Revista de Prensa

El BDS está fracasando miserablemente

 

BDS.

En el Council on Foreign Relations, Elliott Abrams se vale de los nuevos destinos a Israel ofertados por muy distintas compañías aéreas para concluir que el movimiento israelófobo BDS (boicot, desinversiones y sanciones), que pretende convertir al Estado judío en un paria internacional, está fracasando estrepitosamente.

El movimiento BDS sigue siendo una amenaza, sobre todo en lugares alejados del mundo real, como los campus universitarios europeos y norteamericanos. Pero lo cierto es que parece que cada vez más gente en cada vez más lugares quiere visitar Israel,  y rechaza las denuncias y la propaganda de quienes instan al boicot. Están votando con los pies… y sus billetes de avión.

En Commentary, Michael Rubin advierte de que la victoria contra el Estado Islámico puede estar más lejos de lo que se presume. Y de que incluso la derrota del califato terrorista no eliminará la amenaza, pues el problema es de fondo… teológico.

No habrá rendición formal. Ni una eventual derrota del EI deslegitimará necesariamente su teología apocalípticas.

El problema teológico es éste: el dinfunto Turki al Binali, gran muftí del Estado Islámico, citaba un hadiz [enseñanza extracoránica], atribuido a Mahoma, en el que se dice que habrá doce califas auténticos y legítimos antes del fin del mundo. Él contaba a Bagdadi [actual califa del EI] como el octavo, dando a arribistas ambiciosos o megalómanos cobertura teológica para [proclamarse] el noveno, el décimo o el undécimo. Esto crea una situación siempre beneficiosa para quienes deseen emular al EI. El éxito es prueba de legitimidad teológica pero el fracaso no cuenta porque sus responsables pueden ser despreciados, a toro pasado, como impostores.

En Al Arabiya, el periodista saudí Abdulramán al Rashid pide a la ONU que juzgue los crímenes de guerra que se están cometiendo en el conflicto sirio desde hace ya seis años.

(…) no hay excusas para los investigadores. Hay suficientes crímenes documentados para condenar al régimen sirio. Otros [crímenes] los han cometido algunos grupos extremistas de la oposición, que merecen ser encausados de la misma manera.

Me resulta difícil concebir que quienes han perpetrado la guerra en Siria no vayan a ser hechos responsables (…)