Revista de Prensa

El Yemen, al borde del colapso

 

Bandera del Yemen.
"Mientras que los israelíes pueden tener doble nacionalidad, una ley aprobada en 1958 establece que los miembros de la Knéset no pueden jurar sus cargos si tienen un pasaporte extranjero"

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Husein, ha advertido del empeoramiento de la situación en el país arábigo, en pleno caos luego de la huida del presidente Hadi a Arabia Saudí, país que por otro lado lidera la ofensiva multinacional suní contra los rebeldes chiíes huzis, que se han hecho con el control de zonas vitales del país como la capital, Saná.

“La muerte de tantos civiles inocentes es sencillamente inaceptable”, ha clamado Husein.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados ya está buscando lugares de acogida en Yibuti en caso de que la situación en el Yemen empeore y se produzca un éxodo de refugiados.

Se da la circunstancia de que el Yemen, en pleno proceso de descomposición, acoge en estos momentos unos 240.000 refugiados somalíes.

Mientras que los israelíes pueden tener doble nacionalidad, una ley aprobada en 1958 establece que los miembros de la Knéset no pueden jurar sus cargos si tienen un pasaporte extranjero. Así pues, los cinco nuevos parlamentarios que contaban con doble nacionalidad han debido renunciar a la no israelí: se trata de Rachel Azaria (EEUU), Ksenia Svetlova (Rusia), Haim Yalin (Argentina), Abdulá Abu Maaruf (Rusia) y Yoav Kisch (Reino Unido).

El objetivo es que los paneles solares instalados en las azoteas de los edificios del complejo que alberga el Legislativo israelí aporten un tercio de la energía necesaria en el lugar.

“Estamos ante una revolución excitante”, ha declarado el presidente de la Knéset, Yuli Edelstein, que espera que la Knéset verde inspire a la ciudadanía israelí.