Contextos

Estado Islámico, Al Nusra y Jorasán: ¿qué diferencia hay?

Por Alex Rowell 

Frente al Nusra
"Los analistas le han dicho a NOW que la distinción fundamental entre ambas facciones es una cuestión de método, y no de ideología o de objetivos a largo plazo: el Frente trata de mantener relaciones positivas con otros grupos rebeldes y actores locales, mientras que parece que el Estado Islámico incluso disfruta del conflicto con los mismos""La concepción generalizada del EIIL como el grupo yihadista más peligroso se ha visto complicada recientemente por las afirmaciones de la inteligencia estadounidense que apuntan a la existencia de un célula externa de élite de Al Qaaeda enviada personalmente por Zawahiri para unirse a los militantes de Al Nusra en Siria, no para combatir al régimen de Bashar al Asad, sino para planear ataques espectaculares contra objetivos civiles en Occidente en los que se causen víctimas de forma masiva"

La facción yihadista del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), o “Estado Islámico”, como se ha venido llamando a sí mismo desde que en junio declarara el establecimiento de un califato que abarca Siria oriental e Irak occidental, ha sido el objetivo de 190 ataques aéreos estadounidenses en el lado iraquí de la frontera desde que el presidente Barack Obama lanzara el 7 de agosto una campaña oficial para “debilitar y, en última instancia, destruir” al grupo.

El martes de la semana pasada, la campaña, por primera vez, se extendió a Siria, donde una coalición liderada por Estados Unidos, pero que incluye además a cinco países árabes, ha lanzado ataques aéreos y misiles desde buques contra 16 posiciones del EIIL (hasta el momento de escribir este artículo). En un movimiento sorpresa adicional, Estados Unidos también ha llevado a cabo ocho ataques contra el que los militares denominan el Grupo Jorasán, una brumosa entidad que, supuestamente, sería una célula externa de Al Qaeda incrustada entre unidades de la subsidiaria siria oficial del propio grupo terrorista, el Frente Al Nusra. Pese a la distinción implícita que hacen los estadounidenses entre los integrantes del denominado Jorasán y los miembros regulares de Al Nusra, no está claro hasta qué punto ello se han mantenido sobre el terreno; hay informes que citan a rebeldes y activistas sirios, los cuales afirman que los objetivos alcanzados eran bases bien conocidas del Frente. 

Con la esperanza de poder mitigar parte de la inevitable confusión entre los tres grupos mencionados, NOW ha hablado con analistas y expertos para aclarar sus similitudes y diferencias.

EIIL vs. Al Nusra

Los grandes rasgos del fenómeno del Estado Islámico de Irak y el Levante se han vuelto familiares para millones de personas durante los últimos meses, conforme las atrocidades y enormes avances territoriales del grupo dominaban los titulares de todo el mundo. En junio, con tan sólo unos centenares de hombres, expulsaron en cuestión de horas a tropas integradas por unos 30.000 miembros de la provincia iraquí de Ninawa, al noroeste del país. Han hecho públicas atroces filmaciones de sus combatientes mientras decapitan, con total tranquilidad, a rehenes civiles occidentales; en cada una de esas ocasiones se mostraba que había otro cautivo en espera de ser el siguiente en ser asesinado. Otras grabaciones emitidas incluyen vídeos muy explícitos de salvajes matanzas en las calles de Irak y de ejecuciones masivas de prisioneros de guerra. Como consecuencia de su expulsión de Al Qaeda por Aymán al Zawahiri, el pasado mes de febrero, a menudo se les describe como los yihadistas que son “demasiado extremistas” incluso para los cerebros de los atentados del 11-S.

Pero, ¿es diferente Al Nusra? Por muy extraño que parezca el concepto de yihadismo “moderado”, a  veces se argumenta que la franquicia de Al Qaeda es, al menos comparativamente, más pragmática, y hay ciertas evidencias ostensibles que sostienen esa afirmación. A diferencia del EIIL y de sus decapitaciones de los periodistas James Foley y Steven Sotloff, en agosto Al Nusra liberó a Peter Curtis, un periodista estadounidense, a quien tenía cautivo desde hacía casi dos años. A comienzos de septiembre el grupo liberó también a 45 cascos azules fiyianos, miembros de la Fuerza de Naciones Unidas de Observación de la Separación, que habían sido tomados como rehenes en los Altos del Golán. 

