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Ecuador e Israel, a la gresca por Fidel Castro

 

El pasado 29 de noviembre, el representante permanente de Ecuador ante Naciones Unidas, Horacio Sevilla, abogó por la creación de un Estado palestino y en su alegato recurrió a unas palabras del recientemente fallecido dictador cubano Fidel Castro para equiparar la barbarie nazi con el sufrimiento del pueblo palestino, lo que ha motivado que la embajada del Estado judío en el país hispanoamericano haya emitido la siguiente declaración:

La Embajada de Israel en Quito expresa su rechazo ante las declaraciones realizadas por el Embajador Horacio Sevilla, Representante Permanente del Ecuador en las Naciones Unidas, en la Sesión Solemne de la Asamblea General de la ONU que tuvo lugar el 29 de noviembre del 2016, en la que citó las palabras pronunciadas por Fidel Castro en la ONU en 1979, quien comparó las atrocidades del nazismo con el conflicto palestino israelí.

Dichas comparaciones distorsionan la historia y banalizan el genocidio en el que fueron asesinados más de seis millones de judíos en forma sistemática, junto a otras minorías consideradas racialmente inferiores como los gitanos, los homosexuales, los discapacitados y los opositores políticos.

Las negociaciones de paz directas entre palestinos e israelíes son las que permitirán un acuerdo viable entre las partes y un futuro de paz para ambos pueblos. Llamamos a todos los países amigos de Israel y de los palestinos a exhortar a la Autoridad Palestina a que regrese a la mesa de negociaciones para dar solución al conflicto.

El Embajador de Israel, Sr. Edwin Yabo, ha hecho llegar este reclamo formal al gobierno ecuatoriano a través de una nota verbal a la cancillería ecuatoriana en la tarde del viernes 2 de diciembre del 2016.

La Embajada de Israel se permite recordar que el mismo Fidel Castro se retractó y en una entrevista brindada al periódico estadounidense The Atlantic en el 2010 afirmó lo siguiente: “Yo pienso que nadie ha sido más calumniado que los judíos (…) Fueron expulsados de su tierra, perseguidos y maltratados en todo el mundo (…) Uno podría asumir que podrían haber desaparecido; pienso que su cultura y religión los mantuvo unidos como nación”. Y continuó: “Los judíos tuvieron una existencia que es mucho más dura que la nuestra. No hay nada que se compare al Holocausto”.