Revista El Medio http://elmed.io Noticias de Medio Oriente en español Tue, 07 Apr 2020 09:21:14 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.2.26 Arabia Saudí e Irán, unidos en la persecución de las minorías http://elmed.io/arabia-saudi-e-iran-unidos-en-la-persecucion-de-las-minorias/ http://elmed.io/arabia-saudi-e-iran-unidos-en-la-persecucion-de-las-minorias/#comments Tue, 07 Apr 2020 09:14:20 +0000 http://elmed.io/?p=27392 Los archienemigos comparten celo represor e intolerencia.

La entrada Arabia Saudí e Irán, unidos en la persecución de las minorías aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Tanto Arabia Saudí como Irán violan los derechos de las minorías étnicas y religiosas. Entre las poblaciones victimizadas por esas potencias archirrivales se encuentran los uigures amenazados con la deportación a China, donde corren el riesgo de ser encerrados en campos de reeducación en la problemática provincia noroccidental de Xinjiang; los rohingyas, que han sido objeto de limpieza étnica en Myanmar, y los bahaís y el resto de los seguidores de los credos perseguidos en Irán.

Las políticas desplegadas por los saudíes y los iraníes parecen más alineadas con las de aquellos líderes autoritarios y autocráticos que vinculan su legitimidad al civilizacionismo, que enfatiza la supremacía de una civilización a expensas de las demás, que en los principios del humanitarismo.

La deportación saudí de uigures atrapados en tierra de nadie porque China, en el marco de su brutal campaña contra los musulmanes túrquicos de Xinjiang, no les extendió la validez de sus pasaportes, arroja sombras sobre la reciente visita a Auschwitz de Muhamad Isa, la primera cursada a tal lugar por un miembro de la élite clerical del Reino.

La visita de Isa se efectuó para proyectar la imagen de que, bajo el gobierno del príncipe heredero Mohamed ben Salman –que ha defendido la represión china contra los musulmanes de Xinjiang–, el Reino es un país tolerante que ha roto con características intolerantes del islam ultraconservador no sólo en lo relacionado en la discriminación contra las mujeres sino en la actitud ante otras fes y grupos minoritarios.

Isa preside la Liga Mundial Musulmana, que durante décadas ha sido uno de los vehículos saudíes para la promoción y financiación de un islam suní ultraconservador.

El mundo debe asegurarse de que “esta clase de crímenes horribles” no vuelvan a suceder jamás, dijo Isa en Auschwitz, haciéndose eco de las palabras de numerosos supervivientes que insisten en que el ‘nunca más’ es un principio aplicable a todas las minorías perseguidas, no sólo a los judíos.

Puede que las palabras de Isa fueran sinceras. Según una crónica de la visita, “su cara expresaba conmoción y tristeza cuando miraba las latas usadas de Zyklon-B, el gas empleado para asfixiar a las víctimas, así como las montañas de gafas, zapatos, mantos rituales y cabello humano (…) de los prisioneros”.

“Por desgracia, la humanidad sigue padeciendo esta clase de crímenes a gran escala, de unos seres humanos contra otros. Creo que la comunidad internacional tiene una gran responsabilidad, ha de hacer algo para asegurarse de que nada de esto vuelva a suceder jamás. Nuestro mundo no alcanzará la paz si no mostramos una poderosa voluntad común de combatir el mal”, proclamó Isa en Auschwitz.

Pero combatir el mal significa llegar a acuerdos en pro de los uigures a los que China ha dejado sin documentación válida. De lo contrario, se les expondrá al riesgo de un encarcelamiento indefinido.

También significa mostrar una actitud compasiva hacia los cerca de 250.000 rohinyás que han buscado refugio en el Reino huyendo de la persecución étnica y religiosa en Myanmar, donde se les niegan los derechos más elementales.

Los rohinyás empezaron a emigrar a Arabia Saudí en los años 50 del siglo pasado, y el rey Faisal les concedió la residencia en 1973, permitiéndoles así vivir, trabajar y viajar dentro del reino y al extranjero. Sin embargo, en los últimos años miles de ellos han sido expulsados como inmigrantes ilegales por haber ingresado al Reino con documentación falsa, los únicos papeles disponibles para ellos luego de que el príncipe Mohamed se volcara en reducir la dependencia de la mano de obra extranjera e incrementar las oportunidades de empleo de los saudíes.

Por su parte, Irán instituyó recientemente que sólo se entregue cédulas nacionales de identidad a los fieles de las tres confesiones minoritarias reconocidas por la Constitución del país: el cristianismo, el judaísmo y el zoroastrismo. Se ha eliminado la categoría de ‘Otros’ en los formularios de solicitud de la cédula, que se necesita para tener acceso a los servicios públicos y bancarios, así como para realizar numerosas transacciones.

La nueva norma pone en la mira a los bahaís, miembros de una secta considerada herética por el islam hegemónico, y a los fieles de otras confesiones no reconocidas, que se ven forzados a mentir para obtener la documentación.

Los líderes bahaís son encarcelados, y a quienes profesan abiertamente la fe bahaí se les niegan con frecuencia la educación universitaria y las oportunidades de empleo. Asimismo, miembros de la comunidad han visto cómo se les clausuraban los negocios y se les confiscaban las tierras.