Y, en el Líbano, mientras que el EIIL decapitaba a dos soldados libaneses capturados en recientes enfrentamientos con el Ejército libanés en la ciudad fronteriza de Arsal, Al Nusra liberó a cinco cautivos a los que había capturado durante la batalla, aunque desde entonces ha matado a otro de los cautivos y amenazado con asesinar a un segundo. 

Los analistas le han dicho a NOW que la distinción fundamental entre ambas facciones es una cuestión de método, y no de ideología o de objetivos a largo plazo: el Frente trata de mantener relaciones positivas con otros grupos rebeldes y actores locales, mientras que parece que el Estado Islámico incluso disfruta del conflicto con los mismos. 

“En Siria han mantenido dos aproximaciones muy distintas”, afirma Daveed Garstein-Ross, miembro de la Fundación para la Defensa de las Democracias y autor de Bin Laden’s Legacy: Why We’re Still Losing the War on Terror (“El legado de Ben Laden: por qué seguimos perdiendo la guerra contra el terrorismo”), que añade:

El Estado Islámico de Irak y el Levante nunca se ha llevado bien con otros. Antes de sus enormes avances en Irak durante el mes de junio, básicamente se limitaba exclusivamente a arrebatarle territorio a otros grupos rebeldes, y no a Asad. Mientras que, por otra parte, Al Nusra estaba bien integrado con otros grupos rebeldes.

Garstein-Ross comentaba a NOW que, en parte, ello era consecuencia de las “lecciones aprendidas” a partir de la experiencia anterior en Irak de Al Qaeda, que, después de 2007, perdió allí territorios al “ofender” a anteriores aliados. Mientras que AQ llegó a la conclusión de que “necesitaba colaborar mejor con otra gente […], el EIIL sacó una muy distinta”.

En lo que respecta a la ideología, “no hay grandes diferencias”, dijo Garstein-Ross:

Son diferentes táctica y estratégicamente, pero, ideológicamente, Al Nusra forma parte de Al Qaeda, la cual está empeñada en reinstaurar el Califato. Rechazan la legitimidad del Califato proclamado por el Estado Islámico, pero si nos fijamos en sus objetivos y escatología, en realidad están en la misma onda.

El comodín de Jorasán

La concepción generalizada del EIIL como el grupo yihadista más peligroso se ha visto complicada recientemente por las afirmaciones de la inteligencia estadounidense que apuntan a la existencia de un célula externa de élite de Al Qaaeda enviada personalmente por Zawahiri para unirse a los militantes de Al Nusra en Siria, no para combatir al régimen de Bashar al Asad, sino para planear ataques espectaculares contra objetivos civiles en Occidente en los que se causen víctimas de forma masiva. Dicha célula, denominada Grupo Jorasán en referencia al nombre anticuado que empleaba Al Qaeda para referirse a la región que anteriormente tenían sus miembros como base (incluido Irán, donde el líder kuwatí de la célula, Musin al Fadli, era hospedado discretamente por el régimen), es considerada por Washington como una amenaza para Occidente más “directa” que el EIIL. O, mejor dicho, lo era, hasta que los “individuos que tramaban y planeaban” atentados fueron “eliminados” el pasado martes por ataques aéreos estadounidenses, según declaraciones del portavoz del Pentágono, el contraalmirante John Kirby.

Si bien las afirmaciones de Washington sobre el Grupo Jorasán son imposibles de verificar de forma independiente, Garstein-Ross le dijo a NOW que éstas concordaban con actividades previas de Al Qaeda en otros lugares, como en Yemen, donde se supone que Ibrahim al Asiri, constructor de bombas y miembro de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), habría desarrollado los explosivos empleados en numerosas operaciones, como en el intento de hacer explotar un avión de pasajeros en Detroit el día de Navidad de 2009.

Al mismo tiempo, entre algunos miembros de la oposición siria hay escepticismo acerca de la veracidad de las afirmaciones estadounidenses sobre Jorasán; consideran que son un pretexto para debilitar al propio Frente Al Nusra, que fue incluido en la lista de entidades terroristas por Estados Unidos en 2012.

“No tenemos ni idea de quién es esa gente”, afirmaba Qurai Zakarya, activista de la oposición y superviviente del ataque con armas químicas por el régimen de Asad de agosto de 2013 en las afueras de Damasco. “A lo largo de toda mi labor en Siria nunca he oído hablar de ellos. Y otros activistas dicen lo mismo”.

Desde que oímos hablar de ellos en las noticias hemos estado intentando averiguar quiénes son, y, hasta ahora, no hemos obtenido respuesta. Nadie sabe nada de ellos.

Nota del autor: Artículo elaborado con la colaboración de Myra Abdalá.

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