Revista de Prensa

El Cairo vira hacia Moscú

 

El general Sisi, presidente de Egipto.
"El presidente del Parlamento Europeo desata una agria polémica en su discurso en la Knéset al dar pábulo a unas informaciones no contrastadas de fuentes palestinas"

El general Al Sisi, que podría anunciar en los próximos días su candidatura presidencial, viajó ayer a Moscú para una estancia de dos días junto con el ministro de Exteriores, Nabil Fahmi. Según fuentes del Ejército, se trata de una visita de cortesía en respuesta a la que realizaron a El Cairo los ministros de Defensa y Exteriores rusos el pasado mes de noviembre.

Entre los motivos oficiales del viaje se encuentran la mejora de las relaciones bilaterales y la compra de armamento. Egipto, aliado tradicional de EEUU, y previamente de la URSS, está estrechando lazos con Rusia de un tiempo a esta parte, al igual que otros países de la zona.

Martin Schulz, de visita oficial en Israel, pronunció ayer un discurso en el Parlamento israelí que motivó el abandono de la sala por parte de algunos parlamentarios en señal de protesta. El presidente del Parlamento Europeo hizo referencia a unos datos sobre el reparto desigual del agua que le había proporcionado “un joven palestino”, según los cuales los israelíes reciben hasta cuatro veces más agua por habitante que los palestinos.

Shulz aclaró que no había comprobado esa información, algo que según el primer ministro Netanyahu atribuyó a la tendencia general de “mancillar a Israel” por sus políticas sin comprobar los hechos.

El organismo internacional se ha mostrado “profundamente preocupado” por el arresto de hombres y niños que salían de la ciudad siria, sometida a casi dos años de asedio por parte del régimen baazista.

Todos los varones procedentes del casco histórico de Homs, bastión de los opositores a Asad, han sido llevados a un emplazamiento de las afueras para ser interrogados por personal del Gobierno sin la presencia de observadores internacionales, algo sobre lo que el comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Rupert Colville, ha pedido explicaciones a Bashar al Asad.

El documento fue presentado ayer como corolario de las aspiraciones de los grupos contrarios a Asad para poner fin al conflicto y garantizar la estabilidad futura del país.

La clave de bóveda del documento es la creación de un Gobierno de transición, al que Bashar al Asad debe entregar el poder con el fin de dar los pasos necesarios para la reconciliación nacional. Damasco ya ha mostrado su absoluto rechazo. Este poder provisional se comprometería a su vez a expulsar del país a los grupos de combatientes extranjeros.

Se trata de Naim Abas, jefe de las Brigadas Abdulá Azam y considerado el cerebro de los atentados con vehículos explosivos. En la operación fueron desactivados también dos coches bomba preparados para atentar en zonas del país de mayoría chií.