© Versión original completa (en inglés): BESA Center
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada Arabia Saudí e Irán, unidos en la persecución de las minorías aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/arabia-saudi-e-iran-unidos-en-la-persecucion-de-las-minorias/feed/ 0
La tragedia de la Lista Conjunta Árabe http://elmed.io/la-tragedia-de-la-lista-conjunta-arabe/ http://elmed.io/la-tragedia-de-la-lista-conjunta-arabe/#comments Fri, 03 Apr 2020 09:34:49 +0000 http://elmed.io/?p=27389 El gran partido árabe de Israel es... el gran obstáculo para la coexistencia de los árabes y los judíos en Israel.

La entrada La tragedia de la Lista Conjunta Árabe aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Resulta que no son sólo algunos judíos ultraortodoxos los que se resisten a las rigurosas regulaciones sobre distanciamiento social adoptadas en Israel por la pandemia del coronavirus. También se están registrando incidentes en comunidades árabes. Así, los esfuerzos policiales por hacer cumplir el distanciamiento social provocaron disturbios en un barrio árabe de Yafo, en los que protestatarios atacaron a agentes del orden y quemaron neumáticos y contenedores de basura, lo que dejó escenas evocativas de la Primera Intifada.

Los críticos de Israel están falsariamente presentando este episodio como evidencia del mal trato que da el país a los ciudadanos árabes. Se trata de una insensatez, pero en un momento en que el movimiento BDS ha ganado apoyo entre demócratas prominentes como el senador Bernie Sanders, que con frecuencia tachan al primer ministro Netanyahu de “racista”, no cabe ignorarla.

Los esfuerzos por promover esa narrativa mendaz han ganado terreno desde las elecciones legislativas israelíes del 2 de marzo, que llevaron a la Lista Conjunta Árabe (LCA) a conseguir 15 diputados, todo un récord para ella. Su éxito se cimentó en una elevada participación entre el electorado árabe. Pero mientras que el referido éxito de la LCA es muestra del carácter democrático de Israel, el hecho de que no vaya a formar parte del próximo Gobierno está siendo presentado como evidencia de racismo.

Parte del malestar expresado por la calle árabe tiene origen en la actitud del líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz. Aunque finalmente se decantó por Netanyahu para crear un Gobierno de unidad, Gantz se pasó semanas flirteando con la idea de conformar un Ejecutivo con la ayuda de la LCA. Al final la desechó, en parte por la resistencia que encontró entre los miembros de su propio partido pero también porque las encuestas revelaron que a los israelíes les estaba causando indignación. La Lista es una coalición de partidarios de un Estado comunista, islamista, nacionalista o panarabista, y no tiene cabida en Gobierno alguno del Estado que pretende destruir. Pues bien, la decisión de Gantz está siendo presentada en los medios izquierdistas israelíes como una afrenta a los votantes árabes, y por ahí están yendo los medios internacionales.

El problema aquí no es sólo la cobertura distorsionada que se da de las actitudes israelíes ante la Lista. Tan injusto como lanzar el escupitajo de “racista” a quien muestra su oposición a su entrada en cualquier Gobierno israelí es el hecho de que este debate haya polarizado la discusión sobre el lugar de los ciudadanos árabes en la sociedad israelí. Si el partido que votan los árabes está compuesto de terroristas y partidarios de acabar con el Estado judío, los esfuerzos por integrar a aquellos en la sociedad israelí se ven seriamente socavados.

Dejando de lado el encendido debate sobre la LCA y sus intenciones, lo cierto es que todos los amigos de Israel deberían aspirar a que en el sector árabe-israelí hubiera socios de plena confianza. Los padres fundadores del sionismo –tanto los de izquierdas, como David ben Gurión, como los de derechas, como Zeev Jabotinsky– concibieron en todo momento el Estado judío como un lugar en el que la minoría árabe tendría plenos derechos y participaría en la gobernanza del mismo. Pese a las mentiras del movimiento BDS sobre que es un Estado que practica el apartheid, lo cierto es que Israel garantiza plenos derechos a la minoría árabe. Los árabes son iguales ante la ley y ante las urnas. Hay árabes en la Knéset y en todos los niveles de la Administración.

Aun así, los árabes israelíes se sienten con frecuencia outsiders que viven en un Estado cuyo propósito fundamental es procurar un hogar nacional al pueblo judío. Lo cual se manifiesta no sólo en el desprecio hacia la Lista Conjunta, sino en los inadecuados servicios públicos de que disfrutan las localidades y ciudades árabes. Israel necesita mejorar en este punto; ahora bien, el problema no es sólo que los líderes del país no hayan considerado estro prioritario.

El gran problema es la Lista Conjunta.

Si los árabes israelíes quieren estar plenamente integrados en la sociedad, y que su voz no sólo se escuche sino que se acate, necesitan contar con representantes políticos que aboguen por ello. En cambio, eligen a gente cuyo propósito no es que Israel sea un lugar mejor para la minoría árabe, sino negar a la mayoría judía su derecho a la autodeterminación en un Estado judío.

No cabe esperar que los votantes árabes sean ardientes sionistas, pero tampoco pueden esperar ser considerados socios de entera confianza cuando quienes dicen hablar por ellos pretenden derribar el Estado y sustituirlo por otro en el que se despoje de derechos a los judíos.

