Revista de Prensa

El Estado Islámico está vendiendo antigüedades

 

Un miembro del Estado Islámico, anunciando una destrucción de antigüedades.
"La organización humanitaria Save The Children ha sido acusada de espionaje y sus miembros tienen quince días para abandonar Pakistán, según dictaron este viernes las autoridades"

Según relata Loveday Morris en este reportaje, los terroristas de la organización del califa Bagdadi no sólo se dedican a destrozar los vestigios del pasado que encuentran a su paso, también se dedican a colocar parte de ellos en el mercado negro.

Qais Husein Rashid, viceministro iraquí de Antigüedades y Patrimonio, asegura: “Roban todo lo que pueden vender, y lo que no pueden vender lo destruyen“.

Según un militar iraquí, las piezas obtenidas en Irak se introducen de contrabando en Kuwait, Israel y Turquía, desde donde parten hacia otros mercados.

El yacimiento se encuentra junto a la carretera que une Jerusalén y Tel Aviv, en las inmediaciones de la  localidad árabe de Abu Gosh. La iglesia forma parte de un complejo mayor, que comprende también una calzada romana y está próximo al manantial de Ein Naqa.

Según los arqueólogos, el templo es de hace unos 1.500 años, tiene 16 metros de largo, una capilla lateral de 6,5 metros de largo y 3,5 metros de ancho y un suelo de mosaico blanco.

Investigadores israelíes dirigidos por el doctor Jonathan Gorelick han presentado los resultados de un estudio sobre la Iphionoides chiliadenus, un arbusto aromático que crece en Israel y otras zonas de Oriente Medio que, según los ensayos clínicos, logra una mayor absorción de azúcar en las células.

Se trata de Mehdi Hashemi Rafsanyaní, hijo del expresidente de la República Hakbar Hashemi Rafsanyaní, al que un tribunal de apelación ha desestimado el recurso para evitar la pena de prisión.

Rafsanyaní había apelado tres sentencias distintas que lo condenaban a un total de 15 años por delitos contra la seguridad nacional y malversación de fondos públicos. Tras la resolución de los tres recursos, cumplirá 10 años de cárcel, la pena más larga de las impuestas, tal y como establece la legislación iraní.

La organización humanitaria ha sido acusada de espionaje y sus miembros tienen quince días para dejar el país, según dictaron este viernes las autoridades, que han precintado las oficinas de la ONG en Islamabad.

Save The Children, que lleva en Pakistán 35 años, ya mantuvo fuertes roces con el Gobierno en 2011, cuando fue acusada de mantener vínculos con Shakil Afridi, un médico paquistaní reclutado por la CIA para ayudar a localizar el escondite de Osama ben Laden.