Revista de Prensa

Asad cuenta con los palestinos para asaltar Yarmuk

 

Bashar-Al-Assad
"El régimen iraní está fabricando una flota de aviones no tripulados, capaces de actuar como kamikazes contra objetivos enemigos, que serán entregados a los grupos terroristas Hamás y Hezbolá, aliados de Teherán en Oriente Medio"

Con este apoyo, Bashar al Asad contará con aliados para tratar de expulsar a los terroristas del Estado Islámico, que mantienen asediado el campo de refugiados situado a las afueras de Damasco en el que viven unos 18.000 palestinos.

La unión de estos grupos con las fuerzas del régimen sirio ha alertado a la ONU, cuyo responsable en la zona ya ha advertido que este asalto será “un crimen todavía más indignante del que sus tendrán que responder”.

La organización humanitaria quiere tener acceso a las instalaciones donde viven 18.000 palestinos exiliados, que en estos momentos están controladas por los terroristas del Estado Islámico. El campo de Yarmuk está situado a las afueras de Damasco y la Cruz Roja no ha podido acceder al él desde octubre del año pasado.

Dos cazas F-18 canadienses atacaron edificios militares que habían sido tomados por el Estado Islámico cerca de la ciudad de Raqa. En estos bombardeos participaron un total de 10 aeronaves, incluyendo seis aviones estadounidenses. Canadá amplía, de este modo, su papel en la coalición que lidera Estados Unidos contra el grupo yihadista en Siria, ya que hasta el momento se habían limitado a Irak.

Fatou Bensouda, fiscal jefe del organismo, ha confirmado que su oficina ha recibido numerosos informes sobre «crímenes de crueldad indecible» perpetrados por miembros del grupo terrorista islamista. Sin embargo, ha señalado que no pueden actuar dado que el tribunal no tiene jurisdicción sobre Irak y Siria, donde ocurrieron estos hechos.

Ante esta perspectiva, ha planteado dos opciones: que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas urja a la corte comenzar una investigación, o bien que Irak o Siria acepten la jurisdicción del tribunal de manera temporal. Ninguna de las dos opciones parece plausible.

El vicepresidente norteamericano, Joseph R. Biden, hizo un balance positivo de las acciones de la coalición liderada por EE.UU. que lucha contra el grupo terrorista islamista. Biden ha señalado que el avance de las tropas es significativo y creciente y afirma que «en Irak, el Estado Islámico ha perdido grandes áreas que antes estaban bajo su dominio (…). Los líderes han sido eliminados. Las líneas de suministro están cortadas».

Se trata de una flota de aviones no tripulados que actuarían como kamikazes cargados de material explosivo. Irán está construyendo una flota completa de estos ingenios, que serán entregados a las organizaciones terroristas Hamás y Hezbolá, aliadas de Teherán en la región.

El líder supremo iraní ha señalado en un discurso televisado que la intervención de Arabia Saudí es un crimen que “puede ser llevado a los tribunales internacionales”. Jamenei ha calificado de “genocidio” la actuación del Ejército saudí en tierras yemeníes y ha advertido a Riad de que “no saldrá victorioso en su agresión» contra el pueblo yemení, que ha calificado de un error que sienta “un mal precedente en la región”.

El Consejo de Seguridad somete esta mañana a votación la posibilidad de prohibir la adquisición de armas por parte de los huzis, la milicia chií apoyada por Irán que trata de derrocar al Gobierno de Mansur al Hadi. En el borrador de resolución presentado por los países árabes se establece también la inclusión del líder de los huzis y a un hijo del anterior presidente del país en la lista negra de la ONU a efectos internacionales.