Los palestinos residentes en la Margen Occidental y en Gaza viven bajo la férula de organizaciones como Fatah y Hamás, que en vez de dedicarse a crear un Estado independiente palestino se dedican a mantener a su pueblo en guerra contra el sionismo. Lo mismo cabe decir de los árabes israelíes que votan por la confrontación con el sionismo al decantarse por la LCA y no por un partido que se dedicara a defender su bienestar y sus intereses. Lamentablemente, tal alternativa no existe.

Por desgracia, la misma cultura política tóxica y destructiva que ha condenado a los árabes palestinos en los territorios a un conflicto permanente se ha manifestado también en la manera en que votan los ciudadanos árabes de Israel. Si, como sus contrapartes del otro lado de la Línea Verde, sus diputados se centran sólo en deshacer cien años de historia, se vedan cualquier oportunidad de disfrutar de todas las ventajas de ser ciudadanos de una democracia próspera. Igual de peligroso es el hecho de que eso convence a los israelíes judíos de que sus vecinos árabes pretenden destruir el Estado, no tener igualdad de derechos.

Así las cosas, el fracaso de la Lista Conjunta no se debe a que se le haya negado un lugar en el Gobierno israelí, como denuncian sus críticos. Sino a que se ha convertido en el mayor obstáculo para la coexistencia entre árabes y judíos. Lo cual no es evidencia de racismo por parte de Israel, pero no deja de ser una tragedia.

© Versión original (en inglés): JNS
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada La tragedia de la Lista Conjunta Árabe aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/la-tragedia-de-la-lista-conjunta-arabe/feed/ 0
Los cuentos del 'abuelito' Reuven http://elmed.io/los-cuentos-del-abuelito-reuven/ http://elmed.io/los-cuentos-del-abuelito-reuven/#comments Fri, 03 Apr 2020 07:53:51 +0000 http://elmed.io/?p=27386 El presidente Rivlin lee cuentos a los niños israelíes para que se vayan bien leídos a la cama.

La entrada Los cuentos del 'abuelito' Reuven aparece primero en Revista El Medio.

]]>
El presidente de Israel, Reuven Rivlin, ha decidido convertirse en una suerte de abuelito de los niños de su país y cada semana les lee un cuento para que se vayan bien leídos a la cama.

Rivlin lee los cuentos en hebreo, pero se subtitulan en la otra lengua oficial de Israel, el árabe, así como en inglés. 

El protagonista del cuento de esta semana es Gadi, un niño que está enfermo y que no puede ver a sus amigos (“Sólo a los borriquitos de mi pijama”, se lamenta) y que de repente recibe la visita de una bola de púas, el erizo Shmulik.

La entrada Los cuentos del 'abuelito' Reuven aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/los-cuentos-del-abuelito-reuven/feed/ 0
Entre Israel y la audiencia, los medios proyectan sombras http://elmed.io/entre-israel-y-la-audiencia-los-medios-proyectan-sombras/ http://elmed.io/entre-israel-y-la-audiencia-los-medios-proyectan-sombras/#comments Wed, 01 Apr 2020 09:13:33 +0000 http://elmed.io/?p=27382 Una cosa es el estado de ignorancia y otra bien distinta el de fabricación de desconocimiento, de error.

La entrada Entre Israel y la audiencia, los medios proyectan sombras aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Colocadas entre Israel y el lector, las sombras de las coberturas mediáticas distorsionan lo que la luz ilumina, lo ocultan, lo suplantan –proyecciones obsesivas que pretenden modificar la realidad para que quepa en el talle estrecho del prejuicio; eso es todo lo que queda.

Demócrito dijo que la palabra es la sombra del hecho. Pero, cada vez más, ni eso, estas coberturas. Palabras como sombras de sombras de la propia palabra… Palabras como silencios: todas iguales entre sí.  

Sombras

Como las sombras chinas. Interpretando un viejo sainete que en realidad no representa –o retrata– nada más que a intérpretes y audiencia. Entre distracción y prescripción moral, el efecto de la crónica. Narrando con voz nueva, con ropaje de información, la repetición de una repetición: más vieja que la llegada de la pólvora a Europa.

Caverna

Sobre todo, como la caverna aquella. Sobre todo, pero no del todo, que una cosa es el estado de ignorancia y otra bien distinta el de fabricación de desconocimiento, de error. 

Imagínate unas personas que habitan una caverna subterránea. Están sentadas de espaldas a la entrada, atadas de pies y manos, de modo que sólo pueden mirar hacia la pared de la caverna. Detrás de ellas hay un muro muy alto, y por detrás del muro caminan unos seres que se asemejan a las personas. Levantan diversas figuras por encima del borde del muro. Detrás de estas figuras, arde una hoguera, por lo que se dibujan sombras llameantes contra la pared de la caverna. Lo único que pueden ver esos moradores de la caverna es, por tanto, ese ‘teatro de sombras’. Han estado sentados en la misma postura desde que nacieron, y creen, por ello, que las sombras son lo único que existe.

(Jostein Gaarder, ‘El mundo de Sofía’).

Como la caverna, sí, pero casi en sentido inverso. De la luz a la sombra, al oscurantismo, como si este fuese el camino que rescatara al lector de los inmorales. Parafraseando a Diderot: el desconocimiento libera al hombre y lo conduce a la felicidad. La felicidad del libre recelo. La realidad de las sombras, que fabrican los periodistas por detrás de su audiencia. 

