Revista de Prensa

"Erdogan ahoga Turquía"

 

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía.

Con este título tan descriptivo, el diario español El País editorializa sobre la deriva autoritaria de Recep Tayyip Erdogan, cuyo Gobierno ha resultado gravemente dañado por los escándalos de corrupción que afectan a varios ministros y sus familiares. El relato de una conversación grabada a Erdogan con su hijo en torno al ocultamiento de varios millones de euros resulta especialmente llamativo.

Recep Tayyip Erdogan sigue siendo el político más popular de Turquía, pero su aura se desvanece al compás de la sucesión de escándalos que le implican a él, a su familia y a su más estrecho círculo y de la respuesta invariablemente autoritaria del jefe de Gobierno. El último es la filtración de escuchas en las que discute con uno de sus hijos cómo deshacerse de millones de euros ocultos en la casa de este.

Más grave que la suerte inmediata de un político que lleva demasiados años en el poder sin contrapesos es el vaciamiento democrático de las frágiles instituciones turcas que acompaña este proceso de desgaste. Para asegurarse su supervivencia, Erdogan y su Gobierno se han librado no solo a una purga masiva de policías y fiscales y a una detención récord de periodistas; acaban de aprobar leyes –protestadas por la débil oposición y las instituciones europeas– que censuran drásticamente Internet y otorgan al Ejecutivo el control del aparato judicial.

La reunión del presidente norteamericano con el premier israelí del pasado lunes es el precedente para la visita que el líder palestino Mahmud Abás realizará la semana próxima a la Casa Blanca. El encuentro de Obama con Netanyahu fue precedido por una entrevista del presidente norteamericano a Bloomberg, en la que dejó claro que responsabiliza a Israel de la marcha del proceso de paz, para lo cual exigió al primer ministro hebreo que tome importantes decisiones.

En esa entrevista, Obama pareció poner todo el peso de la responsabilidad para alcanzar un acuerdo con los palestinos en los hombros de Netanyahu. Según su visión, si Netanyahu hiciera concesiones de peso, la paz fluiría por la región como el río Jordán en un invierno lluvioso.

Abás llegará la semana próxima a Washington para su propia reunión con Obama. Se trata de saber si ese encuentro será precedido también por otra entrevista de Obama, sólo que esta vez con el presidente norteamericano atribuyendo públicamente a Abás la responsabilidad de asuntos tales como la incitación y el rechazo a reconocer a Israel como un Estado-nación para el pueblo judío.

La operación de la aviación israelí contra una base de Hezbolá en la frontera del Líbano con Siria, negada en principio por la organización terrorista pero confirmada más tarde, ante las evidencias recogidas por los medios de la zona, es una advertencia muy seria de que cualquier acción ofensiva contra Israel será respondida por medios militares. Este hecho sirve a Brooklyn Middleton para explicar en Al Arabiya los riesgos de que Hezbolá adopte represalias utilizando métodos terroristas para evitar el choque militar con Israel.

La táctica de Hezbolá de atacar a turistas israelíes, centros judíos y estructuras diplomáticas es la manera cobarde de atacar al corazón de Israel sin desencadenar una respuesta militar rápida como ocurriría con un ataque directo sobre el territorio israelí.

A la vista de ello, la reciente declaración de Hezbolá, que indica que Israel será castigado por su ataque, representa una amenaza creíble que es probable que se manifieste en forma de atentados contra objetivos internacionales judíos o israelíes.

Las tareas de evacuación del armamento prohibido en poder del régimen baazista siguen a ritmo lento, a pesar de la proximidad de la fecha límite para finalizar las operaciones: el próximo 30 de junio. Mientras EEUU acusa a Bashar al Asad de estar entorpeciendo las labores de la misión conjunta de la ONU, Damasco se disculpa aludiendo a la guerra como motivo de esos retrasos. Por su parte, la responsable de la misión internacional encargada de erradicar el armamento químico confía en que se cumplirán los plazos previstos. En todo caso, marzo va a ser determinante para saber si las labores serán culminadas a tiempo.

Marzo será un mes “crítico” en Siria para saber si se mantiene el calendario para el desmantelamiento de su arsenal de armas químicas, según la funcionaria de la ONU encargada de supervisar la misión. Las declaraciones de Sigrid Kaag, coordinadora especial de la misión conjunta de la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), llegaron mientras los EEUU acusaban a Siria de eludir a los miembros de la OPAQ y de negarse a negociar seriamente sobre la destrucción de las instalaciones utilizadas para producir gas venenoso.

“El mes de marzo, ya informé al Consejo de Seguridad, es el mes crítico para comprobar los progresos de cara a cumplir la fecha límite fijada”, dijo Kaag. En los próximos días, añadió, espera alcanzar alrededor del 40 por ciento de material evacuado y confió en que el proceso continúe sin dilaciones.