Revista de Prensa

Contra el cambio de fronteras en Irak... y el resto de Oriente Medio

 

Mapa de Oriente Medio

Tomando por referencia la crucial –no sólo para Irak– batalla de Mosul, el veterano analista Amir Taheri advierte aquí contra el expansionismo turco e iraní, que puede hacer saltar por los aires la región.

La campaña para recuperar Mosul es un intento de restaurar la integridad territorial de Irak y fortalecer su soberanía nacional. Por tanto, cualquier indicio de que pudiera llevar a una remodelación de Irak está en directa contradicción con sus objetivos declarados.

Lo que debería hacer Mosul es acercar a los iraquíes, un pueblo unido en toda su diversidad, luchando por una causa común. Mosul no son los chiíes triunfando sobre los suníes o los árabes reafirmando su ascendencia sobre los kurdos. Ni debe ser una excusa para que las potencias extranjeras, especialmente Turquía e Irán, ejerzan su peso y reivindiquen su liderazgo regional. Mosul sólo tendría sentido si se trata de que Irak vuelva a ser una nación independiente y un actor regional clave.

No hay duda de que Oriente Medio en su conjunto está experimentando una profunda crisis desde la caída del Imperio Otomano, tras la I Guerra Mundial. Configurar una estabilidad duradera no será fácil, especialmente por la reactivación de las viejas divisiones sectarias (…) Sin embargo, la base de cualquier empresa para restaurar la estabilidad debe ser la preservación del marco en el que se han conformado durante casi un siglo los Estados post-otomanos. Un enfoque revisionista, de reformulación de las fronteras, solo añadiría un mayor elemento de inestabilidad a un sistema ya de por sí inestable.

David M. Weinberg, del Begin-Sadat Center for Strategic Studies, compara la situación política de EEUU con la de Israel y concluye que la democracia israelí tiene más elementos positivos que la estadounidense, también y muy especialmente en las relaciones con los principales agentes de Oriente Medio.

¿Quién tiene ahora mismo más aliados en el mundo árabe, Israel o EEUU? Egipto, Jordania, Arabia Saudí y otros Estados del Golfo hoy en día confían tácitamente en la perspicacia y la asistencia en materia de seguridad de Netanyahu más de lo que cuentan con Obama. Sólo los mulás de Irán tienen mejores relaciones con la Casa Blanca que con el primer ministro israelí; y el acuerdo nuclear de Obama y Ruhaní tampoco es un episodio brillante, precisamente.

Esta lista de enemigos y debilidades de América y su comparación con la relativa resistencia de Israel no es para presumir. Yo refiero con pesar la manera en que América ha tirado por la borda sus sólidos anclajes políticos con un presidente atípico y la sordidez de una alucinante campaña electoral.

Así titula el analista de origen libanés Hicham Melhem esta columna de opinión, en la que afirma que Vladímir Putin está detrás de las revelaciones de Wikileaks que tanto han dañado a la candidata demócrata Hillary Clinton. Melhem acusa también a Donald Trump de ser el tonto útil en el juego de desestabilización emprendido por Putin contra EEUU.

El presidente Putin comparte la aversión de Assange por Hillary Clinton. Putin todavía guarda rencor a Clinton desde que ésta condenó públicamente las elecciones parlamentarias rusas de 2011. Putin se resintió de lo que consideró una intromisión de Clinton en los asuntos internos rusos al apoyar las protestas populares contra el fraude y la corrupción. Ella recordó en sus memorias que Putin la atacó por primera vez cuando la conoció tras las elecciones. Esta breve historia nos dice que Putin y Assange tienen un enemigo común en Hillary Clinton y que deberíamos mirar las recientes publicaciones de emails hackeados con el prisma de la colaboración de ambos en su común hostilidad al sistema estadounidense.

(…)

Putin ha explotado de manera efectiva la timidez de la Administración Obama en el mundo (la Casa Blanca sigue aún vacilando en imponer un precio a Rusia por sus ciberataques en América), está desafiando a EEUU y Europa e imponiendo hechos consumados, políticos y militares, desde Ucrania a Siria. Putin ha demostrado su voluntad de usar el poder clásico  junto con la guerra digital asimétrica. No tiene nada más que animadversión a EEUU y ha encontrado en Donald Trump su ‘tonto útil’. Uno esperaría que el próximo 8 de noviembre esos millones de votantes americanos, aun plenamente conscientes de los numerosos defectos y máculas de Hillary Clinton, miren sin embargo con severidad a Trump, la calamidad que representa y elijan sabiamente.