Revista de Prensa

El agua como arma de guerra

 

Presa de Mosul.

El Estado Islámico otorga un fundamental valor estratégico al control de los recursos hídricos de Oriente Medio. El mundo árabe tiene menos del 7% de las reservas mundiales de agua y las lluvias en la zona representan tan sólo el 2% de la media global del planeta, lo que convierte el problema del agua en un asunto crucial que puede tener profundas implicaciones políticas e incluso bélicas en toda la región.

Los combatientes del Estado Islámico controlan la mayoría de los tramos superiores de los ríos Tigris y Éufrates, que discurren desde Turquía en el norte hasta el Golfo Pérsico en el sur. Todos el mundo en Irak y en amplias zonas de Siria recurren a esos ríos para la alimentación, el agua y la actividad industrial. Abu Zeid (director del Consejo Árabe del Agua) predice que los intentos del EI por controlar los recursos hídricos árabes podían acarrear una crisis de agua que podría eclipsar el actual conflicto petrolífero, puesto que el agua sí es un asunto de vida o muerte.

Los rumores sobre el mal estado de salud del líder del EI siguen sin confirmarse. Algunas fuentes afirman que el califa estaría gravemente herido a consecuencia de un ataque aéreo de la aviación norteamericana en Irak el pasado mes de marzo, pero el Pentágono no tiene constancia de ello.

La sucesión de Bagdadi al frente del Estado Islámico es un asunto de importancia estratégica en la lucha contra el terrorismo islamista. Por esta razón, la cadena norteamericana CNN ha trazado el perfil de los cuatro principales candidatos a sucederle. Se trata de su lugarteniente, Abu Alá al Afri; el portavoz del grupo, Abu Mohamed al Adnani; el director del consejo de seguridad, Abu Alí al Anbari, y el responsable de las operaciones en Siria, el tunecino Tariq al Harzi. Sobre el primero de ellos, el más firme candidato, la CNN dice: 

Una teoría sobre la razón por la que no fue elegido para el cargo principal del grupo es que, al contrario que Abubaker al Bagdadi, no procede de una familia que pueda reclamar una descendencia directa del profeta Mahoma. Algunos analistas creen que hay signos de que Al Afri podría estar maniobrando para reclamar el primer puesto.

(…)

De acuerdo con un analista en contacto con fuentes yihadistas en Siria e Irak, Al Afri está intentando reescribir su historia familiar para demostrar su linaje con el profeta Mahoma.

El pasado mes de febrero tres adolescentes británicas (Amira Abase, Shamina Begun y Kadiza Siltana) tomaron un avión en Londres con destino Estambul. Su objetivo era viajar a los predios del Estado Islámico para convertirse en esposas de terroristas, con los que habían contactado a través de una reclutadora.

Pues bien, las tres jóvenes podrían haberse fugado, según una información recogida por The Telegraph. A falta de confirmar la identidad de las adolescentes, el grupo terrorista ha iniciado una operación de busca y captura en la zona de Mosul, donde podrían estar escondidas.

La información sobre la fuga de tres jóvenes que recoge ‘The Telegraph’ procede de la página de Facebook de un bloguero anónimo apodado Mosul Eye, que asegura que las adolescentes tienen unos 16 años y que el ISIS ha emprendido una “meticulosa búsqueda” en Mosul. El pasado 2 de mayo, este bloguero escribió en su Facebook: “Se ha informado de la desaparición de tres chicas (extranjeras, británicas) casadas con militantes del ISIS, y el ISIS ha comunicado a todos sus puestos de control que las busquen. Se cree que estas jóvenes han escapado”.

Más tarde, el bloguero añadió: “La última información que tengo de ellas es que aún no las han encontrado, pero siguen en Mosul, y el ISIS las busca desesperadamente, todavía no las ha capturado. Son británicas (…) y son muy jóvenes (alrededor de 16 años)”. Su último comentario sobre el asunto, de hace unas 14 horas, señala que no puede confirmar que las fugadas sean “las jóvenes británicas”.

El premier israelí consiguió in extremis un acuerdo para poder conformar un nuevo Gobierno, el cuarto que presidirá.

Se trata de una coalición de cinco partidos y estará conformado por 22 ministros, 13 de los cuales pertenecen al Likud, el partido de Netanyahu y de Tzipi Hotovely. 

La viceministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Hotovely (Likud), merece especial mención en la lista de ministros, porque será, de facto, responsable de Exteriores hasta que Netanyahu entregue el puesto de jefe de la diplomacia a un nuevo socio de la coalición.

Netanyahu está actuando técnicamente como ministro de Exteriores, pero es Hotovely la que dirigirá al personal que trabaja en el día a día del ministerio y adoptará cualquier decisión importante que afecte al cuerpo diplomático de Israel.