Contextos

A propósito de la guerra contra el ISIS

Por Michael J. Totten 

F18 estadounidense en misión de apoyo contra el Estado Islámico
"Estamos luchando como aquel que quisiera vencer al cáncer de pulmón con caramelos para la tos"

Las fuerzas de la coalición (un eufemismo para no decir la Fuerza Área Nortamericana) bombardeó la capital del ISIS, Raqa, el pasado día 4. Brett McGurk, representante de EEUU ante la coalición, dijo que los últimos han sido “los más sostenidos ataques hasta la fecha” contra el ISIS en Siria

Muy bien, pero la guerra contra el ISIS sigue siendo espectacularmente poco seria. No se han destruido más que 18 vehículos y puentes. El ISIS tiene mucho más vehículos, cuando no hace mucho no tenía ninguno. Era una modesta insurgencia que se mantenía oculta en la penumbra.

El ISIS ha ganado consistencia porque los árabes suníes de Irak y Siria prefieren tolerar a unos fanáticos salafistas que ver al eje conformado por Siria, Irán y Hezbolá en Damasco, Teherán y Bagdad. Esta es la causa de fondo, y nadie está haciendo nada al respecto.

Sólo hay dos formas de erradicar al ISIS: o alguien va y los mata o la población local se levanta –como hizo en la provincia iraquí de Anbar en los últimos días de la guerra de Irak– y hace imposible al califato operar en esas zonas. Puede que esto acabe ocurriendo si el ISIS crucifica al suficiente número de niños o fustiga a demasiada gente por fumar, pero de todas formas primero necesitamos un cambio de régimen en Siria e Irán.

Mientras, estamos luchando como aquel que quisiera vencer al cáncer de pulmón con caramelos para la tos.

© Versión original (en inglés): World Affairs Journal
© Versión en español: Revista El Medio