Contextos

El timo de la historia palestina

Por Eric Rozenman 

Kefia palestina.
"Históricamente, lo que dio lugar a la 'catástrofe' árabe fue su unánime rechazo del plan de la ONU de 1947 para dividir la Palestina bajo mandato británico en dos pequeños Estados, uno árabe y otro judío. La catástrofe, para ellos, fue que los ejércitos de cinco países árabes y las fuerzas irregulares árabes palestinas no destruyeran Israel al año siguiente. Si no hubiese habido ninguna guerra árabe contra Israel, no habría habido ningún desplazamiento. La traducción de 'nakba' debería ser 'consecuencias'."

¡Están locos estos palestinos! En una región que está literalmente explotando por obra y gracia de los graciosillos, han logrado una vez más colocar su chite malo. Y lo han hecho tomándole el pelo al New York Times (a través de Associated Press), el Washington PostUSA Today simultáneamente.

¿Cuál ha sido su última bromaza? Abrir un museo de historia sin material de exposición.

Al dar cuenta sobre la inauguración para la prensa, USA Today –siguiendo al Post y al Times– informó de que el Museo de Arte, Historia y Cultura de Bir Zeit, cuyo coste ha sido de 24 millones de dólares y tiene una superficie de casi 4.000 m2, ubicado a 21 km del norte de Jerusalén, es “un bello edificio con unas maravillosas vistas. Lo único que falta son los objetos de exhibición”.

Las futuras exposiciones que se prometen suenan a cosa contemporánea y política, no histórica. Como Daniel Pipes y otros han señalado, el nacionalismo árabe palestino sólo se remonta hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Surgió específicamente en 1920, no como la renovación de unas tendencias profundamente arraigadas, sino como reacción y rechazo al sionismo y el desarrollo nacional judío.

USA Today dijo del museo que es “la desafortunada metáfora de un pueblo que lleva mucho tiempo buscando una patria y una identidad nacional”. Sin embargo, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, declaró en la inauguración: “Llevamos instalados aquí desde los albores de la historia”.

¿Dónde estaban, entonces, los artefactos de la antigüedad? En realidad, la apertura del museo tenía menos que ver con la historia que con la polémica. Las crónicas de prensa señalaban que la inauguración “se había hecho coincidir con la semana de la Nakba –’catástrofe’, en árabe–, una referencia a la creación de Israel en 1948, que dio lugar al desplazamiento de cientos de miles de palestinos”.

Históricamente, lo que dio lugar a la “catástrofe” árabe fue su unánime rechazo del plan de la ONU de 1947 para dividir la Palestina bajo mandato británico en dos pequeños Estados, uno árabe y otro judío. La catástrofe, para ellos, fue que los ejércitos de cinco países árabes y las fuerzas irregulares árabes palestinas no destruyeran Israel al año siguiente. Si no hubiese habido ninguna guerra árabe contra Israel, no habría habido ningún desplazamiento. La traducción de nakba debería ser “consecuencias”.

¿Eran los desplazados árabes realmente palestinos? Abás afirma que siempre han estado “instalados” en la tierra de Israel. Pero Azmi Bishara, exmiembro árabe israelí de la Knéset, dijo en 2009, en una entrevista televisiva:

Bueno, yo creo que la nación palestina no existe. Creo que hay una nación árabe, siempre lo he pensado y no he cambiado de opinión […] Nunca he sido un nacionalista palestino, a pesar de mi decisiva lucha contra la ocupación [contra Israel]. Creo que, hasta finales del siglo XIX, Palestina era el sur de la Gran Siria.

Zahir Muhsein, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), le dijo a un periódico holandés en 1977:

El pueblo palestino no existe […] La creación de un Estado palestino es solamente un medio para continuar nuestra lucha contra el Estado de Israel, por nuestra unidad árabe. En realidad, hoy no hay diferencias entre los jordanos, los palestinos, los sirios y los libaneses.

En el I Congreso de Asociaciones Musulmano-Cristianas, celebrado en Jerusalén en 1919, los árabes querían que los aliados victoriosos en la Primera Guerra Mundial entendieran bien una cosa:

Consideramos que Palestina es parte de la Siria árabe, ya que nunca ha estado separada de ella, en ningún momento. Estamos conectados por lazos nacionales, religiosos, lingüísticos, naturales, económicos y geográficos.

Las palabras Palestina o palestinos no se derivan de términos árabes o conceptos islámicos. Es justo al revés. Los romanos utilizaron Palaestina tras sofocar la segunda rebelión judía. Pretendían borrar la conexión entre la tierra de Judea (Yehuda, en hebreo antiguo) y la de esos judíos rebeldes (yehudim) evocando a los no árabes filisteos, desaparecidos hace mucho tiempo, que fueron exterminados por Babilonia en torno al año 600 AEC. En cambio, los judíos, que padecieron cautiverio en Babilonia unos pocos años después, volvieron a reconstruir Jerusalén y su Segundo Templo mucho antes de que aparecieran los romanos.

Con todo, los principales medios estadounidenses se tragaron de cabo a rabo la mentira de los palestinos y su fraudulento museo. Menudo cachondeo.

© Versión original (inglés): The Algemeiner
© Versión en español: Revista El Medio