Como una exposición de fotografías ya conocidas. A las que el público vuelve una y otra vez porque está bien ser visto allí, porque es lo que se lleva, porque obedece a una pulsión que está más allá de lo que las fotografías dicen mostrar. Una y otra vez la misma foto como novedad y, a la vez, como harto conocida. Porque todo es imagen: imagen elemental: pura emoción, puro estereotipo.

El muy acá

Casi como médiums. Una farsa circular que le repite a la audiencia lo que esta quiere oír, creer: aquello que con anterioridad le dijeron que debía oír, creer: esa superstición aversiva y añeja que tiene al judío (Israel, sionista, las formas digeribles de lo mismo; adaptación, actualización de lo inapropiado) como el culpable de todos los males.  

Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos…

[…]

Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz, y al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿no piensas que se sentirá en dificultades y que considerará que las cosas que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?

[…]

Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?

(Platón, ‘República’, Libro VII).

La entrada Entre Israel y la audiencia, los medios proyectan sombras aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/entre-israel-y-la-audiencia-los-medios-proyectan-sombras/feed/ 0
El Santo Sepulcro se blinda frente al coronavirus http://elmed.io/el-santo-sepulcro-se-blinda-frente-al-coronavirus/ http://elmed.io/el-santo-sepulcro-se-blinda-frente-al-coronavirus/#comments Tue, 31 Mar 2020 14:46:01 +0000 http://elmed.io/?p=27380 El templo más importante del cristianismo no echaba el cierre desde la Peste Negra de 1349.

La entrada El Santo Sepulcro se blinda frente al coronavirus aparece primero en Revista El Medio.

]]>
La Iglesia del Santo Sepulcro, levantada sobre el lugar donde la tradición cristiana asegura que se produjo la inhumación y resurrección de Cristo, ha sido clausurada en el marco de la lucha contra la pandemia del Covid-19.

Según Adib Yudeh, custodio de las llaves del templo, la Iglesia del Santo Sepulcro no echaba el cierre desde la Peste Negra de 1349

Yudeh forma parte del linaje musulmán que custodia desde hace ocho siglos las llaves del templo más importante del cristianismo.

La entrada El Santo Sepulcro se blinda frente al coronavirus aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/el-santo-sepulcro-se-blinda-frente-al-coronavirus/feed/ 0
Egipto: la identidad arabo-musulmana como maldición http://elmed.io/egipto-la-identidad-arabo-musulmana-como-maldicion/ http://elmed.io/egipto-la-identidad-arabo-musulmana-como-maldicion/#comments Tue, 31 Mar 2020 10:26:58 +0000 http://elmed.io/?p=27377 ¿Qué principios y valores mueven a los egipcios? ¿Qué nos define como nación?

La entrada Egipto: la identidad arabo-musulmana como maldición aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Soy egipcio, y tengo algunas preguntas incómodas.

¿Cómo descendió Egipto desde su condición de gran civilización que una vez fascinara al mundo hasta una posición de insignificancia que raya en la irrelevancia? ¿Qué principios y valores mueven a los egipcios? ¿Qué nos define como nación? ¿Qué moldeó nuestras creencias y convicciones? ¿Por qué vemos a los palestinos como amigos y a los israelíes como enemigos? ¿Por qué mantenemos una alianza estratégica con EEUU, aunque el egipcio medio piensa –como la mayoría de los árabes– que EEUU es un Estado vil que conspira con Israel contra ellos? Tenemos un acuerdo de paz con Israel, pero el hecho de considerar una siquiera visita a ese país se interpreta como un acto de traición. ¿Por qué decimos una cosa y hacemos otra?

Egipto está como está porque su pueblo abrazó una identidad impuesta, algo antinatural y poco saludable. Mantenemos un fuerte apego a quienes casi erradicaron por completo nuestro estilo de vida e hicieron de Egipto una sombra de lo que fue.

Si los egipcios quieren recuperar el respeto del mundo y poner las bases de una comunidad nacional sana y justa, debemos reinventarnos. Lo que implicará el replanteamiento de nuestras alianzas. Debemos abandonar la identidad panárabe que nos impusieron los militares. Y rechazar las convicciones y creencias que igualmente se nos impusieron durante tantos años de ocupación árabe.

Los escoceses no se llaman a sí mismos ingleses. Los africanos occidentales cuyos países fueron ocupados por Francia no se llaman a sí mismos franceses, aunque, como nosotros, hablen la lengua de sus colonizadores. ¿Por qué los egipcios se identifican como árabes, a pesar de las pruebas en contrario, incluido un reciente análisis de ADN que muestra que no tenemos más de un 20% de árabe?

La historia, el contexto y los efectos de la conquista y ocupación árabe-islámica, en torno al año 640, ofrecen suficiente material para múltiples doctorados en numerosos campos de estudio. Con todo, el perjuicio causado a Egipto por la adopción forzosa de la identidad árabe se puede desglosar en unos cuantos rasgos.

