Revista de Prensa

Abás contra Hamás: por qué no habrá una tercera 'Intifada'

 

Mahmud Abás y Jaled Meshal

La batalla por el poder en la Administración palestina ha convertido a Al Fatah y Hamás, las dos principales facciones, en enemigos irreconciliables. La violencia en Cisjordania está siendo alentada principalmente por los rivales del partido de Mahmud Abás, a pesar de que su plaza fuerte está en la Franja de Gaza. Lo que está en juego no es una tercera intifada contra Israel, sino el control absoluto de la Autoridad Palestina.

Las diferencias entre Al Fatah y Hamás han conducido a los actuales disturbios. Las tensiones entre los dos bandos palestinos han aumentado desde 2006, cuando Hamás ganó las elecciones legislativas y, a renglón seguido, participó en una breve guerra civil que dejó al grupo islamista el control  de la Franja de Gaza, mientras sus rivales de Al Fatah mantuvieron el control en la Margen Occidental. Normalmente, sus rivalidades se han limitado al campo de la retórica, pero desde que los dos partidos formaron un Gobierno de unidad el pasado año, la competición ha pasado a convertirse en una carrera armamentística en la Margen Occidental. El colapso de ese Gobierno de unidad este verano ha espoleado la reciente erupción de violencia en la Margen Occidental e Israel.

Dos décadas y media después de su fracaso en Afganistán, Rusia vuelve a verse inmersa en una guerra en un país islámico. El caso de Siria, sin embargo, es diferente a todas las experiencias anteriores, por la forma en la que se están desarrollando los combates (principalmente desde el aire) y por las implicaciones geoestratégicas de la presencia rusa en Oriente Medio, formando equipo con el régimen de Damasco e Irán.

Putin quiere preservar a toda costa su salida al mar Mediterráneo, a través del puerto sirio de Tartús, hacer ver a EEUU que es un poder mundial con el que ha de contar y acabar con la amenaza del Estado Islámico, muchos de cuyos combatientes proceden de las ex repúblicas soviéticas de Asia central.

El Estado Islámico es un enemigo mortal para los rusos por dos principales razones. En primer lugar, es una organización yihadista global que mira a todas las áreas con población musulmana, incluyendo Asia Central y el norte del Cáucaso ruso, Tartaristán y otros lugares. En segundo lugar, una gran proporción de combatientes extranjeros proviene de antiguos territorios soviéticos y de la propia Rusia. Una vez victoriosos en Siria e Irak, estos yihadistas podrían volver a sus lugares de origen y comenzar a causar problemas allí. Para Vladímir Putin tiene mucho sentido atacar y matar tantos enemigos como sea posible ahora, antes de que vuelvan a casa.

Charlie Winter, de la Fundación Quilliam, de Londres, ha analizado las piezas de propaganda del Estado Islámico y ha concluido que los terroristas utilizan internet para atraer combatientes del extranjero y captar donaciones, pero también para mantener la fidelidad de los miembros que ya están combatiendo en sus filas.

En solo 30 días, los propagandistas oficiales del EI crearon y diseminaron 1.146 piezas separadas de propaganda: ensayos fotográficos, videos, declaraciones en video y en audio, boletines de radio, revistas, panfletos, tratados teológicos.

Todo presentado uniformemente e increíblemente bien ejecutado, posiblemente sin parangón en otros movimientos extremistas no estatales, violentos o de otro tipo. Algunos eran parecidos a otros que había visto una y otra vez, como los boletines de audio y escritos que resumen las hazañas militares del día anterior.

Luego estaba el cóctel frecuente de vida civil, objetivos militares, victimización, violencia extrema, ejemplos de perdón e instancias de camaradería que supuestamente disfrutan los combatientes extranjeros de EI.

El Ejército estadounidense ha entregado 50 toneladas de armas y municiones a los grupos que combaten en Siria contra el EI y el régimen de Bashar al Asad. ¿Qué tipo de armamento ha puesto la Casa Blanca en manos de los rebeldes sirios? La cadena británica BBC tiene la respuesta.

De las armas estadounidenses que se sepan que están en manos de los rebeldes sirios, los sistemas de misiles anti-tanques guiados BGM-71E TOW parecen ser los más efectivos.

Estas armas fueron entregadas a través de un programa encubierto de dos años entre Estados Unidos y sus aliados para armar a grupos rebeldes de su confianza enfrentados al gobierno de Al Asad, según reseñó ‘The Washington Post’.

Estos misiles tienen un rango de alcance de casi cuatro kilómetros a lo largo de los cuales su trayectoria puede ser modificada por quien lo lanzó.
Aparentemente han sido claves tanto para favorecer el avance de los grupos rebeldes en el noroeste de Siria como para, desde hace un par de semanas, ayudar a retrasar el progreso reciente de las fuerzas leales al gobierno de Al Asad.

Desde el inicio de esta ofensiva, con respaldo ruso, se han colgado en Internet decenas de videos que muestran a los rebeldes destruyendo con estos misiles tanques y otros vehículos blindados del ejército sirio.