Videoteca

"El odio nunca te convertirá en un campeón, sino en un perdedor patético"

 

Jamás pensé que diría esto, pero creo que la hostilidad de Irán hacia Israel puede resumirse en la experiencia vivida por un luchador iraní llamado Alireza.

Hace unos días, Alireza estaba a punto de vencer a un luchador ruso en un campeonato mundial, pero su entrenador le ordenó perder el combate. ¿La razón? Que en la siguiente ronda tendría que enfrentarse a un luchador israelí. Ya veis, Irán prohíbe a sus atletas competir contra israelíes.

No es ninguna sorpresa, dado que el régimen iraní llama a la destrucción de todos los israelíes, a la destrucción de Israel. Bueno eso no va a suceder, os lo aseguro. No vamos a permitir que suceda.

Pero, mientras, es el pueblo iraní el que paga el precio. Cuando su entrenador le ordenó que perdiera, Alireza dijo que fue como si se le acabara el mundo. Imaginad que un Gobierno prohibiera a sus atletas competir contra negros, gais o árabes. Cerrad los ojos y pensad en Alireza por un momento: ha entrenado durante incontables horas, ha soñado con ser campeón del mundo; pero el régimen iraní prefiere que sus atletas pierdan antes que verlos competir contra israelíes.

Tengo una idea, una idea que honrará e inspirará a futuros Alirezas promoviendo el tipo de coexistencia y tolerancia que Irán trata de aniquilar. Quiero que os grabéis disputando una competición contra alguien de una nacionalidad, religión o raza distinta. Quiero que lo deis todo en el enfrentamiento, y que luego os deis la mano, os vayáis a tomar algo juntos y lo subáis a las redes sociales.

Quiero que mostréis al régimen iraní que odiar al prójimo nunca te convierte en un campeón, sino en un perdedor patético e inseguro. Los campeones no temen mostrar tolerancia y respeto.

Alireza: quiero que sepas que los tiranos que te han hecho caer caerán. Un régimen que reprime la creatividad y el espíritu competitivo de su pueblo es un régimen que está condenado. Como lo están quienes amenazan con destruir el Estado judío. Van a besar la lona.