Siria, [lucharán] contra Israel en los Altos del Golán. Los rusos puede que controlen a Asad, pero necesitan a los iraníes para preservar y reimponer su gobierno sobre grandes áreas de Siria.

    Dada esta situación, Israel ha concentrado su atención en el frente de los Altos del Golán, que los iraníes y Hezbolá desean convertir en su patio de recreo y utilizarlo indirectamente contra Israel, a través del uso de los hombres de Asad que han alistado y entrenado. (…)

    El Jerusalem Post editorializa sobre el escándalo que ha suscitado la presencia de Arabia Saudí en la organización de la ONU dedicada a promover los derechos de las mujeres.

    ¿Para qué nombra la ONU como defensor de los derechos de las mujeres a Arabia Saudí, un país donde la mujer no puede ni siquiera abrir una cuenta bancaria sin el permiso de su marido y que obtuvo su derecho al voto y a presentarse a las elecciones municipales tan solo hace dos años? No es una sorpresa. Después de todo, es la misma ONU cuyo Consejo de los Derechos Humanos aplica el punto siete de su agenda, que dicta que las supuestas violaciones de derechos por parte de Israel deben ser planteadas y debatidas todas y cada una de las veces que se reúna el consejo. Un órgano que ha condenado más veces a Israel que al resto de los países del mundo en su conjunto.

    La escritora y periodista bareiní Sawsan al Shaer apuesta por una mayor implicación de los países del Golfo en la tarea conjunta, coordinada o no con EEUU, de enfrentarse a la amenaza iraní.

    Por supuesto, debilitar a Irán y presionarlo por medio de sanciones puede influir en su apoyo a sus agentes en la región. Este es nuestro nuevo frente, pero puede llevar mucho tiempo ver los resultados, dado que irán tiene otros recursos para financiar a sus colaboradores.

    Esos recursos son las sumas de dinero recolectadas por los árabes chiíes, estimado en unos 95.000 millones de dólares. Este dinero está bajo el control de Jamenei. Por consiguiente, la pregunta es: ¿disminuirán de manera efectiva las sanciones económicas la capacidad de los agentes [de Irán] que suponen la peor amenaza contra nosotros (…)?

    Lo importante es ser muy claro y decisivo, tengamos o no el apoyo de EEUU. Debemos erradicar el terrorismo del ISIS, los huzis y la movilización popular. Tenemos que ser más claros respecto a la idea de que los países del Consejo de Cooperación del Golfo no seremos tolerantes con los que apoyan a los agentes de Irán, sea cual sea la naturaleza de su trabajo, ya sea político, relacionado con los medios de comunicación o religioso. Esos son los frentes en los que Irán nos combate, y tenemos que dirigir nuestros esfuerzos a enfrentarnos a ellos.

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    La ONU pone a Arabia Saudí a 'empoderar' a la mujer http://elmed.io/la-onu-pone-a-arabia-saudi-a-empoderar-a-la-mujer/ http://elmed.io/la-onu-pone-a-arabia-saudi-a-empoderar-a-la-mujer/#comments Thu, 27 Apr 2017 07:51:27 +0000 http://elmed.io/?p=23451 Lamentablemente, Riad no va a desentonar demasiado en la Comisión sobre el Estatus de la Mujer.

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    La ONU, esa organización destinada a preservar la paz y extender el respeto a los derechos humanos en todo el mundo, tiene a las peores dictaduras en sus organismos más significativos. Así, en el panel de miembros del Comité de Derechos Humanos, junto a Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido, encontramos a Estados como el venezolano. Sobra cualquier comentario.

    El pasado fin de semana la ONU volvió a dar argumentos a sus detractores con la elección de Arabia Saudí para la organización sectorial que pretende, según sus principios fundacionales, “la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer”. Se trata de la Comisión sobre el Estatus Jurídico y Social de la Mujer, órgano creado en 1946 que pretende desempeñar “una labor crucial en la promoción de los derechos de la mujer”.

    La elección de Arabia Saudí ha provocado un gran revuelo internacional. No puede olvidarse que la monarquía saudí es uno de los regímenes con mayores restricciones a la libertad de las mujeres, de ahí que figure en el puesto 141 en la clasificación anual del Foro Económico Mundial que valora la igualdad entre los sexos en los distintos países, solo por delante de Siria, Pakistán y el Yemen.

