Revista de Prensa

El Líbano es Hezbolá y Hezbolá es el Líbano

 

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Neftali Bennett, ministro israelí de Educación y líder del partido Hogar Judío, advierte de las consecuencias que para el País del Cedro tendría un nuevo conflicto con Israel desatado por el peón libanés de Irán.

Los recientes comentarios en la televisión egipcia del presidente libanés, Michel Aún, dejaron claro que él no ve ninguna distinción entre Hezbolá y el Gobierno libanés. Las armas de Hezbolá “son esenciales y complementan las acciones del Ejército; no las contradicen”, dijo, y señaló: “Son una parte esencial de la defensa del Líbano”.

Ahora que el Líbano ha dejado claro que es Hezbolá y que Hezbolá es el Líbano, es hora de que Israel y el mundo hagan saber al pueblo libanés que si un cohete o mortero es lanzado desde el Líbano hacia Israel, será considerado un acto de guerra [cometido] por el Gobierno libanés; si el Líbano permite (…) a los terroristas (…) atacar desde su territorio soberano, Israel lo hará responsable.

(…) el pueblo libanés es el único que puede hacer que ese escenario nunca se convierta en realidad.

Eliminando las lanzaderas de cohetes de sus patios traseros, cientos de familias libanesas pueden salvar sus hogares. Impidiendo que Hezbolá utilice sus escuelas como centros de mando, los directores pueden proteger a sus alumnos. Mientras Hezbolá sea un huésped bienvenido, los anfitriones serán responsables de sus actos.

Las autoridades israelíes descubrieron recientemente un nuevo caso de desvío de los fondos internacionales destinados a la población de la Franja. Josh Bacon, del Israel Desk at NGO Monitor, pone de relieve el uso criminal que se hace de la ayuda humanitaria por parte de organizaciones terroristas como Hamás.

Al final, los nobles deseos de los grupos humanitarios internacionales de proporcionar ayuda [corren el riesgo] de que los terroristas se apropien de toda o parte de ella. Demasiadas ONG –y los Gobiernos que las financian– no han valorado los riesgos como debieran. (…) independientemente de si un grupo terrorista controla la región, y de que pagar sobornos es el precio por hacer negocios, las ONG seguirán obsesionadas con su misión ‘humanitaria’.

(…)

La necesidad de una mayor supervisión del trabajo de los grupos humanitarios en Gaza (y en otras áreas de conflicto también) es clara e imperativa. La mera idea de que los fondos y bienes destinados a fines humanitarios puedan acabar en manos de terroristas debería hacer que los Gobiernos echaran el freno y pensasen cuál sería la mejor manera de asegurar que la ayuda distribuida llega realmente al pueblo de Gaza.

Owen Kirby, consejero de George W. Bush para Oriente Medio y experto en estudios de opinión de la Autoridad Palestina, estudia en este artículo las tendencias demoscópicas en el pueblo palestino. Para el autor, la perspectiva de una mejora de las relaciones económicas con Israel puede ser importante para la paz.

Ya sea con uno o dos Estados, más del 40% cree que la cooperación (técnica, económica y educativa) con Israel sería beneficiosa si se alcanzara la paz. Dejando al margen las recientes protestas contra las políticas domésticas de Abás, el 41% de los jóvenes encuestados apoyan su enfoque para resolver el conflicto (…) comparado con menos del 20% que está a favor de Hamás.

Así que puede que haya esperanza, si las oportunidades económicas y las proyecciones para una vida mejor para todos son parte del paquete. Sin embargo, dadas las visibles frustraciones con los líderes palestinos, por un lado, y las presiones y exigencias de democracia en Israel, por el otro, la Casa Blanca no debe hacerse ilusiones sobre lo que exigirá en términos de paciencia y perseverancia asumir el más difícil empeño de la política exterior.