Revista de Prensa

Asad purga sus filas por temor a un golpe de Estado

 

Bashar al Asad.
"Hezbolá y el Ejército sirio conquistan una zona clave en el sistema montañoso del Qalamun, situado en la frontera con el Líbano"

Alí Mamluk, director de la Oficina de Seguridad Nacional, ha sido detenido y se encuentra bajo arresto domiciliario, acusado de conspirar con los enemigos del régimen.

Mamluk está acusado de mantener contactos con Gobiernos que apoyan a los rebeldes y con fuerzas de la oposición en el extranjero, a fin de llevar a cabo un golpe de Estado contra Bashar al Asad.

Los integrantes del grupo terrorista chií libanés, que combaten al lado de las tropas de Bashar al Asad, han tomado junto al Ejército sirio la zona circundante de Al Yuba. La citada localidad está situada en la región montañosa del Qalamun, considerada de gran importancia por su ubicación estratégica en la frontera con el Líbano.

Se trata de la organización A Sabrin (“paciencia” en árabe), que, según desvela The Times of Israel, ha empezado a gestionar actividades humanitarias en Gaza con el consentimiento de Hamás, el grupo terrorista palestino que controla el enclave.

Los rebeldes sostienen que el F-16 fue alcanzado cuando sobrevolaba la provincia de Sada. Las fuerzas aéreas marroquíes habían detectado la falta de uno de sus aparatos. Imágenes de los supuestos restos de la aeronave han sido difundidas, aunque las autoridades no han confirmado su autenticidad.

De ser cierto, sería el primer avión de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí que ha sido derribado desde que comenzaran los ataques en abril.

Estados Unidos y cinco países europeos (España, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia) han suscrito una declaración conjunta en la que reafirman su compromiso con la integridad territorial libia. Los seis países reiteran que “los retos a los que se enfrenta Libia solo pueden ser dirigidos por un Gobierno que vele y proteja de manera efectiva las instituciones independientes de Libia“.

El secretario de Estado norteamericano viaja a Rusia para hablar sobre una solución política conjunta para el conflicto sirio. El encuentro tendrá lugar en la ciudad de Sochi, situada en el Mar Negro, y con él se muestra un cambio en las relaciones diplomáticas entre ambos países.

“Este viaje es parte de nuestro esfuerzo continuo para mantener las líneas de comunicación directa con altos funcionarios rusos“, señaló en un comunicado el Departamento de Estado, que añadió que tratarán “una amplia gama de asuntos bilaterales y regionales, entre los que se incluye a Irán, Siria y Ucrania”.