Revista de Prensa

Erdogan pone en marcha la segunda etapa del sultanato

 

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El presidente turco ha dado un importante discurso tras su reelección como jefe del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el que ha explicado sus planes para consolidar el cambio de sistema político en Turquía. El periodista turco Murat Yetkin cree que estamos ante la segunda fase del proceso diseñado por el todopoderoso Erdogan.

(…) El AKP es ahora completamente de Erdogan, pero esta es también la segunda fase del cambio de sistema en Turquía, cuya primera etapa fue la implantación de los cambios constitucionales por referéndum el pasado 16 de abril. El país ha dado un segundo paso hacia un sistema de presidencia ejecutiva con el presidente en su epicentro.

(…)

Erdogan dijo que podría haber cambios radicales en los próximos seis meses -que el llamó una revolución- junto con leyes de armonización, aunque no proporcionó ninguna pista.

Pero los cambios en el cuerpo ejecutivo del AKP ofrecen todas las pistas necesarias: Erdogan necesita una nueva generación de políticos que lleven a cabo sus planes sin preguntar mucho, y parece que está a punto de obtener lo que quiere.

El pasado miércoles, la Casa Blanca aprobó eliminar algunas sanciones contra Irán en cumplimiento del acuerdo nuclear. Sin embargo, como escribe John Hannah, eso no significa un cambio de postura del presidente estadounidense. De hecho, el mismo día imponía nuevas siete sanciones contra individuos y empresas iraníes.

El claro mensaje [de los actos de América] es que mientras se tapa la nariz por los detritos del pacto nuclear de Barack Obama, el equipo de Trump está dispuesto a golpear a los mulás en su nariz colectiva.

Aunque se trata de una acción punitiva limitada, ésta llegó justo dos días antes de las elecciones presidenciales de Irán. (…) No más esfuerzos equivocados para modular la política de EEUU y fortalecer a una banda de falsos “moderados” sobre los temibles representantes de la línea dura.

[Además] nada de esto ocurre en el vacío, [sino que] pone a Irán sobre aviso de ataques con misiles crucero y cerca de 300 nuevas [sanciones] iniciadas contra el régimen de Asad. [Dada] la revitalización de las alianzas de EEUU con Israel y los Estados árabes suníes (…), la confirmación del alivio de las sanciones [de la semana pasada] debe ser un triste consuelo para los mulás.

El analista Boaz Bismuth dirige en Israel Hayom una carta abierta al presidente Trump, en la que se refiere a la futilidad de nuevos procesos de paz mientras la parte palestina no asuma unos compromisos previos imprescindibles.

Señor presidente, llega de Arabia Saudí con pasión por ver a Israel y sus vecinos hacer la paz. Le agradecemos ese deseo sincero y esperamos que tanto usted como nosotros tengamos éxito en la empresa. Pero debe saber que la última cosa que necesitamos es otro fallido proceso de paz. Estamos cansados de diplomacia inútil que solo acarrea más derramamientos de sangre, lo que nos obliga a adoptar una visión más sobria sobre las perspectivas de éxito de las negociaciones y a moderar nuestra fe en la paz. Queremos paz, no un proceso de paz.

Tras 100 años de conflicto esto es lo que hemos aprendido: no hay posibilidad de avanzar hacia la paz mientras no haya un reconocimiento árabe-palestino de Israel como Estado judío. Tristemente, la guerra contra nosotros seguirá, da igual de dónde nos retiremos. Esta tierra nunca fue una entidad soberana separada de otra nación que no fuera el pueblo judío. Incluso Jerusalén solo adquirió importancia religiosa e histórica gracias a los judíos. Esas son las condiciones fundamentales para una negociación fructífera. Por una vez nos gustaría escuchar a los palestinos declarar bien alto lo que aceptarían como oferta final, una que ponga fin al conflicto y después de la cual no habrá más demandas.