1. Una persistente creencia en teorías conspiratorias

Las teorías de la conspiración abundan en todo el mundo árabe. Aunque el fenómeno no se limita exclusivamente a esa parte del planeta, en ninguna otra ha calado tanto. Investigaciones recientes muestran que la gente es más propensa a creer en teorías conspiratorias cuando se siente impotente y amenazada; he aquí un estado mental inherente al panarabismo, que sostiene la especie de que Occidente e Israel conspiran constantemente contra los árabes y que estos no pueden hacer gran cosa al respecto.

Ese fatalismo nos hace un gran daño a los egipcios. La convicción de que el futuro del país escapa a nuestro control, y de que las medidas que adopta el Estado son una mera reacción a una amenaza existencial externa (apoyada por una quinta columna local), no es sino una conveniente forma de excusar que no hayamos logrado nada meritorio desde la ‘revolución de julio de 1952’. Considérese, por ejemplo, la extendida creencia en lo que cuenta el libelo antisemita de Los protocolos de los sabios de Sión. En lugar de trabajar para conformar una comunidad democrática y sana, los egipcios se conforman con creer que son las desgraciadas víctimas de un grupo de siniestros extraños que celebraron una serie de reuniones secretas para decidir su futuro y el del mundo entero. ¿Para qué vamos a tratar de moldear el futuro de nuestro país? Los oscuros poderes organizados contra nosotros son demasiado para nosotros. Lo único que podemos hacer es rezar y esperar que las cosas no vayan demasiado mal. Tal es la voluntad de Alá.

2. El doble rasero

Los árabes utilizan las varas de medir que mejor les convengan en función de las circunstancias. Los musulmanes y los egipcios se refieren a la colonización islámica de Egipto como una Fatah, o ‘apertura’, lo que implica que no hubo una conquista por la fuerza, sino una adopción pacífica y milagrosa del islam. Se niegan categóricamente a reconocer que la islamización de multitud de países, empezando por Egipto y todos sus vecinos del norte de África, fue resultado de la amenaza o la violencia. Acto seguido, las mismas personas acusan a Israel y a los judíos de querer judaizar la región, incluso antes de la fundación del Estado de Israel.

El icono panárabe más hábil al aplicar ese doble rasero fue el presidente Gamal Abdel Naser, que pronunció brillantes y ardientes discursos contra Occidente y sus supuestas conspiraciones para destruir Egipto mientras emitía decretos presidenciales para desmantelar templos y monumentos ancestrales y entregarlos a EEUU, Gran Bretaña y otros países occidentales. Sermoneó al pueblo egipcio sobre la necesidad de sacrificarlo todo en aras de la libertad y la independencia, pero encarceló a miles de personas que lo único que habían hecho era discrepar de él; muchas de ellas fueron ejecutadas.

3. Una historia de fracasos 

Un profesional de la defensa europea me dijo una vez que siempre le pareció desconcertante que la UE y la OTAN fuesen más capaces que los Estados árabes de trabajar juntas y sin mayores problemas. A diferencia de los árabes, los miembros de esas organizaciones no comparten un mismo idioma, y en su historia reciente hay guerras devastadoras; sin embargo, logran de algún modo colaborar con éxito.

La juventud egipcia de hoy lo sabe, y reconoce abiertamente el fracaso del panarabismo. Aunque a los árabes les interesa trabajar juntos de forma productiva, y hay un gran potencial intrínseco a esa cooperación, se han demostrado incapaces de lograrlo. Por multitud de razones.

Tal vez la más importante sea que las principales figuras que defendieron un frente árabe unido (desde Naser, Hafez Asad o Sadam Husein hasta Muamar el Gadafi) fueron dictadores despiadados y egoístas cuyas habilidades para el liderazgo fueron tremendamente sobrevaloradas. Naser es ahora ampliamente ridiculizado en las redes sociales y descrito por muchos jóvenes como una pistola de fogueo: hizo mucho ruido, pero perdió todas las guerras o campañas militares importantes en las que estuvo involucrado.

También está el problema de que los egipcios no quieren verse eclipsados por otra entidad árabe. Algunos académicos del país sostienen que la República Árabe Unida (RAU), como se denominó la efímera unión de Egipto y Siria (1958-1961), supuso que, por primera vez desde el establecimiento del antiguo Egipto, en torno al 3150-3100 aec, el país dejó de existir. Los pasaportes egipcios emitidos en ese periodo no hacían referencia alguna a Egipto. Aunque algunos ensalzan aquel periodo, como los viejos buenos tiempos de unidad, frente a la frustrante era moderna de división y conflicto, la mayoría de la gente –en particular los millennials– son indiferentes a esa unidad o completamente inconscientes de ella. Y, en cualquier caso, el argumento de que la RAU representó una exitosa colaboración árabe es fácilmente refutado por el hecho de que no sólo duró muy poco, sino que se vio arruinada por disputas internas y los intentos de cada país de dominarla. Lejos de demostrar el gran potencial de la unidad panárabe, la RAU es la prueba de que el panarabismo es un proyecto fracasado.

A medida que Egipto abandone el panarabismo, habrá que buscar un sustituto que llene el vacío. El momento es perfecto para que Israel y los países occidentales diseñen una estrategia que permita a los egipcios comunicarse con su vecino judío y con Occidente sin temor a las represalias por parte del implacable aparato de seguridad de su país. A medida que los egipcios conozcan el mundo que les rodea, llegarán a apreciar los valores que salvaguardan los derechos humanos y la dignidad. Esto, a su vez, les hará mucho más favorables a asociarse con países como Israel, cuyos ciudadanos son por lo general más felices y están más seguros, y sus derechos están protegidos por la Ley.

