Revista de Prensa

Corea del Norte, gran referente para Irán

 

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Amir Taheri, exdirector del diario iraní Kayhan, escribe esta columna harto interesante y sorprendente, pues traza unas comparaciones totalmente inusuales y da cuenta de una serie de concepciones de los ayatolás desconocidas en Occidente.

Según la narrativa inicial de la ideología jomeinista, el “Estado perfecto” al que los musulmanes deberían aspirar es el breve periodo de tiempo en el que Alí ben Abi Taleb ejerció el califato (…) No obstante, parece que ahora los jomeinistas fanáticos han encontrado otro ‘modelo ideal’ fuera del Islam.

Se trata de la República Popular Democrática de Corea, más conocida como Corea del Norte, a la que los jomeinistas presentan como el referente de la heroica resistencia contra el “Gran Satán” americano. El diario ‘Kayhan’, del que se dice refleja los puntos de vista del ayatolá Alí Jamenei, ‘Guía Supremo’, ha publicado recientemente editoriales en los que se celebra el “bravo desafío (…)” de Corea del Norte (…) con su lanzamiento de misiles de largo alcance ante las “cobardes amenazas” de EEUU. En uno de esos editoriales, el periódico invita a todos aquellos [iraníes] que han urgido al diálogo con EEUU a aprender del “éxito” de Corea del Norte a la hora de “humillar al Gran Satán”.

(…) Según aquellos que acompañaron a Jamenei en la visita [que hizo al país asiático en 1988], el futuro ‘Guía Supremo’ vio en Corea del Norte el “Estado ideal”, al que lo único que le faltaba era la fe religiosa.

Es lo que sostiene Daniel Bedein, director del Center for Near East Policy Research. Bedein considera que los muy importantes vínculos económicos entre Turquía y el Gobierno Regional del Kurdistán (GRK) iraquí van a resultar decisivos en la posición de Ankara ante el referéndum del próximo día 25 en el territorio controlado por el GRK.

Recientemente, el ministro turco de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, estuvo en Erbil, capital del Kurdistán iraquí, donde dio voz a las preocupaciones de Turquía por el referéndum sobre la independencia [de dicho territorio], programado para el 25 de septiembre. Sin embargo, (…) resaltó que, aunque defiende la unidad de Irak y quiere que los kurdos lleguen a un acuerdo con el Gobierno central de Bagdad, Turquía no cierra las puertas a hacer negocios con el Kurdistán iraquí tras el referéndum.

(…)

Turquía tiene unas relaciones comerciales con el Kurdistán iraquí de 8.000 millones de dólares. El Kurdistán iraquí sirve de ruta comercial entre Irak y Turquía. El Kurdistán iraquí exporta su petróleo por Turquía, y numerosas compañías turcas operan [en su territorio]. Parece que estas realidades económicas han influido [en la posición turca]. Dados los fuertes lazos económicos entre [ambos], los turcos no bloquearán [la emergencia de] un Kurdistán independiente si no amenaza su seguridad nacional.

Max Boot afirma que EEUU no va a abandonar el país asiático, pero que tampoco va a adoptar una estrategia victoriosa porque el precio sería demasiado elevado.

La Administración Trump ha llegado a la conclusión de que puede vivir con una situación que incluso los generales norteamericanos describen como un “callejón sin salida”, porque el coste de la victoria –el envío de cientos de miles de soldados– es demasiado elevado para EEUU y puede que en todo caso sea imposible de alcanzar, dado que el Talibán sigue recibiendo apoyo exterior, no sólo de Pakistán sino de Rusia e Irán. En resumidas cuentas: una guerra que empezó hace 16 años va a continuar indefinidamente, sin que se vislumbre la victoria en el horizonte, porque desde Washington simplemente no se ve una alternativa viable.