    Las mujeres saudíes son tratadas durante toda su vida como menores de edad. Si quieren estudiar pasada la pubertad, ejercer una profesión, obtener un pasaporte o montar un negocio, necesitan el permiso del padre o el marido. Por supuesto, no pueden casarse si no es con la autorización previa del varón que ejerce la tutela familiar, ni salir a la calle a pasear si no es convenientemente acompañada de un miembro masculino de su familia. Tampoco pueden conducir, y a la que mantenga relaciones sexuales fuera del matrimonio le espera una muerte cruel.

    La organización UN Watch, radicada en Ginebra y dedicada a analizar las decisiones de la ONU, ha sido la más tajante a la hora de censurar la elección de Arabia Saudí para ese organismo internacional. Su director ejecutivo, Hillel Neuer, ha afirmado de manera muy gráfica que poner a los saudíes a promocionar la igualdad de género es “como nombrar a un pirómano jefe del cuartel de bomberos”, y tachado de “absurda” y de “moralmente rechazable” dicha decisión.

    Arabia Saudí fue elegida sin que tuviera que competir con ningún otro país, que es como suelen hacerse estas cosas en el marco de una organización que privilegia los acuerdos entre bambalinas a los procesos de elección abierta. Los 54 países miembros del Consejo Económico y Social votaron al respecto, con el resultado de 47 votos a favor. Según las cuentas de Neuer, al menos cinco países de la Unión Europea prestaron su apoyo a Riad.

    En todo caso, no es que los saudíes vayan a desentonar en exceso en un organismo dedicado, según sus patrocinadores, a la promoción de la igualdad de la mujer pero en el que figuran otros regímenes ilustres como los de Pakistán, Libia –un Estado fallido controlado en buena medida por los islamistas más radicales– o la República Islámica de Irán. ¿Hay que explicar algo más?

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    Oriente Medio: China se abre paso en el escenario regional http://elmed.io/oriente-medio-china-se-abre-paso-en-el-escenario-regional/ http://elmed.io/oriente-medio-china-se-abre-paso-en-el-escenario-regional/#comments Wed, 26 Apr 2017 16:31:05 +0000 http://elmed.io/?p=23448 Pekín se quiere llevar bien con todos los actores regionales... y postularse como mediador en toda suerte de conflictos.

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    En febrero de 2011 el historiador Henry Kamen escribió un artículo en el que mostraba su preocupación ante un supuesto plan de China para la dominación del mundo. Su inmensa capacidad industrial y su masiva compra de deuda de los países occidentales son factores que, como apuntaba Kamen, han hecho de China una potencia indiscutible. Las predicciones actuales vaticinan que en 2030 China será la mayor potencia económica del planeta. Y ya es el país con mayor gasto militar, después de EEUU.

    En los últimos años, China ha puesto los ojos en Oriente Medio, y además con un enfoque novedoso: mantiene buenas relaciones con todos los países de la región. Según el politólogo chino Wang Jisi, Pekín mira al Oeste del mismo modo que las potencias occidentales miran hacia el Este: con la idea de extender su influencia en el mundo.

    El pasado mes de enero, el presidente chino, Xi Jinping, dijo en Egipto que su país sólo buscaba nuevos amigos en Oriente Medio: alianzas para el OBOR (One Belt, One Road), construir redes de cooperación, obtener resultados de los que todas las partes se beneficien…

    El OBOR, también conocido como la Belt and Road Initiative, es uno de los proyectos exteriores más ambiciosos de Jinping; busca reconstruir la Ruta de la Seda formando una red comercial desde China hasta África y Europa, pasando por Asia Central y Oriente Medio. China lo echó a andar en 2014 con una inversión inicial de 40.000 millones de dólares. Uno de sus frutos es el primer tren que comunica Irán y China, inaugurado en febrero.

    China ha abandonado su política de no interferencia en Oriente Medio y va a aprovechar su amistad con todo los actores de la zona para desarrollar sus propios planes de expansión global. Así, se está convirtiendo en uno de los principales suministradores de armas de los países de la región, ha instalado una base militar en Yibuti (frente al Yemen) y ha firmado un acuerdo por el que va a empezar a fabricar drones para Arabia Saudí. El ministro chino de Exteriores incluso ha sugerido que su país podría servir de mediador entre Arabia Saudí e Irán, dadas sus buenas relaciones con ambos.

