Contextos

Egipto bloquea Gaza. ¿Dónde están las flotillas?

Por Jaled Abu Toameh 

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"Por fin Hamás ha admitido que son los egipcios y no Israel quienes han convertido la Franja de Gaza en una 'gran prisión'""A los activistas les preocupa más desarrollar la agenda antiisraelí que el sufrimiento de los palestinos. Han dedicado muchas energías y esfuerzos a atacar a Israel y rara vez han ofrecido algo bueno a los palestinos""Mientras que las autoridades egipcias están endureciendo el bloqueo sobre el territorio, decenas de camiones cargados con mercancías y materiales de construcción siguen teniendo acceso desde Israel a través del paso de Erez""A los egipcios, como la mayoría de los árabes, no les preocupan los palestinos. Lo que quieren es que sigan siendo un problema para Israel y que continúen dependiendo de la ayuda de Occidente"

Por fin Hamás ha admitido que son los egipcios y no Israel quienes han convertido la Franja de Gaza en una “gran prisión”.

Ghazi Hamad, un alto funcionario del Ministerio de Exteriores de Hamás, dijo esta semana que la Franja se había convertido en una “gran prisión como consecuencia del cierre continuado del paso fronterizo de Rafah que mantienen las autoridades egipcias desde el 30 de junio”. Hamad informó de que el número palestinos que atraviesan diariamente Rafah ha caído desde entonces desde los 1.200 a los 200.

Sin embargo, ésta es una historia difícil de encontrar en las páginas de los principales medios de comunicación occidentales, ya que no implica en modo alguno a Israel.

Para empeorar las cosas, las autoridades egipcias anunciaron que el paso de Rafah estaría completamente cerrado durante los cuatro días de la fiesta musulmana de Eid al Fitr, que comenzó el pasado día 8.

Hasta hace poco se acusaba sólo a Israel de haber convertido Gaza en una gran prisión, y esto llamaba la atención de los principales medios de comunicación y las más importantes organizaciones en defensa de los derechos humanos. Pero ahora que se acusa a Egipto, la mayor parte de los periodistas, de las organizaciones de derechos humanos y de los grupos propalestinos –en especial los vinculados a las universidades americanas, canadienses y australianas– han decidido mirar hacia otro lado.

Los habitantes de la Franja se preguntan estos días dónde están todas las misiones solidarias que solían visitarlos para mostrar su apoyo a Hamás y a la población palestina y dónde están toda la prensa, los defensores de los derechos humanos y los activistas. En julio sólo dos delegaciones extranjeras visitaron la Franja. Frente a esto, entre enero y junio la visitaron unas 180.

Los activistas propalestinos dicen que no pueden entrar en Gaza por las estrictas medidas de seguridad y las restricciones de viaje impuestas por las autoridades egipcias. Pero ¿por qué no intentan organizar otra flotilla con ayuda humanitaria para romper el bloqueo egipcio? ¿Por qué no van al lado egipcio del paso fronterizo de Rafah a manifestar su solidaridad con los habitantes de la “gran prisión”?

La respuesta es obvia. En primer lugar, porque el objetivo principal de los activistas es condenar a Israel y responsabilizarlo en exclusiva de las miserias de los palestinos. A los activistas les preocupa más desarrollar la agenda antiisraelí que el sufrimiento de los palestinos. Han dedicado muchas energías y esfuerzos a atacar a Israel y rara vez han ofrecido algo bueno a los palestinos.

En segundo lugar, los activistas propalestinos saben que sería absurdo perder el tiempo con el Ejército y las fuerzas de seguridad egipcias. La última vez que unos extranjeros trataron de llevar a cabo una protesta pacífica en el lado egipcio del paso de Rafah, las autoridades no dudaron en atacarlos y deportar a muchos de ellos.

Del mismo modo, existe un problema claro con el modo en que la prensa internacional trata la actual crisis en la Franja. Mientras que las autoridades egipcias están endureciendo el bloqueo sobre el territorio, decenas de camiones cargados con mercancías y materiales de construcción siguen teniendo acceso desde Israel a través del paso de Erez. Así, la semana pasada los residentes en la Franja recibieron la mercancía y las 86 toneladas de gas para cocinar que transportaban los 500 camiones que cruzaron el paso de Erez. En la última semana de julio, 1.378 camiones cargados con 37.306 toneladas de mercancías entraron en Gaza desde Israel, y un total de 2.203 personas cruzaron a través del paso de Erez. Desde comienzos de año, casi 34.000 camiones con más de 950.000 toneladas de mercancía han accedido a Gaza desde Israel.

A los egipcios, como la mayoría de los árabes, no les preocupan los palestinos. Lo que quieren es que sigan siendo un problema para Israel y que continúen dependiendo de la ayuda de Occidente.

A los árabes no les importa que los residentes en la Franja de Gaza se mueran de hambre, siempre y cuando se culpe a Israel.

Así las cosas, ¿por qué se habrían de preocupar los países árabes, si la comunidad internacional y los medios de comunicación continúan adoptando la estrategia del avestruz ante la responsabilidad de Egipto, que está agravando la crisis humanitaria y económica que se vive en la Franja de Gaza?

Gatestone Institute