Contextos

Caza al cristiano: la excepción israelí

Por Eli Cohen 

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"La comisión internacional estadounidense sobre libertad religiosa afirma que el éxodo cristiano del Gran Oriente Medio no tiene precedentes, y que no hace sino agravarse. De hecho, alerta de que podemos llegar a ver la desaparición del cristianismo en países como Irak, Afganistán o Egipto"

La persecución de los cristianos en Oriente Medio y en todo el mundo islámico se ha endurecido en los últimos años, sobre todo desde el 11 de Septiembre y en los lugares donde el islamismo político ha ganado fuerza.

La comisión internacional estadounidense sobre libertad religiosa afirma que el éxodo cristiano del Gran Oriente Medio no tiene precedentes, y que no hace sino agravarse. De hecho, alerta de que podemos llegar a ver la desaparición del cristianismo en países como Irak, Afganistán o Egipto.

Aquí van sólo unos cuantos datos, para que nos hagamos una idea de la gravedad de la situación:

Desde 2003 han huido de Irak medio millón de cristianos y más de mil han sido asesinados, según el Barnabas Fund. Asimismo, se han quemado más de 70 iglesias.

En Egipto, en julio del pasado año emigraron las cien familias cristianas de la ciudad de Dahshur, después de que sus casas fueran quemadas y sometidas a pillaje.

En el Líbano, la antaño poderosa comunidad cristiana está viviendo momentos muy difíciles. Hace 30 años los cristianos eran mayoritarios; hoy son el 34% de la población, según estima Christian Freedom International. Uno de los principales culpables es el grupo terrorista chií Hezbolá, dueño y señor de buena parte del país.

En Irán, la conversión al cristianismo es un crimen: todos recordamos los casos de los pastores Said Abedini y Yusef Nadarjani.

En Sudán, la milicia musulmana Yanyauid podría haber asesinado a un millón y medio de cristianos y animistas desde 1984, de acuerdo con un informe de Religious Tolerance.

En los territorios palestinos la situación también es desesperanzadora. Ya en 2006 el profesor Justus Reid Weiner, de la Universidad de California, publicó un libro, titulado Los derechos humanos de los cristianos en la sociedad palestina, en el que destacaba que la población cristiana había descendido hasta el 1,7 % en los territorios palestinos. Según Weiner, decenas de miles de cristianos han abandonado sus santos lugares y sus propiedades ancestrales para emigrar, mientras que los que permanecen viven sometidos a una gran tensión.

Daniel Schwammenthal, columnista de The Wall Street Journal, publicó en 2009 un artículo sobre la persecución de los cristianos en Palestina. Schwammenthal se centró sobre todo en Belén, que en 60 años ha pasado de un 80 a un 20% de población cristiana; debido, apunta Schwammenthal, a los altos índices de natalidad entre los musulmanes y a la intolerancia de éstos contra los cristianos.

No obstante, existe un lugar en Oriente Medio donde los cristianos prosperan y no están amenazados. Israel. Desde el nacimiento del Estado, en 1948, todas las comunidades cristianas –ortodoxas, católicas, protestantes– han visto reconocidos legalmente sus derechos, y gestionan sus propios lugares de culto, empezando por el Santo Sepulcro. Así reza la Declaración de Independencia del Estado judío:

El Estado de Israel (…) asegurará la total igualdad de derechos sociales y políticos a todos sus habitantes, sin consideración de religión, raza o sexo; garantizará la libertad de religión, conciencia, lengua, educación y cultura, protegerá los lugares sagrados de todas las religiones y será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

En Israel, los cristianos no sólo prosperan y son protegidos, también crecen. Según elúltimo informe de la Oficina Central de Estadísticas, la población cristiana ha crecido un 1,3% en 2012.

Israel también es refugio. Actualmente acoge entre 45.000 y 60.000 refugiados sudaneses y eritreos, según cifras del Gobierno israelí. Simón Deng, que fue un niño esclavo y ahora es un símbolo en la lucha por los derechos humanos en Sudán, ha apoyado ardientemente a Israel en los foros internacionales por haber dado cobijo a miles de refugiados. Cuando finalmente nació Sudán del Sur, sus habitantes lucieron banderas de Israel en las calles, y uno de los creadores del ejército de Sudán del Sur, Elia Dimo, declaró eufórico: “¡Amamos al pueblo de Israel!”. En este orden de admiración y simpatía, el presidente del nuevo país, Salva Kiir, eligió como destino de su primer internacional Israel, donde agradeció a Simón Peres el apoyo prestado y declaró que ambas naciones “comparten valores y batallas”.

Ante la creciente persecución de los cristianos, Israel emerge como un ámbito de tolerancia, respeto y libertad. Israel es, una vez más, una excepción en Oriente Medio.