    Los chinos saben que, si quieren implicarse de lleno en Oriente Medio, deben aportar ideas o soluciones para los problemas de la región. A este respecto, Jinping ha adoptado el pensamiento desarrollista; en la reciente visita del monarca saudí a Pekín, el presidente chino declaró: “La solución de muchos de los problemas de Oriente Medio pasa por el desarrollo”. Y está actuando en consecuencia.

    China es hoy el mayor exportador a Oriente Medio, y el mayor importador de petróleo desde 2010. Además, quiere adquirir la petrolera Saudi-Aramco, propiedad del reino wahabita.

    En línea con su política de tener amistad con todo el mundo, las relaciones de China con Irán también son estupendas. Pekín desempeñó un papel preponderante en las negociaciones del acuerdo nuclear con Irán, y Jinping fue el primer líder internacional en visitar Teherán después de que se levantaran las sanciones contra la República Islámica. China es ya el principal socio comercial de Irán. En enero de 2016 ambos países firmaron 18 acuerdos de cooperación y se comprometieron a tener un comercio bilateral de 600.000 millones de dólares en los próximos diez años.

    No sólo Arabia Saudí e Irán son grandes amigos de China, también Egipto. China es su principal socio comercial, con una cifra de 11.600 millones de dólares al año, y es un potente inversor en el Canal de Suez.

    Por supuesto, China mantiene igualmente unas buenas relaciones con Israel.

    China fue uno de los primeros países en reconocer a Palestina, en 1988, y no estableció lazos diplomáticos con Israel hasta 1992 para no alterar sus buenas relaciones con el mundo árabe. Sin embargo, la colaboración militar entre ambos países comenzó en los 80 –se calcula que Israel vendió armas a China por valor de 4.000 millones de dólares en esa época–-. Las exportaciones israelíes a China se han duplicado desde 2010, y en 2014 representaban el 10% de todas las israelíes, unos 11.000 millones de dólares. Los chinos, por su parte, han aumentado su interés por la industria tecnológica israelí. La inversión china en empresas israelíes se triplicó en el período 2012-2015, y en 2015 el 40% de todo el venture capital que fluyó hacia Israel provino de China. Asimismo, las universidades chinas e israelíes están reforzando sus vínculos. Por ejemplo, en 2016 la Universidad Ben Gurión y la Universidad Jilin firmaron un acuerdo de cooperación para establecer un centro conjunto de I+D en Jerusalén.

    Además de su inmensa presencia comercial y económica, China ha comenzado a hacer movimientos políticos importantes. En sus relaciones internacionales, Pekín ha solido aplicar los cinco principios de la coexistencia pacífica diseñados en 1953 por el entonces primer ministro chino, Zhou Enlai. Pero los tiempos están cambiando. Hoy, China apoya abiertamente al régimen de Al Asad en la ONU y le vende armas. En el Yemen, el respaldo chino al presidente Mansur Hadi, frente a los rebeldes huzis, es sólido.

    En la visita que cursó Netanyahu a Pekín en marzo, Jinping expuso su compromiso con la solución de los dos Estados y sostuvo que la paz sería beneficiosa para ambas partes. China ha propuesto dos planes de paz, pero ninguno se ha tomado realmente en consideración. Por otro lado, Jinping anunció en El Cairo un proyecto de ayuda de 7,6 millones de dólares para las centrales de energía solar de los territorios palestinos.

    China siempre ha apoyado a Palestina en la ONU. Ha votado a favor de su incorporación como Estado no miembro y en su narrativa oficial adopta las reivindicaciones palestinas: territorios de antes de 1967 y Jerusalén Este como capital.

    El alcance de China en Oriente Medio es cada vez mayor. No sabemos aún las consecuencias que acarreará, pero sin duda, y gracias a su posición de amistad con todos los actores, puede erigirse como mediador en los conflictos existentes y cambiar el panorama de la región para siempre.

