Contextos

Abás sigue incitando mientras continúan los asesinatos palestinos

Por Steven Emerson 

Abás en la ONU
"Abás reiteró dos de sus afirmaciones, cuya falsedad es demostrable, de que Israel pretende modificar el 'statu quo' en el Monte del Templo aumentando en él las actividades judías, y añadió que las autoridades israelíes estaban llevando a cabo 'ejecuciones extrajudiciales' de terroristas palestinos""Algunos observadores creen que las flagrantes calumnias de Abás y sus llamamientos a la resistencia han contribuido directamente a la actual oleada de violencia que padecen los israelíes desde comienzos de octubre"

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, sigue difundiendo acusaciones falsas contra Israel, lo que contribuye a extender la incitación palestina que sigue alimentando los ataques terroristas contra israelíes.

El lunes pasado Abás reiteró dos de sus afirmaciones, cuya falsedad es demostrable, de que Israel pretende modificar el statu quo en el Monte del Templo aumentando las actividades judías, y añadió que las autoridades israelíes estaban llevando a cabo “ejecuciones extrajudiciales” de terroristas palestinos, según informaba el Times of Israel.

El mes pasado quedaron desmontadas las acusaciones de Abás sobre las “ejecuciones sumarias” de palestinos sospechosos de terrorismo, entre ellas la del adolescente palestino responsable de un acuchillamiento en el que resultaron heridos dos israelíes, uno de los cuales era un muchacho de 13 años.

Abás declaró en una intervención emitida por la TV palestina:

No cederemos a la lógica de la fuerza bruta, a las políticas de ocupación y agresión practicadas por el Gobierno israelí, a las manadas de colonos dedicados al terrorismo contra nuestro pueblo, contra nuestros lugares sagrados, nuestros hogares y nuestros árboles, y a la ejecución a sangre fría de nuestros hijos, como hicieron con Ahmed Manasrah y otros niños de Jerusalén.

Las autoridades israelíes presentaron pruebas videográficas y fotográficas de que el terrorista adolescente Ahmed Manasrah estaba siendo tratado en un hospital israelí.

Semejantes invenciones forman parte de la propaganda que difunden Abás y otras autoridades de Fatah y de la Autoridad palestina, que contribuye a la incitación antiisraelí, cada vez más violenta. Instituciones oficiales palestinas glorifican los ataques (construyen monumentos en honor a los terroristas) y animan a que se cometan más asesinatos.

El lunes, un palestino mató a puñaladas a un soldado israelí cerca de la localidad de Modiin, en la Margen Occidental. Otros dos israelíes resultaron heridos en el ataque, incluida una mujer que fue alcanzada por los subsiguientes disparos de las fuerzas israelíes.

Las fuerzas israelíes abatieron al terrorista palestino. Los ataques tuvieron lugar horas después de que dos chicas palestinas apuñalaran con unas tijeras a un hombre de 70 años, que resultó ser un palestino que estaba en Jerusalén.

El domingo, un terrorista palestino apuñaló y mató a Hadar Buchris, de 21 años, en Gush Etzion. Oler Merin, director del centro médico Shaare Zedek, dijo que Buchris fue apuñalada varias veces en la cabeza y el tronco.

En su declaración del lunes, Abás acusó a Israel de tratar de “cambiar la identidad y el carácter histórico y demográfico de Jerusalén”.

Algunos observadores creen que las flagrantes calumnias de Abás y sus llamamientos a la resistencia han contribuido directamente a la oleada de violencia que padecen los israelíes desde comienzos de octubre.

En un discurso pronunciado en septiembre, fragmentos del cual fueron emitidos por la cadena oficial PA TV, Abás declaró:

[La mezquita de] Al Aqsa es nuestra (…) y ellos no tienen derecho a profanarla con sus sucios pies. No se lo permitiremos, y haremos cuanto podamos para proteger Jerusalén (…) Todos los mártires (‘shahid’) alcanzarán el paraíso, y todo el que resulte herido será recompensado por Alá.

Abás repitió estas falsedades un día antes de que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, llegara a Israel para mantener sendos encuentros con el rais y con el primer ministro Netanyahu, en un intento de calmar las tensiones.

Abás podría haber tratado de contribuir a ese intento instando a que los ataques cesaran de inmediato y señalando que no contribuyen en nada a alcanzar el sueño palestino tener un Estado propio; si acaso, esta violencia aleatoria hace que sea más difícil de conseguir. En cambio, prefirió justificar los asesinatos, que consideró “resultado inevitable de la pérdida de esperanzas, de unos continuos estrangulamiento, asedio y presión, y de la ausencia de sensación de seguridad que tiene nuestro pueblo”.

© Versión original (en inglés): The Algemeiner
© Versión en español: Revista El Medio