Revista de Prensa

El tsunami Trump y sus repercusiones en Oriente Medio

 

Donald Trump.

En The Times de Israel valoran la victoria del candidato republicano en las elecciones presidenciales estadounidenses. Su director, David Horovitz, analiza lo que pude suponer para Israel y abunda en la necesidad de que EEUU mantenga su compromiso para con el Estado judío.

En Israel siempre hemos valorado tres cualidades en los presidentes americanos. En primer lugar, (…) buscamos un presidente que tenga empatía instintiva con el Estado judío, que muestre reconocimiento a nuestra legitimidad y un compromiso personal para [con] nuestra supervivencia. Segundo, esperamos un presidente que sea plenamente consciente de los retos a que nos enfrentamos en este implacable Oriente Medio, una región donde no todo el mundo quiere vivir y dejar vivir y donde a muchos se les lava el cerebro para matar y morir. Y tercero, queremos un presidente que (…) nos respalde en todo momento, pero especialmente en las horas de mayor necesidad. No pedimos a los ciudadanos de ningún otro país que arriesguen sus vidas en nuestra defensa, pero dependemos del apoyo americano –militar, diplomático, económico y moral– para asegurar que seremos capaces de defendernos por nosotros mismos.

(…) [el líder de la oposición israelí, Isaac] Herzog tiene razón en una cosa: la elección de Trump para el puesto más poderoso del mundo libre es un tsunami, cierto. Simplemente, no conocemos cuáles serán sus consecuencias.

Así titula The Jerusalem Post su editorial sobre la victoria de Donald Trump. El editorialista recuerda que el multimillonario neoyorquino no es el primer advenedizo inexperto que llega a la Casa Blanca, y especula sobre lo que su mandato puede representar para Israel.

Mucha gente en todo el mundo está virtualmente conteniendo la respiración para ver lo que hace la Administración Trump. Dudan respecto a la cualificación de Trump en la función –para él inédita– líder político, por no mencionar la de comandante en jefe. Pero esta no es la primera vez en la historia americana en que una incógnita alcanza la Casa Blanca. La elección de John Kennedy en 1960 fue seguida de la desastrosa invasión de Bahía de Cochinos, en Cuba. Su introducción de ‘asesores’ americanos llevó a la trágica locura de la guerra del Vietnam, mientras que su enfrentamiento con Rusia en la crisis de los misiles cubanos estuvo a punto de provocar un Armagedón atómico.

(…)

A pesar de que numerosos votantes temen que (…) Barack Obama intente atar las manos de su sucesor en relación con el conflicto árabe-israelí llevándolo a las Naciones Unidas durante el periodo de tiempo que queda hasta la toma de posesión de Trump, el presidente venidero ha prometido ser mejor amigo de Israel. Trump debería insistir en que el presidente saliente no vaya por ahí y reiterar el compromiso de América con las negociaciones directas, que Israel sigue considerando el único camino para la paz.

El analista saudí Mohamed Chebarro hace aquí un pronóstico no muy halagüeño sobre cómo será el mandato de Donald Trump.

Trump guiará a América en este mundo turbulento e interconectado y podría ser una sorpresa, según algunos grupos e individuos aislacionistas pro Trump.

En mi opinión, Trump –como su predecesor, (…) Obama– pasará a los libros de Historia como [un] presidente de EEUU que carecía de visión y liderazgo. Será otro más que no pueda controlar el envejecido y deformado poderío americano.

Parece que, como el presidente Obama, será incapaz de entender el mundo posterior a la caída del Muro de Berlín y la rápida globalización que le siguió. Un mundo crecientemente interconectado (…) en el que la estrella de un reality show de televisión puede convertirse en presidente, pero es dudoso que pueda ofrecer liderazgo.

Al elegir a Trump, el electorado elige decir no a la clase dirigente americana y no a la fe, y sí al temor a la economía y al populista (…) estímulo en función de los estallidos del momento.

El analista Theodore Karasik recomienda al flamante vencedor de las elecciones presidenciales estadounidenses que diseñe un plan de acción de largo aliento para el papel de EEUU en Oriente Medio y Norte de África. 

La hipotética [transigencia con Irán] por parte del presidente (electo) Trump prepararía el escenario para el establecimiento de acuerdos comerciales entre Washington y Teherán. El próximo presidente de EEUU se ha mostrado contrario [al acuerdo nuclear] y [alertado de] sus consecuencias desde el año pasado. En julio de 2015 afirmó: “Estamos negociando con desesperación. Parecemos muy desesperados y eso es una desgracia (…) Deberíamos haber duplicado las sanciones y alcanzado un mejor acuerdo”.

(…)

Este aspecto, América como socio comercial de Teherán, va a molestar mucho a los árabes. El plan de la Administración Trump para 2020 va a crear fricciones entre América y los Estados del Golfo.