Revista de Prensa

Acusan a Venezuela y Hezbolá de forjar una alianza criminal

 

desfile hezbolá
"Erdogan califica al Estado Islámico de 'virus' que amenaza a la comunidad de creyentes musulmanes y reclama una estrategia internacional más efectiva para combatirlo"

Bumerán Chávez: los fraudes que llevaron al colapso de Venezuela es el título de la obra que acaba de publicar Emili J. Blasco, corresponsal en Washington del diario español ABC. Blasco denuncia que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el líder del grupo terrorista chií libanés, Hasán Nasrala, negociaron un acuerdo marco que comprendía asuntos relacionados con el tráfico de drogas, el contrabando de armas y la presencia de Hezbolá en Venezuela cuando el primero era ministro de Exteriores del difunto Hugo Chávez.

Blasco ha contado para la redacción de este libro con el testimonio de Rafael Isea, exviceministro venezolano de Desarrollo Económico, exiliado actualmente en EEUU.

El presidente turco ha afirmado que el grupo terrorista es un “virus” que trata de destruir la comunidad musulmana y considerado esencial “una estrategia internacional para dragar esta ciénaga”; pero dice ser consciente de que “incluso en el caso de que el Estado Islámico sea destruido, algún otro grupo emergerá con un nombre diferente”.

El letrado aspiraba a conseguir un puesto como juez y en la entrevista personal fue cuando injurió, supuestamente, al presidente turco. Según lo relatado por los jueces que lo entrevistaban, Umut Kılıç, al conocer que había sido rechazada su candidatura, espetó: “No me iban a dejar que me convirtiera en un juez de todos modos, ustedes son hombres del fascista de Erdogan“.

Decenas de personas en Turquía han sido ya procesados por insultar a Erdogan desde que fuera elegido presidente, en agosto del año pasado.

No habían pasado 24 horas desde que Arabia Saudí diera por terminada la intervención militar cuando se reanudaron los ataques aéreos en la ciudad de Taiz, al suroeste del Yemen. Los aviones de guerra bombardearon posiciones de los huzis.

Además, persisten los combates en otras partes del país, incluyendo la importante ciudad portuaria de Adén.

Dieciséis meses después de que Arabia Saudí anunciara una donación de armas de fabricación francesa para el Ejército libanés, el primer cargamento ha llegado al país, coincidiendo con la visita oficial del ministro de Defensa francés, Jean-Yves le Drian.

El envío ha sido adquirido con la donación de 3.000 millones de dólares que Riad ofreció como ayuda militar al presidente libanés Michel Suleiman, a condición de que el dinero fuera empleado para comprar exclusivamente armas francesas.

Es el resultado de dos días de ataques aéreos como parte de la ofensiva contra la insurgencia en el noroeste del país iniciada el pasado año. Las operaciones militares se centran en el área de Datta Jel, el distrito tribal de Waziristan Norte, una zona próxima a la frontera afgana, el bastión de los talibanes.