Revista de Prensa

EEUU podría intervenir en Irak

 

Portaaviones USS George Washington.
"Los terroristas suníes del EIIL atacaron la pasada madrugada la mayor refinería de Irak, uno de los motores económicos que quedan en el país, después de tenerla sitiada durante varios días"

Esa es una de las posibilidades que valora la Casa Blanca, según explicó el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en una entrevista concedida a Yahoo News. Kerry añadió que los cauces de comunicación con Teherán siguen abiertos en orden a coordinar los esfuerzos diplomáticos de ambos países para colaborar con el gobierno iraquí, pero en ningún caso se discutirán con el régimen iraní los términos de una eventual actuación militar.

Se trata de la factoría de Baiji, la más grande de Irak, que esta pasada madrugada ha sido objeto de un intenso fuego de mortero por parte de los yihadistas. A pesar de los esfuerzos de las autoridades iraquíes y los colaboradores estadounidenses desplazados a la zona por mantener a salvo de los terroristas uno de los principales motores de la economía nacional, los terroristas del Estado Islámico de Irak y el Levante han mantenido sitiada la instalación durante varios días obligando el pasado martes a la evacuación de todos los trabajadores extranjeros.

Las fuerzas de seguridad iraníes han frenado el avance del EIIL en Baquba, ciudad cercana a la capital. En los combates han muerto 9 terroristas y 2 policías y otras 6 personas han resultado heridas según fuentes militares. La intención expresa de los yihadistas suníes es tomar Bagdad y los santuarios chiíes de Kerbala y Nayaf.

El primer ministro iraquí, de confesión chií, apareció ayer en televisión junto con personalidades del sunismo, la otra rama mayoritaria del Islam, para aunar al país contra la ofensiva del yihadismo que ha sumido a Irak en una grave crisis.

Maliki acusó a Arabia Saudí de ser “responsable de lo que estos grupos reciben en términos de apoyo financiero y moral”, en referencia a los terroristas yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante. Sobre estas palabras de Maliki, algunos analistas saudíes le acusan de querer exportar su crisis y sus problemas con los terroristas al resto del mundo. Por su parte el Gobierno de Riad rechaza tener ningún contacto con los grupos yihadistas e insiste en la necesidad de “salvaguardar la soberanía, la unidad y la integridad territorial”.

La legación, cerrada desde 2011 tras un masivo asalto estudiantil, podría reabrirse en los próximos meses, tan pronto como el Gobierno de Londres obtenga garantías de seguridad para el personal que allí envíe. Precisamente esa decisión coincide con la determinación de asistir a Irak, país vecino, en su conflicto con los terroristas yihadistas. La sede de Teherán podría servir de base y apoyo a aquellos diplomáticos que los británicos envíen para solucionar el conflicto.