Contextos

El ayatolá Jamenei advierte sobre la economía al presidente Ruhaní

Por Lawrence A. Franklin 

El ayatolá Alí Jamenei y Hasán Ruhaní
"El plan de Jamenei para la recuperación económica del país es muy distinto del del presidente, Hasán Ruhaní, y su Gabinete. Además, el Líder Supremo lanzó el guante: hará responsable al presidente en caso de que no se logren las prometidas mejoras económicas""La gestión económica de Ruhaní será vigilada muy de cerca por los radicales que buscan recuperar popularidad y la presidencia en las elecciones de 2018"

El Líder Supremo iraní, Alí Jamenei, aprovechó el mes pasado la fiesta del Año Nuevo persa (Nowruz) para anunciar su plan integral para la economía del país. En su alocución, pronunciada en su localidad natal, Mashad, esbozó diez principios de su economía de resistencia.

Tras ese discurso, queda claro que el plan de Jamenei para la recuperación económica del país es muy distinto del del presidente, Hasán Ruhaní, y su Gabinete. Además, el Líder Supremo lanzó el guante: hará responsable al presidente en caso de que no se logren las prometidas mejoras económicas. Estaba implícita la amenaza de que si Ruhaní no adopta el enfoque de la economía de resistencia, ello afectará negativamente a sus aspiraciones de cara a un segundo mandato.

El discurso de Jamenei llevaba por título “El año de la economía de resistencia: acción y aplicación”. Es una clara señal que indica a la Administración Ruhaní el camino que debe seguir el presidente en la gestión económica.

Jamenei enumeró las siguientes diez medidas fundamentales destinadas a recuperar la economía iraní:

La advertencia de Jamenei de conservar los ingresos en divisas que entran en el país como consecuencia del levantamiento de las sanciones es probablemente una crítica a las prisas de Ruhaní por visitar países de Europa Occidental donde cerró acuerdos muy caros. Por ejemplo, firmó los contratos de compra de 118 aviones de pasajeros Airbus y de 20 aeronaves comerciales turbopropulsadas de la compañía aeronáutica francoitaliana ATR.

Los miembros de la línea dura del Parlamento iraní (el Majles) no tardaron en aprovechar el discurso de Jamenei para criticar a Ruhaní y al ministro de Exteriores Javad Zarif por hacer hincapié en la mejora de relaciones con Occidente durante los dos primeros años de mandato presidencial. El parlamentario Golam Reza Mesbah declaró:

En los dos años transcurridos desde que entró en vigor la política económica de resistencia, la Administración no se ha ocupado de esta cuestión (…) En vez de centrarse en las relaciones internacionales y en abrir la economía por ese camino, deberían realizarse especiales esfuerzos en el ámbito de la producción doméstica y del empleo de las capacidades, recursos naturales, agricultura, industria, minería y turismo nacionales.

El periodista iraní Abdulá Abdulahí comentó que está claro que el ayatolá Jamenei quiere que Ruhani vuelva a centrarse en su idea de la economía de resistencia autárquica. Un destacado miembro conservador del Comité de Planificación y Presupuestos del Majles advertía que los programas económicos del Gobierno no deberían tener como consecuencia una mayor dependencia de “potencias exteriores”.

El profesor Hoyatolá Abdolmalehi, de la Universidad Imán Sadeq, vinculada a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Iraní, subrayaba la gravedad de estas críticas a la presidencia de Ruhaní afirmando que “tras la incapacidad de los economistas liberales para poner en práctica el programa de ‘economía de resistencia’ del líder hay una tendencia a adoptar rasgos laicos y antirreligiosos”.

La gestión económica de Ruhaní será vigilada muy de cerca por los radicales que buscan recuperar popularidad y la presidencia en las elecciones de 2018.

© Versión original (en inglés): Gatestone Institute 
© Versión en español: Revista El Medio