Revista de Prensa

¿El fin de Erdogan?

 

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía.

John Hannah analiza para Foreign Policy la situación de debilidad del primer ministro turco tras la oleada de escándalos que ha sacudido a su Gobierno en las pasadas semanas; que ha sido contestada por el protagonista con una huida hacia delante a través de acusaciones acerca de una oscura conspiración contra Turquía.

¿Continuará la dominación, que dura ya una década, de la política turca por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan y su islamista Partido Justicia y Desarrollo (AKP)? ¿O la era de Erdogan está a punto de venirse abajo, fatalmente debilitado por escándalos, luchas internas y autoritarismo?

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Lo que sí parece hoy mucho más probable que hace seis meses es la perspectiva de un Erdogan seriamente castigado, debilitado y limitado en su capacidad de acción. Si en las próximas elecciones el AKP pierde el control de ciertas ciudades clave y ve su mayoría en el Parlamento erosionada significativamente, se interpretará como un rechazo directo del preocupante proyecto de Erdogan de convertirse en un sultán moderno. Eso facultaría a otras figuras dentro del AKP con mayores inclinaciones hacia una política más tolerante, moderada y basada en los acuerdos. Además, sería una señal de que los turcos están hartos de la demagogia de Erdogan, su intimidación y su autoritarismo islamista. Un resultado sólo puede ser bueno para la democracia turca y, muy probablemente, para sus relaciones con el resto del mundo, incluyendo EEUU.

Sharif Nashashibi recoge aquí opiniones de analistas destacados que dibujan un cuadro pesimista del presente año para los países árabes. Siria seguirá siendo el principal foco de inestabilidad para todo el mundo árabe.

“Yo diría que en buena hora acabó el año 2013, porque fue un mal año para los derechos humanos y la libertad en todo el mundo, especialmente en el Oriente Medio y África, y un buen año para los déspotas y los autores de los asesinatos en masa», escribió Hisham Melhem, el jefe de la oficina de Al Arabiya News Channel en Washington DC.

El problema es que no hay ninguna indicación de que la situación mejore en 2014. En algunos países las cosas casi seguro se deteriorarán aún más. «Nunca se cree que las cosas no pueden empeorar en el Medio Oriente», escribió Bill Neely, editor internacional de ITV News de Gran Bretaña. «La historia de 2013 es que, en la región más peligrosa del mundo, por lo general lo hacen».

En este reportaje de William Booth para el diario estadounidense The Washington Post se ofrecen datos relevantes de la proporción de chiíes y suníes en el conflicto bélico sirio. Al contrario de lo que se supone, las informaciones de los analistas sugieren que el bando chií, que combate en las filas de Al Asad, podría ser incluso más numeroso que el suní, mayoritario entre los rebeldes.

Un grupo de exanalistas de inteligencia militar en Israel que peinan habitualmente los sitios web yihadistas ha ofrecido nuevos datos sobre el fenómeno creciente de combatientes extranjeros que libran la guerra civil en Siria. Sus informaciones sugieren que los combatientes extranjeros chiíes pueden superar en número a los suníes.

Según ese estudio, en la actualidad hay entre 6.000 y 7.000 combatientes extranjeros suníes en Siria, que luchan contra las fuerzas leales al presidente Bashar al Asad. El número de extranjeros chiíes que luchan a favor del dictador sirio se estima entre 7.000 y 8.000.

Siria se ha convertido en un poderoso imán para los voluntarios yihadistas, que por su fervor religioso y la financiación recibida desempeñan un papel determinante en la lucha (…), en lo que parece haberse convertido en toda una guerra de poder entre ambas ramas del islam.

El periódico español ABC hace un repaso exhaustivo a las matanzas de fieles cristianos en los países islámicos más caracterizados por la persecución contra los que profesan una fe distinta.

Al menos 25 países del mundo experimentan persecución grave contra los cristianos en diversas formas: desde la discriminación abierta hasta la prisión y la muerte. Organizaciones que estudian y tratan de sensibilizar sobre este fenómeno, como el Centro Gordon-Conwell (CSCG) de Massachusetts, cifran en 100.000 el número de mártires cristianos que se registran cada año desde el comienzo del siglo XXI. Otras ONG más estrictas en sus criterios, como Open Doors, reducen en cambio a solo 1.200 el número de muertos anuales por profesar la fe cristiana.

La mayor parte de las muertes violentas se localizan en la geografía del islam. Tres años después de las revoluciones generadas por la Primavera Árabe, la hostilidad del mundo musulmán hacia los cristianos, lejos de disminuir, ha aumentado notablemente. El año 2013 ha sumado, a la lista habitual, la ruptura abierta de hostilidades contra cristianos en Siria y en la República Centroafricana. El número de mártires se cuenta por miles y convierte al cristianismo en la religión más perseguida del mundo, en particular allí donde es minoritaria.