Revista de Prensa

Alemania se implica en la lucha contra el Estado Islámico

 

Angela Merkel.
"El cargamento alemán, compuesto de 40 ametralladoras, 500 cohetes antitanque, 8.000 rifles y 10.000 granadas de mano, estará en manos de los 'peshmergas' el próximo día 4"

«La situación en Irak es extremadamente crítica», ha aducido como justificación la ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen.

El cargamento, compuesto de 40 ametralladoras, 500 cohetes antitanque, 8.000 rifles y 10.000 granadas de mano, estará en manos de los peshmergas el próximo día 4.

Entre las víctimas hay 22 miembros de las fuerzas de seguridad, dado que la explosión se produjo al chocar un vehículo militar cargado de explosivos contra una base del ejército en Ramadi, capital de la provincia de Anbar.

El Estado Islámico controla buena parte de esa zona, el denominado Triángulo Suní, donde se concentra la mayoría de la población suní de Irak, junto con Bahréin el único país árabe de mayoría chií.

La organización terrorista chií libanesa pretende realizar un intercambio de prisioneros con los tres líderes del grupo yihadista suní, apresados en los combates desatados en las montañas Qalamun.

Hezbolá, cuyos miembros luchan en el bando de Bashar al Asad en la guerra siria, pretende conseguir la liberación de sus combatientes en poder del grupo yihadista suní, integrado en el bando rebelde.

El Ejército israelí confirmó ayer la destrucción de un avión no tripulado, presumiblemente perteneciente al Ejército sirio, que accidentalmente entró en el espacio aéreo israelí en esa zona, objeto de una creciente tensión en las últimas semanas.

El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, coronel Peter Lerner, insistió en que responderán a «cualquier violación de la soberanía de Israel» para mantener la seguridad.

Los choques están teniendo por protagonistas a tribus pro y antigubernamentales y se están registrando en el norte del país.

El Yemen está viviendo una turbulenta transición desde que Alí Abdulá Saleh abandonara la presidencia en febrero de 2012, tras once meses de masivas protestas en su contra.