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El Monte del Templo se protege del coronavirus

 

Un judío reza en el Muro de los Lamentos. (Foto: Mario Noya).

Tras evacuar consultas con el Ministerio de Sanidad israelí, la fundación que vela por el cuidado del Kótel o Muro Occidental ha instado a los feligreses a que no besen las piedras que conforman el también llamado Muro de los Lamentos. Asimismo, ha impuesto restricciones al número de individuos que pueden concurrir al lugar, el más sagrado para el judaísmo por haber albergado el Primer y Segundo Templos.

Por su parte, el Waqf que gestiona el complejo de la mezquita de Al Aqsa, también en el Monte del Templo (Haram esh Sharif o “Noble Santurario” para los musulmanes), ha decidido clausurar el referido templo, si bien permite a los fieles seguir orando en la explanada que lo circunda.