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    El Reino Unido no pedirá perdón por la Declaración Balfour http://elmed.io/el-reino-unido-no-pedira-perdon-por-la-declaracion-balfour/ http://elmed.io/el-reino-unido-no-pedira-perdon-por-la-declaracion-balfour/#comments Wed, 26 Apr 2017 09:24:35 +0000 http://elmed.io/?p=23445 "Estamos orgullosos de nuestro papel en la creación del Estado de Israel".

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    “La Declaración Balfour es un pronunciamiento histórico por el que el Gobierno de Su Majestad no tiene intención de disculparse. Estamos orgullosos de nuestro papel en la creación del Estado de Israel”. Así de clara ha sido la respuesta de Londres a la exigencia palestina no sólo de que pida perdón sino de que cancele la celebración del centenario del histórico documento que abrió el camino a la creación del Estado judío.

    El propio presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, se ha implicado de hoz y coz en la campaña contra la Balfour, a la que tachó de “siniestra” en la cumbre de la Liga Árabe celebrada el mes pasado en Jordania.

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    Qué hacer en Siria http://elmed.io/que-hacer-en-siria/ http://elmed.io/que-hacer-en-siria/#comments Wed, 26 Apr 2017 08:49:56 +0000 http://elmed.io/?p=23439 Ya basta de consentir que Asad se presente como el menor de los males.

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  • El ISIS no es un contrapeso a Irán
  • Seth J. Frantzman denuncia que la identificación de los rebeldes sirios con las más sanguinarias organizaciones yihadistas ha logrado que las fuerzas asadistas presenten al dictador baazista como el menor de los males y advierte contra cualquier colaboración occidental con el terrorismo islámico basada en una errónea realpolitik.

    El extremismo del ISIS ha desacreditado a la rebelión siria. Antes de la llegada del ISIS y de la decapitación de Steven Sotloff y James Foley, la atención mundial estaba centrada en la brutalidad de Bashar al Asad. (…)

    Apoyar a los extremistas religiosos, como hizo EEUU en Afganistán en los años noventa del siglo pasado, no es un contrapeso para otros extremistas. La batalla contra la hegemonía iraní debe llevarse a cabo junto con otras Administraciones prooccidentales o aliadas como Israel, Jordania, Arabia Saudí, Egipto y el Gobierno regional del Kurdistán iraquí. Apoyar a los yihadistas lleva a la inestabilidad. No contrarresta a Irán.

    Mehmet Y. Yilmaz, articulista de Hurriyet, llama a la oposición de su país a que se vuelque en conquistar al electorado más joven para así poner freno a Erdogan.

    Hubo dos millones de jóvenes que votaron por primera vez (…) en el referéndum del 16 de abril.

    Si no cambia la fecha, podemos esperar un grupo más grande de electores noveles para las elecciones parlamentarias y presidenciales de noviembre de 2019.

    (…) Este grupo no ha conocido otro Gobierno que el del Partido de la Justicia y el Desarrollo desde que tenían uso de razón. Para 2019, el partido gobernante habrá completado su decimoséptimo año en el poder.

    Sin duda, la legitimidad o ilegitimidad del referéndum tendrá que debatirse durante un tiempo. Sin embargo, mientras sigue el debate, debe continuarse con los preparativos para 2019.

    Generar políticas que lleven la esperanza y el entusiasmo a la gente joven (…) debe ser la prioridad de la oposición.

    Grant Rumley, de la Foundation for Defense of Democracies, cree que se trata eminentemente de una maniobra de Marwán Barguti contra el presidente de la AP, Mahmud Abás.

    Abandonado por los dirigentes de Ramala, Barguti ha intensificado su campaña para reemplazar a Abás. La huelga es un escenario siempre bueno para él: o Israel se resiste a sus demandas y los palestinos toman las calles para apoyar su campaña, o acepta y entonces parecerá que ha obtenido concesiones. En todo caso, Abás y el resto de los dirigentes palestinos no pueden por menos que apoyar a Barguti y a los prisioneros. Los funcionarios de la Autoridad Palestina ya han asistido a protestas en apoyo de la huelga, emitiendo declaraciones con las peticiones de los huelguistas e incluso presionando personalmente a funcionarios americanos en su nombre.

    En su artículo del ‘New York Times’, Barguti proclamó que la huelga “demostraría una vez más que el movimiento de los prisioneros es la brújula que guía nuestra lucha”. Es también el motor que puede impulsar su camino hacia la presidencia.

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