© Versión original (en inglés): BESA Center
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada Egipto: la identidad arabo-musulmana como maldición aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/egipto-la-identidad-arabo-musulmana-como-maldicion/feed/ 0
Netanyahu: sobrevivimos al Faraón y también sobreviviremos al coronavirus  http://elmed.io/netanyahu-sobrevivimos-al-faraon-y-tambien-sobreviviremos-al-coronavirus/ http://elmed.io/netanyahu-sobrevivimos-al-faraon-y-tambien-sobreviviremos-al-coronavirus/#comments Tue, 31 Mar 2020 08:37:33 +0000 http://elmed.io/?p=27372 El primer ministro israelí lanza a sus compatriotas un mensaje de agradecimiento, unidad nacional, aliento y esperanza.

La entrada Netanyahu: sobrevivimos al Faraón y también sobreviviremos al coronavirus  aparece primero en Revista El Medio.

]]>
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha grabado este mensaje en el que se dirige a sus compatriotas con palabras de agradecimiento (al personal sanitario y de seguridad), unidad nacional, aliento y esperanza.

“El éxodo de Egipto nos recuerda que nuestro pueblo ha resistido tormentas feroces. Eso nos da fuerza. Nos da esperanza. Sobrevivimos al Faraón y, aunque la batalla será dura e implacable, también sobreviviremos al coronavirus, con la ayuda de Dios”, proclama en un momento de la alocución.

Ayer se informó de que Netanyahu se había puesto en cuarentena luego de que uno de sus asistentes diera positivo por coronavirus, pero posteriormente el Gobierno israelí comunicó que se le habían hecho las pruebas preceptivas y habían dado negativo.

La entrada Netanyahu: sobrevivimos al Faraón y también sobreviviremos al coronavirus  aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/netanyahu-sobrevivimos-al-faraon-y-tambien-sobreviviremos-al-coronavirus/feed/ 0
¿Qué ha hecho Gantz, traicionar a su país o salvarlo? http://elmed.io/que-ha-hecho-gantz-traicionar-a-su-pais-o-salvarlo/ http://elmed.io/que-ha-hecho-gantz-traicionar-a-su-pais-o-salvarlo/#comments Mon, 30 Mar 2020 09:20:15 +0000 http://elmed.io/?p=27369 El exjefe de las Fuerzas de Defensa de Israel ha obrado como un patriota.

La entrada ¿Qué ha hecho Gantz, traicionar a su país o salvarlo? aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Hace un año, el exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) Benny Gantz era la cara nueva que tanto tiempo llevaban reclamando los votantes israelíes, o por lo menos quienes detestan al primer ministro Netanyahu o están hartos de quien lleva un decenio al frente del Gobierno.

Hoy, muchos, por no decir la mayoría, de quienes saludaron a Gantz como el salvador del país braman contra él por lo que consideran una traición. Sus antiguos aliados en el partido Azul y Blanco, que él cofundó hace un año y al que llevó a unos impresionantes resultados en tres elecciones consecutivas, no dejan de maldecirle. Lo mismo cabe decir de los gurús de los medios de comunicación israelíes, generalmente escorados a la izquierda. La decisión de Gantz de coaligarse con Netanyahu y poner fin al bloqueo político mientras se extiende por el país la epidemia de coronavirus está siendo descrita como una cobarde rendición y también como una prueba de la falta de carácter, perseverancia e inteligencia del exgeneral.

Aún peor: en la izquierda abundan las voces que predicen abiertamente que Netanyahu timará a Gantz y renegará de los términos ya divulgados de un acuerdo que aún está por cerrarse. Están seguros de que Netanyahu, cuya insaciable sed de poder sólo es comparable con su competencia para preservarlo, no renunciará al puesto de primer ministro a los 18 meses, tal como ha prometido. En la derecha son muchos los que piensan lo mismo, pero se regocijan ante una maniobra que, piensan, vuelve a demostrar el genio político de su líder.

Pero aun cuando los críticos de Gantz llevaran razón, el exgeneral merece reconocimiento por hacer lo correcto.

En un momento crítico para el Estado de Israel, mientras a su alrededor todo el mundo está pensando en la ganancia política a corto plazo, Gantz ha elegido salvar al país de una inestabilidad aún mayor –incluso de unas hipotéticas cuartas elecciones– justo cuando se encuentra estupefacto por el alto coste que le está suponiendo afrontar la pandemia del coronavirus. El Gobierno que conformará con Netanyahu permitirá al país aprobar un presupuesto y empezar a trabajar en la recuperación ante un desastre económico sin precedentes.

El veredicto de la Historia sobre Gantz aún tiene que escribirse, y obviamente se verá influido por lo que suceda en los próximos años. Pero es posible que si es finalmente recordado lo sea por su disposición a arriesgar su futuro político con tal de poner fin a un largo bloqueo político.

Cuando Gantz entró en política, de cara a las elecciones de abril de 2019, fundó su propio Partido de la Resiliencia de Israel, junto con Gabi Ashkenazi, otro exjefe del Estado Mayor de las FDI. Luego fue capaz de unirlo con el mucho más importante partido liberal y laico Yesh Atid, liderado por Yair Lapid, y con la pequeña formación derechista (pero anti-Netanyahu) Telem, encabezada por Moshé Yaalón –otro exjefe de las FDI, así como exministro de Defensa del Likud–, para conformar el partido Azul y Blanco.

