Revista de Prensa

Con Trump, Israel estará más seguro

 

usa israel

Jason D. Greenblatt, vicepresidente de la Trump Organization, trata de contrarrestar la opinión de que el candidato republicano pondrá en peligro las relaciones entre EEUU y el Estado judío si llega a la Casa Blanca. Greenblatt destaca su capacidad de negociación a través de una actitud firme, que exige lealtad por ambas partes y rechaza los gestos unilaterales.

A diferencia de la secretaria Clinton, Donald Trump es un probado amigo de Israel desde hace décadas cuya visión de las relaciones bilaterales permanece constante, al margen del momento político. Además, la promesa del señor Trump de estar junto a nuestros aliados en Oriente Medio contrasta fuertemente con las posiciones de la secretaria Clinton, cuyas decisiones en la Secretaría de Estado desestabilizaron la región y han desatado una oleada sangrienta que continúa hasta hoy. Como el más férreo aliado de América en la región más peligrosa del mundo, Israel representa para los intereses de seguridad de América tanto como América para Israel. Si tiene la suerte de ser elegido, Donald Trump renovará el lazo histórico entre nuestros dos países y llevará al Despacho Oval el reconocimiento de que Israel es el mejor amigo de América, una fuerza para la justicia y la paz, y la única verdadera democracia en Oriente Medio.

John Hannah, de la Foundation for Defense of Democracies, se refiere a los rumores sobre una última tentativa del presidente norteamericano de avanzar en el proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Hannah sugiere prestar atención a las relaciones, cada vez más estrechas, de Israel con las potencias árabes de la región.

Sean cuales sean las causas del fracaso de Obama para sacar partido del importante giro en las relaciones de Israel con los Estados árabes, ciertamente representan una oportunidad perdida que la próxima Administración debería asumir. Irónicamente, además de los significativos beneficios en materia de seguridad que podrían surgir de tal cooperación, está también al menos la posibilidad de que pueda tener una recompensa en el asunto palestino. Bajo el paraguas estratégico del reforzamiento de los lazos entre Israel y los Estados árabes más poderosos, palestinos e israelíes podrían obtener grandes incentivos y ganar confianza en su capacidad de asumir riesgos necesarios para la paz. Imagine por un momento las implicaciones de que una delegación árabe, liderada por los ministros de Exteriores de Egipto, Jordania, Marruecos, Arabia Saudí y Emiratos, llegaran a Israel en una misión conjunta para dirigirse directamente al pueblo israelí a propósito de su iniciativa árabe de paz, durante tanto tiempo en estado de letargo. ¿Improbable? Puede. ¿Imposible? Ya no, especialmente con un apoyo robusto estadounidense. Después de décadas de estancamiento, fracaso y pérdida de esperanza, esa clase de giro estratégico en el horizonte regional sería justo lo que se necesita para acabar con el irrompible inmovilismo palestino. Esto es (…) lo que EEUU debería estar intentando.

Mshari al Zaydi, del canal de noticias Al Arabiya, identifica a los grupos egipcios que, a su juicio, lideran los intentos de boicot a las relaciones entre ambos países.

Muchas personas y partidos quieren sabotear las relaciones egipcio-saudíes. Los más destacados entre ellos son los Hermanos Musulmanes y la izquierda egipcia. Eso incluye a los naseristas y los llamados grupos por los derechos civiles. Todos ellos pueden ser clasificados bajo la denominación de activistas del 25 de Enero [fecha de inicio de las revueltas que acabaron con la dictadura de Hosni Mubarak].

La Hermandad y su maquinaria de propaganda cree que la alianza de Riad con El Cairo debilita sus esfuerzos por derrocar al Gobierno legítimo del presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, especialmente por la significación moral de Arabia Saudí y su capacidad política, económica y mediática. En cuanto a los izquierdistas y naseristas, de acuerdo con las tradiciones de su cultura política, siempre están contra Arabia Saudí.