Revista de Prensa

Abás rehúsa condenar el terrorismo antijudío y amenaza a Israel

 

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás.
"La República Islámica da nuevos pasos para sostener en el poder al dictador baazista Bashar al Asad con el despliegue de unos 1.500 miembros de la Guardia Revolucionaria"

En un discurso retransmitido ayer por la televisión palestina, el presidente de la Autoridad Palestina arremetió contra el Gobierno de Benjamín Netanyahu por su “agresiva ofensiva” contra los palestinos, sin hacer el menor llamamiento a la calma ni condenar la oleada de terror antijudío en curso. De hecho, anunció que llevará al Tribunal Penal Internacional los casos en los que las fuerzas israelíes están abatiendo in situ a los criminales.

Asimismo, ha vuelto a acusar a Israel de atentar contra la “santidad” de la mezquita de Al Aqsa.

Entre tanto, en la tarde del mismo miércoles una mujer de 70 años fue apuñalada en las inmediaciones de la estación central de autobuses de Jerusalén por el terrorista palestino Ahmed Fathi Abu Shabán, de 26 años y natural de Ras al Amud, de la parte oriental de la ciudad. El criminal, que fue abatido en el lugar por las fuerzas de seguridad, había purgado una condena de tres años de prisión por terrorismo.

Los combates han tenido lugar al norte de la ciudad, donde el califato terrorista había conseguido hacerse con dos localidades, de las que posteriormente ha sido expulsado.

Fuentes oficiales citadas por Al Arabiya aseguran que el Ejército sirio está preparando una ofensiva en la zona, ayudado por tropas iraníes y bombarderos rusos.

La República Islámica da nuevos pasos para sostener en el poder al dictador baazista Bashar al Asad con el despliegue de unos 1.500 miembros de la Guardia Revolucionaria, que se suman así a las fuerzas de la organización terrorista libanesa de obediencia iraní Hezbolá, que prepara un nuevo envío de combatientes.

A todo ello hay que añadir la cada vez mayor implicación rusa en el conflicto, también del lado del dictador, que se está sustanciando principalmente en campañas aéreas contra zonas controladas por distintos grupos rebeldes.

La milicia yemení apoyada por Irán ha actuado así en respuesta a los “crímenes de guerra” perpetrados por la coalición multinacional suní comandada por Arabia Saudí en el conflicto que vive el país.

El misil, de tipo Scud, fue lanzado contra la base aérea Rey Jaled, la mayor instalación militar de estas características en el sur de Arabia Saudí.