Aunque Gantz accedió a compartir de manera rotatoria el puesto de primer ministro con Lapid si Azul y Blanco vencía, enseguida emergió como el auténtico líder de la coalición. Aunque su apoyo procede mayoritariamente de la izquierda, ganó credibilidad exhibiendo posiciones de derechas en las tres campañas, comprometiéndose a anexionar el Valle del Jordán y apoyando el plan de paz para Oriente Medio del presidente Trump.

Azul y Blanco se convirtió de manera prácticamente instantánea en uno de los dos partidos principales de Israel, consiguiendo más de una cuarta parte de los votos en cada elección, igualando prácticamente al Likud en dos de ellas y convirtiéndose de hecho en el partido más votado en las del pasado septiembre. Pero la comparación entre Gantz y el mucho más enérgico Netanyahu es harto elocuente. De hecho, Lo que propulsó a Netanyahu fue su voluntad de ganar, su disposición a decir y hacer cualquier cosa para ello y la falta de capacidad política de su rival. 

El mayor problema de Gantz era que sólo podía confiar en conseguir la mayoría en la Knéset llegando a un acuerdo con los antisionistas de la Lista Conjunta Árabe, algo que prometió específicamente que no haría. Cuando pareció que iba a romper su promesa, tras las terceras elecciones, quedó claro que Azul y Blanco sería castigado la próxima vez que los israelíes acudieran a las urnas.

Gantz aún podía desbaratar las esperanzas de Netanyahu de formar un nuevo Gobierno recurriendo a los votos de los 61 diputados que quieren deshacerse del primer ministro para aprobar una ley que impediría armar un Ejecutivo a todo aquel que tenga causas pendientes con la Justicia, como el propio Netanyahu.

Eso habría condenado a Netanyahu, pero también habría sumido a Israel en el caos político justo cuando el país se encuentra prácticamente cerrado y su sobrecargado personal sanitario y de emergencias lucha contra la expansión del virus, que cada vez se cobra más vidas.

Aunque Gantz pudo haberse visto tentado a formar Gobierno con la Lista Conjunta, el exsoldado también entendió que había llegado la hora de dejar atrás las rencillas políticas. No cabe decir lo mismo de Lapid y Yaalón, que claramente consideran más importante hacerle pagar a Netanyahu ofensas pasadas que servir al país en tiempos de emergencia nacional. Ellos, así como quienes en la izquierda han venido rezando por que se presentara la ocasión para derrotar de una vez a Netanyahu, están furiosos por que Gantz se haya apartado de ellos.

Puede que el año que viene deje de manifiesto que Gantz no es más rival para Netanyahu dentro que fuera del Gobierno, y cuesta creer que la izquierda o sus antiguos socios vayan a perdonarle jamás por desperdiciar la ocasión de acabar con su bestia negra. Por no hablar de la dudosa posibilidad de que el Likud  se eche a un lado en 18 meses y le deje llegar a lo más alto; pero puede que no tenga otra forma de ser primer ministro.

Sea como fuere, al asociarse a Netanyahu en tiempos de calamidad sanitaria y dinamitar la coalición que él mismo creó, Gantz ha mostrado coraje, no cobardía. Puede que no le confiera un futuro político, pero le ha garantizado una mención honorable en la historia de su país, como un patriota que antepuso el interés nacional al de su partido.

© Versión original (en inglés): JNS
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada ¿Qué ha hecho Gantz, traicionar a su país o salvarlo? aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/que-ha-hecho-gantz-traicionar-a-su-pais-o-salvarlo/feed/ 0
Israel: Gantz, presidente del Parlamento… ¿e inminente ministro de Netanyahu? http://elmed.io/israel-gantz-presidente-del-parlamento-e-inminente-ministro-de-netanyahu/ http://elmed.io/israel-gantz-presidente-del-parlamento-e-inminente-ministro-de-netanyahu/#comments Fri, 27 Mar 2020 16:17:46 +0000 http://elmed.io/?p=27364 Enésimo terremoto en la política israelí.

La entrada Israel: Gantz, presidente del Parlamento… ¿e inminente ministro de Netanyahu? aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Enésimo terremoto en la política israelí: el encargado por el presidente Rivlin de buscar socios para conformar una mayoría de Gobierno, el líder de la segunda lista más votada votada en las presidenciales de este mismo mes, Benny Gantz, ha conseguido una abrumadora mayoría para… presidir la Knéset, el Legislativo del Estado judío, en una votación boicoteada por su propia formación, el Partido Azul y Blanco, amalgama de partidos liberales y de centro con un objetivo común: desalojar del poder a Benjamín Netanyahu, con quien comparte una gran mayoría de posiciones, especialmente en lo relacionado con el proceso de paz con los palestinos.

Todo parece indicar que Gantz, que debe el cargo a su gran enemigo, Benjamín Netanyahu, se acabará integrando en un Gobierno de unidad nacional presidido por el propio Netanyahu.

Azul y Blanco ha saltado por los aires, con la facción de Gantz afanándose por acceder al Gobierno y la encabezada por Yair Lapid, del partido liberal Yesh Atid, aferrada al ‘No es no’ contra Netanyahu.

