Revista de Prensa

Asad mide sus fuerzas

 

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Eyal Zisser, de la Universidad de Tel Aviv, sostiene que el dictador sirio está ganando confianza a medida que el final del conflicto en su país parece aproximarse y que pretende valerse de Israel para cimentar su posición: al lanzar ataques contra aviones israelíes que sobrevuelen territorio sirio –o libanés–, el criminal que detenta el poder en Damasco busca trazar una suerte de líneas rojas.

(…) la guerra civil siria está próxima a su conclusión. El presidente sirio, Bashar Asad, (…) ha sobrevivido y probablemente emerja victorioso. (…)

Asad está determinado a recuperar el control sobre toda Siria. Se trata de un objetivo ambicioso, pero ya se las ha apañado para recuperar tres cuartas partes del territorio (…)

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Asad ha elegido este momento para ajustar cuentas con Israel y, sobre todo, para tratar de fijar unas líneas rojas sobre qué es permisible y qué no después de que la fuerza aérea israelí haya hecho lo que ha querido en los cielos sirios en los últimos años. El razonamiento de Asad es claro. Incluso si Israel destruye varias de sus baterías antiaéreas –decenas de las cuales han sido destruidas por los rebeldes en el transcurso de la guerra–, el derribo de un solo avión israelí surtirá el efecto deseado. Representará para Asad un importante logro en el ámbito de las relaciones públicas (…) y quizá trace una línea roja (…) para el futuro.

Asad no está buscando ir a la guerra contra Israel, pero está dispuesto a pagar un precio por conseguir su objetivo.

El periodista saudí Abdulramán al Rashid escribe sobre el vuelco que ha dado la política estadounidense hacia Irán con la negativa de Trump a certificar que la República Islámica está cumpliendo con lo estipulado en el acuerdo sobre su programa nuclear y las implicaciones que podría tener para la estabilidad regional.

(…) el presidente Trump tiene ante sí dos opciones: corregir los errores del acuerdo o cancelarlo. (…) La rueda de la presión [a Irán] vuelve a girar, y el régimen de Teherán será responsable de las crisis políticas y económicas que sufra (…) si se niega a cambiar de conducta y a suspender sus actividades militares y militantes en la región.

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Para presionar a Irán, Washington dice que reanudará su apoyo a la oposición iraní que trabaja para derrocar al régimen [de los ayatolás]. La Administración Obama dejó de hacerlo y suspendió el apoyo a las actividades académicas, políticas y mediáticas dirigidas contra Teherán para complacer al Gobierno de Ruhaní.

Ahora que la confrontación está de vuelta, Teherán afronta una nueva fórmula: poner fin a las guerras o ser nuevamente sancionada. Todo esto irá acompañado de la conformación de un nuevo bloque cuyo objetivo será presionar a Irán y garantizar la aplicación de las sanciones.

El analista turco Murat Yetkin afirma que la apuesta de los kurdos iraquíes por la independencia tiene ya muy corto recorrido, pues Washington ha dejado claro que no está por la labor de la partición de Irak.

¿Cuántas veces se han alzado los kurdos por su independencia, pensando que el Reino Unido, Francia o, especialmente, EEUU los apoyarían? ¿Cuántas veces han dejado de aprender la lección de que inevitablemente serán abandonados?

La reconquista de Kirkuk por el Ejército iraquí el pasado día 16 es consecuencia directa de la apuesta del presidente del Gobierno Regional del Kurdistán (GRK), Masud Barzani, por obtener la independencia de Irak por medio de un referéndum unilateral [celebrado el pasado] 25 de septiembre.

Luego de que el presidente de EEUU, Donald Trump, dijera ese mismo día que Washington “no tomará partido” entre el Gobierno central iraquí, encabezado por el primer ministro Haidar al Abadi, y las fuerzas kurdas iraquíes, eso fue lo que sucedió. Su declaración [llevaba implícito el mensaje de que] Barzani ha ido demasiado lejos, y de que mantener la integridad de Irak es para EEUU estratégicamente más importante que enfrascarse en otra aventura de ‘nation building’, tras la experiencia afgana.

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(…) tras la declaración de Trump, el nuevo sueño de un Kurdistán independiente en Irak está próximo a su fin.