Revista de Prensa

Arabia Saudí rompe relaciones con Irán

 

Salman ben Abdulaziz, rey de Arabia Saudí.
"El ministro saudí de Exteriores, Adel al Yubeir, ha advertido de que Riad no va a permitir que Irán socave su seguridad, y ha acusado a la República Islámica de tener 'armas y células terroristas en toda la región'"

La decisión de Riad se produce luego de que una turba asaltara e incendiara su embajada en Teherán este domingo, en represalia por las ejecuciones masivas perpetradas estos últimos días en el reino, en las que han perdido la vida medio centenar de personas, entre ellas Nimr al Nimr, uno de los más influyentes miembros de la minoría chií de Arabia Saudí.

El ministro saudí de Exteriores, Adel al Yubeir, ha advertido de que Riad no va a permitir que Irán socave su seguridad, y ha acusado a la República Islámica de tener “armas y células terroristas en toda la región”. A este respecto, desde Riad se ha afirmado que los que detentan el poder en Irán son “los últimos que deberían hablar de apoyar el terrorismo”, con lo que se sale al paso de las acusaciones iraníes de que los saudíes financian el terrorismo islamista suní.

Una serie de explosiones han afectado a dos centros de culto situados en la región de Hila, al sur de Bagdad. Los ataques han sido perpetrados por individuos con uniformes militares.

Asimismo, fuentes citadas por el Daily Star libanés afirman que ha sido asesinado un muecín en la localidad de Iskandariya, 40 kilómetros al sur de Bagdad.

Otros 20 policías resultaron heridos de diversa consideración en el ataque, perpetrado por terroristas equipados con rifles y chalecos explosivos contra la base militar Speicher, cerca de la ciudad de Tikrit.

Las fuerzas de seguridad consiguieron abatir a siete de los atacantes, pero tres de ellos consiguieron detonar sus chalecos explosivos.

Un portavoz de la organización islamista ha anunciado la puesta en libertad de Zaki Bani Ersheid, tras cumplir dos tercios de la condena a 18 meses que le fue impuesta por criticar a Emiratos Árabes Unidos, aliado del reino hachemita.

Las Fuerzas Armadas y las milicias que apoyan al dictador Bashar al Asad han lanzado una ofensiva en los Altos del Golán, concretamente en la localidad de Samdaniya al Garbiya, cercana a la frontera con Israel.

Según el Ejército sirio, la villa ha sido capturada, aunque siguen los combates en la zona. Las tropas de Asad se dirigen ahora a la ciudad estratégica de Hamdanié, también en los Altos del Golán, conquistada por los rebeldes hace ahora dos años.