La entrada Israel: Gantz, presidente del Parlamento… ¿e inminente ministro de Netanyahu? aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/israel-gantz-presidente-del-parlamento-e-inminente-ministro-de-netanyahu/feed/ 0
El coronavirus, un "soldado de Alá" http://elmed.io/el-coronavirus-un-soldado-de-ala/ http://elmed.io/el-coronavirus-un-soldado-de-ala/#comments Wed, 25 Mar 2020 10:18:37 +0000 http://elmed.io/?p=27362 Clérigos fanáticos instilan el miedo entre los musulmanes de Oriente Medio.

La entrada El coronavirus, un "soldado de Alá" aparece primero en Revista El Medio.

]]>
Cuando se conocieron las primeras noticias sobre la letal expansión del coronavirus en China, en el mundo musulmán fueron muchos los que se regocijaron. En las redes sociales árabes se decía que el virus había sido obra de Alá, que castigaba a los chinos por el trato cruel dado a los uigures musulmanes en el oeste del gigante asiático.

Cuando el virus cruzó las fronteras chinas para penetrar en Irán, el mundo árabe se mostró aun más feliz. Las imágenes del sufrimiento iraní se hicieron virales, así como las discusiones sobre la rápida expansión del corona en el país de los persas. De nuevo, numerosos árabes dijeron que había sido cosa de la ira de Alá; en esta ocasión, por el odioso trato dispensado por Irán a los musulmanes suníes en Irak, el Yemen y Siria.

Cuando el coronavirus empezó a penetrar en otras zonas de Oriente Medio, no fueron pocos los que en el mundo árabe pensaron que quizá se tratara de un complot iraní. Las sociedades árabes sucumbieron al pánico. En su lucha por contener la epidemia, los Gobiernos clausuraron mezquitas y buena parte de la vida colectiva. Incluso las ciudades santas de Medina y La Meca cerraron sus santos lugares: es la primera vez que se interrumpen los rezos colectivos en ambas ciudades desde los tiempos de Mahoma.

Es difícil saber el verdadero alcance de la pandemia en esos países, debido a la falta de transparencia gubernamental. Egipto y Jordania siguen en completo estado de negación y mienten al mundo que aún no han registrado un solo contagio.

La Asociación Internacional de Eruditos Musulmanes (AIEM) ha emitido un edicto en el que se prohíbe a los fieles orar en las mezquitas y les insta a protegerse del virus; asimismo, les urge a orar en el hogar y a mantenerse alejados de los santos lugares.

Confiar en Israel

A tenor de lo que se lee en las redes sociales, parece que son muchos los que depositan sus esperanzas en Israel y en los judíos para el desarrollo de una vacuna. En un sondeo elaborado entre árabes, se les preguntó si comprarían una vacuna desarrollada en Israel; anteponiendo la salud, la mayoría respondió afirmativamente. 

El ayatolá iraní Nasir Makarim Shirazi emitió una sorprendente declaración al respecto y dijo que la ley islámica no prohíbe adquirir medicamentos o vacunas procedentes de Israel si no hay otro país al que recurrir. En otras palabras: la prohibición de hacer negocios con la entidad sionista tiene sus excepciones.

El coronavirus, soldado de Alá

En un sermón inaudito, Muhamad Abdulhamid Qudah, diputado, exministro y profesor de la Universidad de Amán, llamó “soldado de Alá” al coronavirus y afirmó que éste lo había enviado para castigar tanto a Occidente como a los musulmanes. Dijo que Alá estaba furioso con el mundo, especialmente con los musulmanes, por su desobediencia.

Bashir ben Hasán, controvertido clérigo salafista tunecino, posteó en su página de Facebook (500.000 seguidores) que los chinos han sido castigados por Alá por su asedio sobre los uigures musulmanes. Según este clérigo radical, Alá tiene multitud de soldados, ángeles y virus incluidos. Y aseguró que, de la misma forma que ahogó a los soldados del Faraón en el mar, Alá concederá la victoria a los uigures.

La religión como sanación

El clérigo kuwaití Otmán Jamis dijo en un sermón accesible en su canal de YouTube que ésta no es la primera vez que Alá hace descender su ira sobre el mundo: también envió el mosquito que mató a Nemrod y las diez plagas que asolaron Egipto. El coronavirus es, pues, otra advertencia a la Humanidad. La única solución es que retorne a él y siga sus pasos; sólo así desaparecerá el corona.

Sin lugar a dudas, el corona es una grave preocupación no sólo para Occidente, también para el mundo árabe. Por desgracia, hay clérigos musulmanes que están explotando la dificilísima situación e incitando a sus fieles por toda la región. Tienen millones de seguidores en las redes y pueden esparcir con gran celeridad sus mensajes. Sus sermones tienen el fin último de instilar el miedo entre la audiencia, para convencerla de que ha de adoptar un modo de vida religioso.

© Versión original (en inglés): BESA Center. (Israel Hayom publicó una primera versión el pasado día 18).
© Versión en español: Revista El Medio

La entrada El coronavirus, un "soldado de Alá" aparece primero en Revista El Medio.

]]>
http://elmed.io/el-coronavirus-un-soldado-de-ala/feed/ 0