Revista de Prensa

Sisi confirma su pase a la política

 

General-Sisi
"La Coalición Nacional Siria no tendrá un asiento en la Liga Árabe, aunque se le permitirá asistir a las reuniones ministeriales de manera excepcional"

“Cierto, hoy es mi último día con uniforme militar, pero continuaré luchando cada día por un Egipto libre del temor al terrorismo”. Con esas palabras, el mariscal Sisi anunció en una comparecencia emitida ayer por la televisión egipcia su dimisión como ministro de Defensa para optar a la presidencia del país.

Sisi confirmó públicamente su deseo de convertirse en el nuevo presidente de Egipto y pidió el apoyo del pueblo egipcio para que le “conceda ese honor”.

Cuatro horas duró el encuentro entre el secretario de Estado norteamericano y el presidente de la Autoridad Palestina, celebrado ayer en la capital jordana en el transcurso de una cena de trabajo entre ambos mandatarios que sus portavoces calificaron de “constructiva”.

Kerry, que en los próximos días se reunirá también con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, intenta salvar el proceso de paz después del varapalo de los países de la Liga Árabe, que esta semana confirmaron que nunca reconocerán a Israel como Estado judío.

La presencia de la Coalición Nacional Siria en la cumbre de la Liga Árabe concluida ayer no ha satisfecho las expectativas del principal grupo contrario a Bashar al Asad, que pretendía ser reconocido por los países miembros como el único representante del pueblo sirio.

Los 22 integrantes de la Liga Árabe decidieron permitir a la Coalición Nacional Siria participar en reuniones ministeriales de manera excepcional pero, por el momento, no la reconocerán como miembro de pleno derecho de la organización.

El Estado Islámico de Irak y el Levante, facción escindida de Al Qaeda, hizo ayer detonar dos cargas explosivas en un centro de culto chií de la ciudad de Raqqa, tomada por yihadistas suníes, causando graves daños en todo el edificio que este grupo terrorista considera “un templo pagano iraní”.

La mezquita de Amar bin Yasir y Oweis al Qarni era un lugar habitual de peregrinación de fieles chiíes de IránLíbano e Irak, y fue construida por el régimen sirio con apoyo de Teherán.

Suleimán Abu Ghaith fue declarado ayer culpable por un tribunal federal de Nueva York y podría ser condenado a cadena perpetua por confabulación para asesinar a ciudadanos estadounidenses.

Abu Ghaith, casado con una de las hijas del fundador de Al Qaeda, participó en vídeos amenazantes contra Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. El veredicto será hecho público en una futura vista en la que se le comunicará la sentencia.