Revista de Prensa

El Estado Islámico llama al derrocamiento de Sisi

 

El general Sisi, presidente de Egipto.
"El reino hachemita, que acoge 633.000 refugiados sirios (la ONU tiene registrados 4,39 millones registrados), ha decidido reforzar sus controles en la frontera"

El grupo terrorista ha pedido en un vídeo a los miembros de la organización islamista que usen la experiencia ganada en el derrocamiento de Hosni Mubarak para acabar con el régimen de quien derrocó al islamista Mohamed Morsi.

El llamamiento del EI a los Hermanos Musulmanes para unir fuerzas contra Sisi cambia por completo la situación existente entre los dos grupos hasta ahora, pues los terroristas de Bagdadi acusaban a la organización egipcia de “herética” y de colaborar con los “cruzados occidentales”.

El sábado por la noche un hombre perdió la vida cuando hizo explosión de forma accidental el explosivo que portaba, y que aparentemente trataba de emplear contra la Policía israelí de Fronteras. El suceso tuvo lugar en el barrio de Abu Dis, en la parte oriental de Jerusalén.

Horas antes, una palestina de 13 años fue abatida a las puertas de la comunidad judía de Anatot, cerca de Jerusalén, tras tratar de apuñalar a un guarda de seguridad.

Un diputado árabe-israelí ha criticado la actuación del guarda y afirmado que la joven, identificada como Roqaya Abu Eid, pudo haber sido reducida de otra manera.

Según el Ejército jordano, varias de ellas iban armadas. Asimismo, se ha informado de que se les incautó dos millones de cápsulas de droga.

Se trata del incidente más grave ocurrido en la frontera entre Jordania y Siria en los últimos meses. El reino hachemita, que acoge 633.000 refugiados sirios (la ONU tiene registrados 4,39 millones registrados), ha decidido reforzar sus controles en la misma.

El Programa de Alimentos de la organización internacional ha empezado a llevar comida a la asediada ciudad de Taiz, cuya población está viviendo una situación especialmente difícil como consecuencia del conflicto bélico entre los huzis, patrocinados por Irán, y la coalición suní liderada por Arabia Saudí, que defiende al Gobierno internacionalmente reconocido.