Contextos

Abdalá y las princesas cautivas

Por Pablo Molina 

Velo.
"El rey Abdalá mantiene a sus hijas recluidas desde hace más de una década en un recinto amurallado de la ciudad de Yeda""'Cada líder que acude a reunirse con el Rey o con representantes del Gobierno', afirman las princesas, 'es responsable de lo que está ocurriendo en Arabia Saudí'. A su juicio, 'deberían avergonzarse de reunirse con un hombre que mantiene en cautiverio a cuatro mujeres simplemente porque así lo ha decidido'"

La cadena británica Channel 4 News se apuntó un gran tanto informativo con la entrevista exclusiva que realizó en días pasados a dos de las cuatro princesas saudíes que el rey Abdalá mantiene recluidas desde hace más de una década en un recinto amurallado de la ciudad de Yeda. Sahar y Jewaher hablaron a través de una conexión de internet, la única manera que tenían hasta ese momento de comunicarse con el exterior, dadas las restricciones a las que están sometidas. En esa conversación ambas manifestaron su decisión de seguir luchando por su libertad y la de todas sus compatriotas, pero también aprovecharon para lanzar un mensaje a Barak Obama y a los líderes occidentales que visitan regularmente Arabia Saudí.

Sahar y Jewaher son hijas de Alanud al Fayez, una de las más de treinta esposas del monarca saudí, al que dio cuatro hijas. En una entrevista realizada dos semanas antes en los estudios londinenses de la cadena británica, Alanud contó que su matrimonio con Abdalá fue concertado por uno de sus tíos. Se casó a los quince años y hasta el día de su boda jamás había visto en persona al actual monarca saudí.

Las cuatro niñas tuvieron una infancia privilegiada. Asistían a los colegios más elitistas, viajaban con frecuencia y disfrutaban de sus  vacaciones en los destinos más lujosos, pero todo cambió cuando Alanud decidió divorciarse. A partir de ese momento las relaciones se deterioraron hasta el punto de que ella decidió huir a Londres. Sus hijas, en última instancia miembros de la Casa Real saudí, quedaron a merced de su padre, que decidió recluirlas de por vida en uno de sus palacios, donde llevan encerradas trece años; sólo han abandonado ocasionalmente el recinto para, siempre acompañadas de hombres armados, comprar comida en los alrededores.

Las dos princesas denunciaron en Channel 4 su situación, que ellas califican deapartheid de sexo”, y aprovecharon para clamar contra el régimen imperante: “Si el Rey le hace esto a sus propios hijos, ¿cómo creen que es la realidad en el resto del país?”.

Las dos princesas criticaron duramente a los líderes occidentales por su renuncia a reclamar a la monarquía saudí respeto a los derechos humanos. “Cada líder que acude a reunirse con el Rey o con representantes del Gobierno”, afirman las princesas, “es responsable de lo que está ocurriendo en Arabia Saudí”. A su juicio, “deberían avergonzarse de reunirse con un hombre que mantiene en cautiverio a cuatro mujeres simplemente porque así lo ha decidido”. Al hablar así estaban lanzando un claro mensaje al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que acudía al reino para entrevistarse con el monarca.

Desde que la entrevista fue emitida, la comida ha comenzado a escasear en su cárcel palaciega, pero ambas insisten en que no dejarán de luchar, aunque les cueste morir de hambre. El Rey les ha hecho saber que no deben esperar un levantamiento de ese castigo tras su muerte (en estos momentos tiene 89 años), porque ya ha dado instrucciones a sus más de cuarenta hijos de que las mantengan cautivas el resto de sus vidas.