Contextos

El cortafuegos kurdo de Irak

Por Michael J. Totten 

Batallón iraquí de la peshmerga, entrenado por fuerzas estadounidenses en Mosul
"La Administración Obama busca actualmente en la región aliados que estén dispuestos a combatir contra el Estado Islámico y, sin duda, los kurdos son los mejores que van a encontrar. Son alérgicos al islam radical, son incluso más proamericanos que los israelíes, y pelean duro y de forma competente"

Las fuerzas de la Peshmerga kurda de Irak colaboraron con la rama iraquí de Hezbolá para expulsar a los combatientes del Estado Islámico de la localidad de Amerli, pero ahora les dicen que ya no son bienvenidos. “Combatimos aquí durante tres meses, y ahora tenemos que luchar contra estos bastardos”, le dijo uno de los combatientes kurdos a Greg Jaffe, del Washington Post. “Si esto sigue así, tendremos otra guerra”.

Dudo de que los kurdos se vean arrastrados a una guerra contra la población chií de Irak, pero es algo posible. Lo que resulta más llamativo en éste y otros acontecimientos recientes es que los kurdos iraquíes están combatiendo frecuentemente fuera de su región autónoma, en las tres provincias del Norte.

Lo están haciendo de forma defensiva –no tienen interés en conquistar y anexionarse regiones árabes del país–, pero, en cualquier caso, están combatiendo. 

Llevan tiempo queriendo separarse de Irak, y planean celebrar un referendum sobre la independencia, pero, por ahora, gracias al Estado Islámico, están involucrados, militar e intrincadamente, con el país que desean abandonar.

Los kurdos de Irak y de Siria no son lo suficientemente fuertes como para derribar al Estado Islámico por sí solos; ni siquiera con ayuda. Pero sí que son perfectamente capaces de mantener a las fuerzas hostiles fuera de su bien defendida región autónoma, e incluso pueden hacerlas retroceder más allá de sus fronteras con la ayuda de sus amigos de Estados Unidos, e incluso de enemigos como Irán y Hezbolá.

La Administración Obama busca actualmente en la región aliados que estén dispuestos a combatir contra el Estado Islámico y, sin duda, los kurdos son los mejores que van a encontrar. Son alérgicos al islam radical, son incluso más proamericanos que los israelíes, y pelean duro y de forma competente.

Washington ha estado prácticamente descuidándolos durante más de una década. Su región autónoma lleva estable desde los años 90, y se mantuvieron al margen de la mayor parte de las luchas posteriores a la caída de Sadam Husein, pero sus vacaciones de la historia se han terminado.

El Ejército iraquí arrojó las armas y echó a correr en cuanto se acercó el Estado Islámico, y el absurdo presidente sirio, Bashar al Asad, dejó en paz a este grupo terrorista durante años, porque le hacen parecer casi respetable en comparación, pero los kurdos no se andan con tonterías. Dadles lo que quieran y lo que pidan, incluido el reconocimiento cuando declaren la independencia.

World Affairs Journal