Revista de Prensa

El Estado Islámico lo está pasando mal

 

Abu Bakr al Bagdadi
"El Estado Islámico todavía cuenta con unos 50.000 hombres y controla amplias zonas de Irak y Siria, pero ha perdido el aura de imbatibilidad y ahora ofrece con frecuencia la imagen de combatientes muertos o en plena huida"

El comienzo de este 2015 ha supuesto una sucesión de golpes contra el grupo terrorista islamista. Expulsado de la ciudad fronteriza de Kobani después de más de tres meses de lucha y en retroceso en la provincia de Diyala y en la ciudad de Mosul, el EI está acusando los golpes del Ejército iraquí, apoyado por la coalición internacional.

El Estado Islámico todavía cuenta con unos 50.000 hombres y controla amplias zonas de Irak y Siria, pero ha perdido el aura de imbatibilidad y ahora ofrece con frecuencia la imagen de combatientes muertos o en plena huida. Este factor, de gran importancia psicológica, podría ser devastador para el EI. 

Un creciente número de (…) combatientes extranjeros podría (…) sentirse desilusionado después de varios meses de ataques aéreos. Los retrocesos en Kobani y otros lugares ha dejado una riada de desertores, docenas de los cuales han sido ejecutados, de acuerdo con activistas locales citados por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los analistas dicen que la tendencia en los próximos meses puede ser una corriente de extranjeros desilusionados intentando escapar del territorio del EI.

En Irak, un destacado experto en el Estado Islámico, Hisham al Hashimi, dijo a la CNN que el EI ha perdido terreno en varias áreas y necesita reagruparse. Torbjorn Soltvedt, analista de la consultora Verisk Maplecroft, está de acuerdo en que el EI está de retirada en Irak, confiando más en las tácticas de la insurgencia clásica como la colocación de bombas en las carreteras y sin poder trasladarse de un sitio a otro a causa de la amenaza de los ataques aéreos.

La organización del califa Bagdadi ha pedido a Jordania la liberación de Sayida al Rishawi, una terrorista de Al Qaeda condenada a muerte por su participación en un atentado que provocó la muerte de casi sesenta personas en un hotel del centro de Amán. A cambio, el Estado Islámico pondría en libertad al piloto jordano Maz al Kasasbé.

¿Quién es Sayida al Rishawi, y por qué es tan importante para el EI?

De hecho, en un reporte hecho por el ‘New York Times’, la policía jordana reveló que uno de los hermanos de Al Rishawi era un cercano colaborador de Al Zarqaui.

Al Rishawi, que es llamada la “hermana presa” por Estado Islámico, es una de las representantes visibles (…) de Al Qaeda en Irak, que recibió su golpe más fuerte cuando Al Zarqaui fue abatido por EEUU en 2006.

Ella fue procesada por la Justicia jordana y condenada a morir en la horca.

Sin embargo, de acuerdo con el corresponsal de seguridad de la BBC, Frank Gardner, el valor de Al Rashawi es sólo simbólico para el grupo yihadista.

“El Estado Islámico no necesita el regreso de Al Rishawi. La mujer no tiene valor militar para ellos, pero su liberación podría sentar un precedente para llevar a cabo más secuestros de ciudadanos de otros países en la coalición anti Estado Islámico”, afirma.

Jonathan Tepperman, editor de Foreign Affairs, ha entrevistado al dictador sirio. Asad defiende que la guerra debe tener una salida política a través de una negociación entre las partes enfrentadas, algo que rechaza la oposición moderada mientras no él abandone el poder.

–¿Qué mensaje le enviaría al presidente Obama hoy, si pudiera?
–Creo que lo que se pide a cualquier dirigente en el mundo es que trabaje por el interés de su pueblo. Y la pregunta que yo haría a cualquier americano es: ¿qué ha obtenido a cambio de apoyar el terrorismo en nuestro país, en nuestra región? ¿Qué obtuvieron del apoyo a los Hermanos Musulmanes hace años en Egipto y en otros países? ¿Qué han ganado con su apoyo a alguien como Erdogan? Uno de los funcionarios de su país me preguntó en Siria hace siete años, al término de una reunión: “¿Cómo cree que deberíamos solucionar el problema de Afganistán?”. Le respondí: “Tienen que ser capaces de llegar a acuerdos con representantes que no sean marionetas, que puedan decir que no”. En lo que respecta a Estados Unidos, mirando sólo por dirigentes títere y Estados clientes no es como van a servir a los intereses de su país.

Las relaciones entre EEUU y Arabia Saudí están muy deterioradas por lo que Riad considera falta de firmeza del presidente norteamericano con el programa nuclear iraní. Otro reproche de los saudíes a Obama es que no haya cumplido su amenaza de derrocar al presidente sirio, uno de los principales quebraderos de cabeza del Reino por las relaciones de Asad con Teherán.

Los lazos estrechos alguna vez alimentados calurosamente por el gobierno de Bush dieron lugar a quejas sauditas acerca de un presidente distante que debería haber hecho más por defenestrar al sirio Bachar Al Assad que por destronar al egipcio Hosni Mubarak. Los sauditas son escépticos sobre los esfuerzos de Obama de negociar con Irán su programa nuclear. “Al mismo tiempo, les preocupa que las intenciones de EEUU están cambiando cuando ellos no tienen alternativa y ni siquiera la estructura para hallar una”, dijo Jon B. Alterman, del Centro de Estudios Internacionales de Washington.

Pese a ello, Riad se las arregla para cambiar la economía global en una era crucial llenando de petróleo barato el mercado y manteniendo la oferta tan alta que ayuda así a Obama en muchos frentes: deprimiendo el precio del crudo lo socorre en su casa; pero en el exterior, los precios bajos presionan a Irán para negociar su plan nuclear cuanto antes y a Rusia para que cese su agresión en Ucrania. Como resultado, la Casa Blanca se ve obligada a tratar cuidadosamente la sucesión saudita.