Revista de Prensa

Al Qaeda pone precio a las cabezas de Asad y Nasrala

 

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"El Frente Al Nusra ofrece 3 y 2 millones de euros a quienes maten a Asad y Nasrala"

El jefe de La filial siria de Al Qaeda, Abu Mohamed al Golani, ha ofrecido una recompensa de tres millones de euros “para cualquiera que mate a Bashar al Asad y ponga fin a su historia”, según dice en un audio difundido por internet, en el que se pregunta: “¿Hasta cuándo los musulmanes deben postergar sus derechos y derramar su sangre por un hombre que ama el poder?”. Para islamistas como Al Golani, los alauitas como Asad no son musulmanes. En el referido audio, de hecho, llama a atacar sus territorios.

El líder terrorista también ha puesto precio (2 millones de euros) a la cabeza del líder terrorista Hasán Nasrala, de la organización chií libanesa de obediencia iraní Hezbolá, uno de los grandes aliados de Asad.

El primer ministro francés, Manuel Valls, se ha reunido con el monarca saudí, Salman ben Abdulaziz, en Riad, para reforzar las relaciones bilaterales.

“Francia-Arabia Saudí: 10.000 millones de euros en contratos”, resumió el viaje Valls en su cuenta de Twitter. Los contratos atañen a campos como los de la energía, la salud, la alimentación, los satélites y las infraestructuras.

El rey Salmán ha salido al paso de las críticas contra su país luego de la tragedia en la Gran Mezquita, producida por el colapso de una grúa, y la estampida mortal de Mina asegurando: “Las declaraciones irresponsables destinadas a explotar políticamente los hechos no modificarán el papel de Arabia Saudí: nuestro deber y nuestra responsabilidad es dar servicio a los huéspedes de Dios“.

Lo ha desvelado el republicano Ed Royce, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes. Royce ha explicado que recibió una llamada del embajador de Emiratos en Washington, en la que éste le informó de que su país ya no se sentía vinculado al acuerdo de no proliferación nuclear suscrito con EEUU tras el acuerdo nuclear suscrito por Irán y las potencias mundiales.

Según Royce, el funcionario emiratí le dijo que su país no sería el único en reclamar el derecho a iniciar un programa nuclear.